Logos Bible Study

1 Pedro 2–5

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Exhortación al crecimiento

Por tanto, desechando toda malicia1a, y todo engaño, e hipocresías, y envidias y toda difamación2b,

deseen como niños recién nacidosa, la leche pura de la palabra1b, para que por ella crezcanc para salvación,

si es que han probadoa la bondad del Señor1b.

Y viniendo a Él, como a una piedra viva, desechada por los hombresa, pero escogida y preciosa delante de Dios,

también ustedesa, como piedras vivas, sean edificados como casa espiritualb para un sacerdocio santoc, para ofrecer sacrificios espiritualesd aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

Pues esto se encuentra1 en la Escritura2:

«Yo, pongo en Sión una piedra escogida, una preciosa piedra angulara,

Y el que crea en Él no será avergonzadob».

Este precioso valor es, pues, para ustedes los que creen; pero para los que no creena,

«La piedra que desecharon los constructores,

Esa, en piedra angular1b se ha convertido,”

y,

«Piedra de tropiezo y roca de escándaloa».

Pues ellos tropiezanb porque son desobedientes a la palabra, y para ello estaban también destinadosc.

Pero ustedes son linaje escogidoa, real sacerdociob, nación santac, pueblo adquirido para posesión de Diosd, a fin de que anuncien las virtudes de Aquel que los llamó de las tinieblas a Su luz admirablee.

Ustedes en otro tiempo no eran pueblo, pero ahora son el pueblo de Dios; no habían recibido misericordia, pero ahora han recibido misericordiaa.

Conducta de los creyentes en el mundo

Amadosa, les ruegob como a extranjerosc y peregrinos, que se abstengan de las pasiones carnalesd que combaten contra el almae.

Mantengan entre los gentiles1 una2 conducta irreprochablea, a fin de que en aquello que les calumnian como malhechoresb, ellos, por razón de3 las buenas obras de ustedes, al considerarlas, glorifiquen a Diosc en el día de la visitación4d.

Sométanse, por causa del Señor, a toda institución humanaa, ya sea al rey como autoridad,

o a los gobernadores como enviados por él para castigo de los malhechoresa y alabanza de los que hacen el bienb.

Por que esta es la voluntad de Diosa: que1 haciendo bien, ustedes hagan enmudecer la ignorancia de los hombres insensatosb.

Anden como libresa, pero no usen la libertad como pretexto1 para la maldad, sino empléenla como siervos de Diosb.

Honren a todosa, amen a los hermanos1b, teman2 a Dios, honren al rey3c.

Ejemplo de Cristo como siervo

Siervosa, estén sujetos a sus amos con todo respeto, no solo a los que son buenos y afablesb, sino también a los que son insoportables1.

Porque esto halla gracia, si por causa de la concienciaa ante Dios, alguien sobrelleva penalidades sufriendo injustamente.

Pues ¿qué mérito hay, si cuando ustedes pecan y son tratados con severidad lo soportan con paciencia? Pero si cuando hacen lo buenoa sufren por ello y lo soportan con paciencia, esto halla gracia con Dios.

Porque para este propósito han sido llamadosa, pues también Cristo sufrió por ustedesb, dejándoles ejemplo para que sigan Sus pasosc,

el cual no cometió pecado, ni engaño alguno se halló en Su bocaa;

y quien cuando lo ultrajabana, no respondía ultrajando. Cuando padecía, no amenazaba, sino que se encomendaba a Aquel que juzga con justicia.

Él mismo llevó nuestros pecados en Su cuerpoa sobre1 la cruz2b, a fin de que muramos al pecado3c y vivamos a la justicia, porque por Sus heridas4d fueron ustedes sanadose.

Pues ustedes andaban descarriados1 como ovejasa, pero ahora han vuelto al Pastorb y Guardián2 de sus almas.

Deberes conyugales

Asimismo ustedes, mujeresa, estén sujetas a sus maridosb, de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeresc

al observar ellos su conducta casta y respetuosa1.

Que el adorno de ustedes no sea el externoa: peinados ostentosos1, joyas de oro o vestidos lujosos,

sino que sea lo que procede de lo íntimo del corazón1a, con el adorno2 incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios.

Porque así también se adornaban en otro tiempo las santas mujeres que esperaban en Diosa, estando sujetas a sus maridos.

Así obedeció Sara a Abraham, llamándolo señora, y ustedes han llegado a ser hijas de ella, si hacen el bien y no tienen miedo de nada que pueda aterrorizarlasb.

Ustedes, maridosa, igualmente, convivan de manera comprensiva1 con sus mujeres, como con un vaso más frágilb, puesto que es mujer, dándole honor por ser heredera como ustedes de la gracia de la vida, para que sus oraciones no sean estorbadas.

El secreto de la vida feliz

En conclusión, sean todos de un mismo sentir1a, compasivos, fraternalesb, misericordiososc, y de espíritu humilded;

no devolviendo mal por mala, o insulto por insultob, sino más bien bendiciendoc, porque fueron llamadosd con el propósito de heredar bendicióne.

Porque,

«El que desea la vida, amar y ver días buenos,

Refrene su lengua del mal y sus labios no hablen engañoa.

Apartese del mal y haga el bien;

Busque la paz y sígalaa.

»Porque los ojos del Señor están sobre los justos,

Y Sus oidos atentos a sus oraciones;

pero el rostro del Señor está contra los que hacen el mala».

Sufriendo por la justicia

¿Y quién les podrá hacer daño a ustedes si demuestran tener celo por lo buenoa?

Pero aun si sufren por causa de la justiciaa, dichosos sonb. Y no tengan miedo por temor a ellos1 ni se turbenc,

sino santifiquen a Cristo como Señora en sus corazones, estando siempre preparados para presentar defensab ante todo el que les demande razón de1 la esperanza que hay en ustedesc. Pero háganlo con mansedumbred y reverencia2e,

teniendo buena concienciaa, para que en aquello en que son calumniadosb, sean avergonzados los que hablan mal de la buena conducta de ustedes en Cristo.

Pues es mejora padecer por hacer el bien, si así es la voluntad de Diosb, que por hacer el mal.

Porque también Cristo1 murió2 por los pecadosa una sola vezb, el justo por los injustos, para llevarnos a Diosc, muerto en la carned pero vivificado en el espíritu3e.

En el espíritu también fue y predicó a los espíritus encarceladosa,

quienes en otro tiempo fueron desobedientes cuando la paciencia de Diosa esperaba en los días de Noéb durante la construcción del arcac, en la cual unos pocos, es decir, ochod personase, fueron salvadas por medio del agua.

Y correspondiendo a esto, el bautismo ahora los salva a ustedesa, no quitando la suciedad de la carneb, sino como una petición a Dios de una buena concienciac, mediante la resurrección de Jesucristod,

quien está a la diestra de Diosa, habiendo subido1 al cielob después de que le habían sido sometidos ángeles, autoridades y potestadesc.

Cómo Dios quiere que vivamos

Por tanto, puesto que Cristo ha padecido en la carnea, ármense también ustedes con el mismo propósitob, pues quien ha padecido en la carnec ha terminado con el pecado,

para vivira el tiempo que le queda en la carneb, ya no para las pasiones humanas, sino para la voluntad de Dios.

Porque el tiempo ya pasadoa les es suficiente para haber hecho lo que agrada a los gentiles, habiendo andado en sensualidad, lujurias, borracheras, orgías, embriagueces, y abominables1 idolatríasb.

Y en todo esto, se sorprenden de que ustedes no corren con ellos en el mismo desenfreno de disolucióna, y los insultanb.

Pero ellos darán cuenta a Aquel que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertosa.

Porque con este fin fue predicado el evangelio aun a los muertosa, para que aunque sean juzgados en la carne como hombres, vivan en el espíritu conforme a la voluntad de Dios.

El fin de todas las cosas y la conducta cristiana

Pero el fin de todas las cosas se acerca1a. Sean pues ustedes prudentes y de espíritu sobriob para la oración2.

Sobre todo, sean fervientes en su amor los unos por los otrosa, pues el amor cubre multitud de pecadosb.

Sean hospitalarios los unos para con los otrosa, sin murmuraciones1b.

Según cada uno ha recibido un don especiala, úselo sirviéndose los unos a los otros como buenos administradores de la multiforme gracia de Diosb.

El que hablaa, que hable conforme a1 las palabras de Diosb; el que sirve2, que lo haga por3 la fortaleza que Dios dac, para que en todo Dios sea glorificado mediante Jesucristod, a quien pertenecen la gloria y el dominio por los siglos de los siglose. Amén.

Sufriendo como cristianos

Amadosa, no se sorprendan del fuego de pruebab que en medio de ustedes ha venido para probarlos, como si alguna cosa extraña les estuviera aconteciendo.

Antes bien, en la medida en que comparten los padecimientos de Cristoa, regocíjense, para que también en la revelación de Su gloriab se regocijen con gran alegríac.

Si ustedes son insultados por1 el nombre de Cristoa, dichosos sonb, pues el Espíritu de gloria y de Diosc reposa sobre ustedes.2 Ciertamente, por ellos Él es blasfemado, pero por ustedes es glorificado.

Que de ninguna manera sufra alguien de ustedes como asesinoa, o ladrón, o malhechor, o por entrometido1b.

Pero si alguien sufre como cristianoa, que no se avergüence, sino que como tal glorifique a Diosb.

Porque es tiempo de que el juicio comiencea por1 la casa de Diosb. Y si comienza por1 nosotros primeroc, ¿cuál será el fin de los que no obedecend al evangelio de Diose?

Y si el justo con dificultad se salva, ¿qué será del impío y del1 pecadora?

Así que los que sufren conforme a la voluntad de Diosa, encomienden sus almas al fiel Creador, haciendo el bien.

Consejos a los ancianos de la iglesia

Por tanto, a los ancianos entre ustedesa, exhorto yo, anciano como ellosb y testigo de los padecimientos de Cristoc, y también participante de la gloria que ha de ser reveladad:

pastoreen el rebaño de Dios entre ustedesa, velando por él, no por obligaciónb, sino voluntariamente, como quiere Dios; no por la avaricia del dinero1c, sino con sincero deseo;

tampoco como teniendo señoríoa sobre los que les han sido confiados1, sino demostrando ser ejemplos del rebañob.

Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores1a, ustedes recibirán la corona inmarcesible2b de gloriac.

Asimismo ustedes, los más jóvenes, estén sujetos a los mayoresa…

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Footnotes

  1. 1O maldad.
  2. 2 difamaciones.
  3. 1O leche pura espiritual.
  4. 1 que el Señor es bueno.
  5. 1 está contenido.
  6. 2O una escritura.
  7. 1 cabeza del ángulo.
  8. 1O incrédulos.
  9. 2 su.
  10. 3O como resultado de.
  11. 4I.e. del juicio.
  12. 1O para que.
  13. 1 cubierta.
  14. 1 a la fraternidad.
  15. 2O reverencien.
  16. 3O al emperador.
  17. 1O perversos, o irrazonables.
  18. 1O a.
  19. 2 el madero.
  20. 3 a los pecados.
  21. 4O llagas; su herida.
  22. 1O continuamente se descarriaban.
  23. 2O Supervisor.
  24. 1 temerosa.
  25. 1 cabello trenzado.
  26. 1 la persona oculta en el corazón.
  27. 2O la cualidad.
  28. 1O con conocimiento, o sabiamente.
  29. 1O tengan todos armonía.
  30. 1 no teman su temor.
  31. 1O para.
  32. 2O temor.
  33. 1I.e. el Mesías.
  34. 2Algunos antiguos dicen: sufrió.
  35. 3O Espíritu.
  36. 1 ido.
  37. 1 e ilícitas.
  38. 1 se ha acercado.
  39. 2 las oraciones.
  40. 1O sin quejas.
  41. 1O como si fueran.
  42. 2O que ministra.
  43. 3 de.
  44. 1O en.
  45. 2Los más antiguos no incluyen el resto del
  46. 1 uno que supervisa los asuntos de otro.
  47. 1 desde.
  48. 1 ¿dónde aparecerá el impío y el.
  49. 1O por ganancias deshonestas.
  50. 1 sobre los repartidos.
  51. 1O el Pastor Supremo.
  52. 2O que jamás se marchitará.

Cross references

  1. aEf. 4:22, 25, 31; Sant. 1:21
  2. bSant. 4:11
  3. aMat. 18:3; 19:14; Mar. 10:15; Luc. 18:17; 1Cor. 14:20
  4. b1Cor. 3:2
  5. cEf. 4:15, 16
  6. aHeb. 6:5
  7. bSal. 34:8; Tito 3:4
  8. a1Ped. 2:7
  9. a1Cor. 3:9
  10. bGál. 6:10; 1Tim. 3:15
  11. cIsa. 61:6; 66:21; 1Ped. 2:9; Apoc. 1:6
  12. dRom. 15:16; Heb. 13:15
  13. aEf. 2:20
  14. bIsa. 28:16; Rom. 9:32, 33; 10:11
  15. a2Cor. 2:16
  16. bSal. 118:22; Mat. 21:42; Luc. 2:34; 1Ped. 2:4, 7, 8
  17. aIsa. 8:14
  18. b1Cor. 1:23; Gál. 5:11
  19. cRom. 9:22
  20. aDt. 10:15; Isa. 43:20, 21
  21. bIsa. 61:6; 66:21; 1Ped. 2:5; Apoc. 1:6
  22. cEx. 19:6; Dt. 7:6
  23. dEx. 19:5; Dt. 4:20; 14:2; Tito 2:14
  24. eIsa. 9:2; 42:16; Hech. 26:18; 2Cor. 4:6
  25. aOs. 1:10; 2:23; Rom. 9:25; 10:19
  26. aHeb. 6:9; 1Ped. 4:12
  27. bRom. 12:1
  28. cLev. 25:23; Sal. 39:12; Ef. 2:19; Heb. 11:13; 1Ped. 1:17
  29. dRom. 13:14; Gál. 5:16, 24
  30. eSant. 4:1
  31. a2Cor. 8:21; Fil. 2:15; Tito 2:8; 1Ped. 2:15; 3:16
  32. bHech. 28:22
  33. cMat. 5:16; 9:8; Juan 13:31; 1Ped. 4:11, 16
  34. dIsa. 10:3; Luc. 19:44
  35. aRom. 13:1
  36. aRom. 13:4
  37. bRom. 13:3
  38. a1Ped. 3:17
  39. b1Ped. 2:12
  40. aJuan 8:32; Sant. 1:25
  41. bRom. 6:22; 1Cor. 7:22
  42. aRom. 12:10; 13:7
  43. b1Ped. 1:22
  44. cPrv. 24:21; Mat. 22:21; 1Ped. 2:13
  45. aEf. 6:5
  46. bSant. 3:17
  47. aRom. 13:5; 1Ped. 3:14, 17
  48. a1Ped. 3:17
  49. aHech. 14:22; 1Ped. 3:9
  50. b1Ped. 3:18; 4:1, 13
  51. cMat. 11:29; 16:24
  52. aIsa. 53:9; 2Cor. 5:21
  53. aIsa. 53:7; Heb. 12:3; 1Ped. 3:9
  54. aIsa. 53:4, 11; 1Cor. 15:3; Heb. 9:28
  55. bHech. 5:30
  56. cRom. 6:2, 13
  57. dIsa. 53:5
  58. eHeb. 12:13; Sant. 5:16
  59. aIsa. 53:6
  60. bJuan 10:11; 1Ped. 5:4
  61. a1Ped. 3:7
  62. bEf. 5:22; Col. 3:18
  63. c1Cor. 9:19
  64. aIsa. 3:18 y ; 1Tim. 2:9
  65. aRom. 7:22
  66. a1Tim. 5:5; 1Ped. 1:3
  67. aGn. 18:12
  68. b1Ped. 3:14
  69. aEf. 5:25; Col. 3:19
  70. b1Tes. 4:4
  71. aRom. 12:16
  72. b1Ped. 1:22
  73. cEf. 4:32
  74. dEf. 4:2; Fil. 2:3; 1Ped. 5:5
  75. aRom. 12:17; 1Tes. 5:15
  76. b1Cor. 4:12; 1Ped. 2:23
  77. cLuc. 6:28; Rom. 12:14; 1Cor. 4:12
  78. d1Ped. 2:21
  79. eGál. 3:14; Heb. 6:14; 12:17
  80. aSal. 34:12, 13
  81. aSal. 34:14
  82. aSal. 34:15, 16
  83. aPrv. 16:7
  84. aSant. 5:11
  85. bMat. 5:10; 1Ped. 2:19 y ; 4:15, 16
  86. cIsa. 8:12, 13; 1Ped. 3:6
  87. a1Ped. 1:3
  88. bCol. 4:6
  89. c1Ped. 1:3
  90. d2Tim. 2:25
  91. e1Ped. 1:17
  92. a1Tim. 1:5; Heb. 13:18; 1Ped. 3:21
  93. b1Ped. 2:12, 15
  94. a1Ped. 2:20; 4:15, 16
  95. bHech. 18:21; 1Ped. 1:6; 2:15; 4:19
  96. a1Ped. 2:21
  97. bHeb. 9:26, 28; 10:10
  98. cRom. 5:2; Ef. 3:12
  99. dCol. 1:22; 1Ped. 4:1
  100. e1Ped. 4:6
  101. a1Ped. 4:6
  102. aRom. 2:4
  103. bGn. 6:3, 5, 13, 14
  104. cHeb. 11:7
  105. dGn. 8:18; 2Ped. 2:5
  106. eHech. 2:41; 1Ped. 1:9, 22; 2:25; 4:19
  107. aHech. 16:33; Tito 3:5
  108. bHeb. 9:14; 10:22
  109. c1Tim. 1:5; Heb. 13:18; 1Ped. 3:16
  110. d1Ped. 1:3
  111. aMar. 16:19
  112. bHeb. 4:14; 6:20
  113. cRom. 8:38, 39; Heb. 1:6
  114. a1Ped. 2:21
  115. bEf. 6:13
  116. cRom. 6:7
  117. aRom. 6:2; Col. 3:3
  118. b1Ped. 1:14
  119. a1Cor. 12:2
  120. bRom. 13:13; Ef. 2:2; 4:17 y
  121. aEf. 5:18
  122. b1Ped. 3:16
  123. aHech. 10:42; Rom. 14:9; 2Tim. 4:1
  124. a1Ped. 1:12; 3:19
  125. aRom. 13:11; Heb. 9:26; Sant. 5:8; 1Jn. 2:18
  126. b1Ped. 1:13
  127. a1Ped. 1:22
  128. bPrv. 10:12; 1Cor. 13:4 y ; Sant. 5:20
  129. a1Tim. 3:2; Heb. 13:2
  130. bFil. 2:14
  131. aRom. 12:6, 7
  132. b1Cor. 4:1
  133. a1Tes. 2:4; Tito 2:1, 15; Heb. 13:7
  134. bHech. 7:38
  135. cEf. 1:19; 6:10
  136. d1Cor. 10:31; 1Ped. 2:12
  137. eRom. 11:36; 1Ped. 5:11; Apoc. 1:6; 5:13
  138. a1Ped. 2:11
  139. b1Ped. 1:6, 7
  140. aRom. 8:17; 2Cor. 1:5; 4:10; Fil. 3:10
  141. b1Ped. 1:7; 5:1
  142. c2Tim. 2:12
  143. aJuan 15:21; Heb. 11:26; 1Ped. 4:16
  144. bMat. 5:11; Luc. 6:22; Hech. 5:41
  145. c2Cor. 4:10, 11, 16
  146. a1Ped. 2:19, 20; 3:17
  147. b1Tes. 4:11; 2Tes. 3:11; 1Tim. 5:13
  148. aHech. 5:41; 28:22; Sant. 2:7
  149. b1Ped. 4:11
  150. aJer. 25:29; Ezq. 9:6; Amós 3:2
  151. b1Tim. 3:15; Heb. 3:6; 1Ped. 2:5
  152. cRom. 2:9
  153. d2Tes. 1:8
  154. eRom. 1:1
  155. aPrv. 11:31; Luc. 23:31; 1Tim. 1:9
  156. a1Ped. 3:17
  157. aHech. 11:30
  158. b2Jn. 1; 3Jn. 1
  159. cLuc. 24:48; Heb. 12:1
  160. d1Ped. 1:5, 7; 4:13; Apoc. 1:9
  161. aJuan 21:16; Hech. 20:28
  162. bFilem. 14
  163. c1Tim. 3:8
  164. aEzq. 34:4; Mat. 20:25, 26
  165. bJuan 13:15; Fil. 3:17; 1Tes. 1:7; 2Tes. 3:9; 1Tim. 4:12; Tito 2:7
  166. a1Ped. 2:25
  167. b1Ped. 1:4
  168. c1Cor. 9:25
  169. a…Luc. 22:26; Ef. 5:21; 1Tim. 5:1