Logos Bible Study

1 Juan 4–5

Nueva Biblia de las AméricasOther versions

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El espíritu de verdad y el espíritu de error

Amadosa, no crean a todo espíritub, sino prueben los espíritus para ver si son de Diosc, porque muchos falsos profetas han salido al mundo.

En esto ustedes conocen el Espíritu de Dios: todo espíritua que confiesab que Jesucristo ha venido en carnec, es1 de Dios.

Y todo espíritu que no confiesa a Jesús1a, no es2 de Dios, y este es el espíritu del anticristob, del cual ustedes han oído que viene, y que ahora ya está en el mundoc.

Hijosa míos1, ustedes son2 de Dios y han vencido a los falsos profetasb, porque mayor es Aquel que está en ustedesc que el que está en el mundod.

Ellos son del mundoa; por eso hablan de parte del mundo, y el mundo los oye.

Nosotros somos de Diosa. El que conoce a Dios, nos oyeb; el que no es de Dios, no nos oyec. En esto conocemos el espíritu de la verdadd y el espíritu del errore.

Dios es amor

Amadosa, amémonos unos a otrosb, porque el amor es1 de Dios, y todo el que amac es nacido2 de Diosd y conoce a Diose.

El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amora.

En esto se manifestó el amor de Dios en nosotros1a: en que Dios ha enviado a Su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de Élb.

En esto consiste1 el amor: no en que nosotros hayamos amado2 a Diosa, sino en que Él nos amó a nosotrosb y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecadosc.

Amadosa, si Dios así nos amó, también nosotros debemos amarnos unos a otrosb.

A Dios nunca lo ha visto nadiea. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y Su amor se perfecciona en nosotrosb.

En esto sabemos que permanecemos en Él y Él en nosotros: en que nos ha dado de Su Espíritua.

Y nosotros hemos visto y damos testimonioa de que el Padre envió al Hijob para ser el Salvador del mundo.

Todo aquel que confiesaa que Jesús es el Hijo de Diosb, Dios permanece en él y él en Diosc.

Y nosotros hemos llegado a conocera y hemos creído el amor que Dios tiene para1 nosotrosb. Dios es amorc, y el que permanece en amor permanece en Diosd y Dios permanece en él.

En esto se perfecciona el amor en nosotrosa, para que tengamos confianzab en el día del juicioc, pues como Él esd, así somos también nosotros en este mundo.

En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temora, porque el temor involucra1 castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amorb.

Nosotros amamos1 porque Él nos amó primeroa.

Si alguien dice: «Yo amo a Diosa», pero aborrece a su hermanob, es un mentirosoc. Porque el que no ama a su hermanod, a quien ha visto, no puede1 amar a Dios a quien no ha vistoe.

Y este mandamiento tenemos de Éla: que el que ama a Dios, ame también a su hermanob.

La fe que vence al mundo

Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo1a, es nacido2b de Dios. Todo aquel que ama al Padre3, ama al que ha nacido3 de Élc.

En esto sabemosa que amamos a los hijos de Diosb: cuando amamos a Dios y guardamos1 Sus mandamientos.

Porque este es el amor de Diosa: que guardemos Sus mandamientosb, y Sus mandamientos no son difícilesc.

Porque todo lo que es nacido1 de Diosa vence al mundob. Y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe.

¿Y quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Diosa?

El testimonio acerca del Hijo

Este es Aquel que vino mediante agua y sangrea, Jesucristo; no solo con1 agua, sino con1 agua y con1 sangre. Y el Espíritu es el que da testimoniob, porque el Espíritu es la verdad.

Porque tres son los que dan testimonioa en el cielo: el Padre, el Verbo1, y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra2:

el Espíritu, el agua, y la sangre, y los tres concuerdan1.

Si recibimos el testimonio de los hombresa, mayor es el testimonio de Dios; porque este es el testimonio de Dios: que Él ha dado testimonio acerca de Su Hijob.

El que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismoa. El que no cree a Dios, ha hecho a Dios1 mentirosob, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado respecto a Su Hijo.

Y el testimonio es este: que Dios nos ha dado vida eternaa, y esta vida está en Su Hijob.

El que tiene al Hijo tiene la vidaa, y el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida.

El conocimiento de la vida eterna

Estas cosasa les he escrito a ustedes que creen en el nombre del Hijo de Diosb, para que sepan que tienen vida eternac.

Esta es la confianza que tenemos delante de1 Éla, que si pedimos cualquier cosa conforme a Su voluntad, Él nos oyeb.

Y si sabemos que Él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hemos hechoa.

Si alguien ve a su hermano cometiendo un pecado1 que no lleva a la muerte, pedirá, y por él Dios dará vidaa a los que cometen pecado que no lleva a la muerte2. Hay un pecado que lleva a la muerte3b; yo no digo que se deba pedir por esec.

Toda injusticia es pecadoa, pero hay pecado que no lleva a la muerte1b.

Declaraciones finales

Sabemosa que todo el que ha nacido de Dios, no pecab; sino que Aquel que nació1 de Dios lo guardac y el malignod no lo tocae.

Sabemosa que somos de Diosb, y que el mundo entero está bajo el poder del maligno1c.

Y sabemosa que el Hijo de Dios ha venidob y nos ha dado entendimientoc a fin de que conozcamos a Aquel que es verdaderod; y nosotros estamos en Aquel que es verdaderoe, en Su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Diosf y la vida eternag.

Hijos1a, aléjense de los ídolosb.

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Footnotes

  1. 1O procede.
  2. 1Algunos dicen: que Jesús ha venido en carne.
  3. 2O no procede.
  4. 1O Hijitos.
  5. 2O proceden.
  6. 1O procede.
  7. 2O engendrado.
  8. 1O en nuestro caso.
  9. 1 está.
  10. 2Algunos dicen: amamos.
  11. 1 en.
  12. 1 tiene.
  13. 1Algunos agregan: a Él; otros: a Dios.
  14. 1Algunos dicen: ¿cómo puede.
  15. 1I.e. el Mesías.
  16. 2O engendrado.
  17. 3 al que engendra.
  18. 1 hacemos.
  19. 1O engendrado.
  20. 1O en.
  21. 1O Jesucristo.
  22. 2Los más antiguos no incluyen: en el cielo… en la tierra.
  23. 1 están para una cosa.
  24. 1 le ha hecho.
  25. 1 hacia.
  26. 1 pecando.
  27. 2 no para muerte.
  28. 3 para muerte.
  29. 1 no para muerte.
  30. 1O fue engendrado.
  31. 1 en el maligno.
  32. 1O Hijitos.

Cross references

  1. a3Jn. 11
  2. bJer. 29:8; 1Cor. 12:10; 1Tes. 5:20, 21; 2Tes. 2:2
  3. cJer. 14:14; 2Ped. 2:1; 1Jn. 2:18
  4. a1Cor. 12:3
  5. b1Jn. 2:23
  6. cJuan 1:14; 1Jn. 1:2
  7. a1Jn. 2:22; 2Jn. 7
  8. b1Jn. 2:18, 22
  9. c2Tes. 2:3–7; 1Jn. 2:18
  10. a1Jn. 2:1
  11. b1Jn. 2:13
  12. cRom. 8:31; 1Jn. 3:20
  13. dJuan 12:31
  14. aJuan 15:19; 17:14, 16
  15. aJuan 8:23; 1Jn. 4:4
  16. bJuan 8:47; 10:3 y ; 18:37
  17. c1Cor. 14:37
  18. dJuan 14:17
  19. e1Tim. 4:1
  20. a1Jn. 2:7
  21. b1Jn. 3:11
  22. c1Jn. 5:1
  23. d1Jn. 2:29
  24. e1Cor. 8:3; 1Jn. 2:3
  25. a1Jn. 4:7, 16
  26. aJuan 9:3; 1Jn. 4:16
  27. bJuan 3:16, 17; 1Jn. 4:10; 5:11
  28. aRom. 5:8, 10; 1Jn. 4:19
  29. bJuan 3:16, 17; 1Jn. 4:9; 5:11
  30. c1Jn. 2:2
  31. a1Jn. 2:7
  32. b1Jn. 4:7
  33. aJuan 1:18; 1Tim. 6:16; 1Jn. 4:20
  34. b1Jn. 2:5; 4:17, 18
  35. aRom. 8:9; 1Jn. 3:24
  36. aJuan 15:27; 1Jn. 1:2
  37. bJuan 3:17; 4:42; 1Jn. 2:2
  38. a1Jn. 2:23
  39. bRom. 10:9; 1Jn. 3:23; 4:2; 5:1, 5
  40. c1Jn. 2:24; 3:24
  41. aJuan 6:69
  42. bJuan 9:3; 1Jn. 4:9
  43. c1Jn. 4:7, 8
  44. d1Jn. 4:12, 13
  45. a1Jn. 2:5; 4:12
  46. b1Jn. 2:28
  47. cMat. 10:15
  48. dJuan 17:22; 1Jn. 2:6; 3:1, 7, 16
  49. aRom. 8:15
  50. b1Jn. 4:12
  51. a1Jn. 4:10
  52. a1Jn. 1:6, 8, 10; 2:4
  53. b1Jn. 2:9, 11
  54. c1Jn. 1:6
  55. d1Jn. 3:17
  56. e1Ped. 1:8; 1Jn. 4:12
  57. aLev. 19:18; Mat. 5:43, 44; 22:37 y ; Juan 13:34
  58. b1Jn. 3:11
  59. a1Jn. 2:22, 23; 4:2, 15
  60. bJuan 1:13; 3:3; 1Jn. 2:29; 5:4, 18
  61. cJuan 8:42
  62. a1Jn. 2:5
  63. b1Jn. 3:14
  64. aJuan 14:15; 2Jn. 6
  65. b1Jn. 2:3
  66. cMat. 11:30; 23:4
  67. aJuan 1:13; 3:3; 1Jn. 2:29; 5:1, 18
  68. b1Jn. 2:13; 4:4
  69. a1Jn. 4:15; 5:1
  70. aJuan 19:34
  71. bMat. 3:16, 17; Juan 15:26; 16:13–15
  72. aMat. 18:16
  73. aJuan 5:34, 37; 8:18
  74. bMat. 3:17; Juan 5:32, 37
  75. aRom. 8:16; Gál. 4:6; Apoc. 12:17
  76. bJuan 3:18, 33; 1Jn. 1:10
  77. aJuan 3:36; 1Jn. 1:2; 2:25; 4:9; 5:13, 20
  78. bJuan 1:4
  79. aJuan 3:15, 16, 36
  80. aJuan 20:31
  81. b1Jn. 3:23
  82. c1Jn. 1:2; 2:25; 4:9; 5:11, 20
  83. a1Jn. 2:28; 3:21, 22
  84. bMat. 7:7; Juan 14:13; 1Jn. 3:22
  85. a1Jn. 5:18–20
  86. aSant. 5:15
  87. bNúm. 15:30; Heb. 6:4–6; 10:26
  88. cJer. 7:16; 14:11
  89. a1Jn. 3:4
  90. b1Jn. 2:1, 2; 5:16
  91. a1Jn. 5:15, 19, 20
  92. b1Jn. 3:9
  93. cSant. 1:27; Jud. 21
  94. d1Jn. 2:13
  95. eJuan 14:30
  96. a1Jn. 5:15, 18, 20
  97. b1Jn. 4:6
  98. cJuan 12:31; 17:15; Gál. 1:4
  99. a1Jn. 5:15, 18, 19
  100. bJuan 8:42; 1Jn. 5:5
  101. cLuc. 24:45
  102. dJuan 17:3; Apoc. 3:7
  103. eJuan 1:18; 14:9; 1Jn. 2:23; Apoc. 3:7
  104. f1Jn. 1:2
  105. g1Jn. 5:11
  106. a1Jn. 2:1
  107. b1Cor. 10:7, 14; 1Tes. 1:9