1 Juan 4–5
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- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
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- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
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- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
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Capitulo 4
El espíritu de verdad y el espíritu de error
Amadosa, no creáis a todo espíritub, sino probad los espíritus para ver si son de Diosc, porque muchos falsos profetas han salido al mundo.
2En esto conocéis el Espíritu de Dios: todo espíritua que confiesab que Jesucristo ha venido en carnec, es1 de Dios;
3y todo espíritu que no confiesa a Jesús1a, no es2 de Dios; y este es el espíritu del anticristob, del cual habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundoc.
4Hijosa míos1, vosotros sois2 de Dios y los habéis vencidob, porque mayor es el que está en vosotrosc que el que está en el mundod.
5Ellos son del mundoa; por eso hablan de parte del mundo, y el mundo los oye.
6Nosotros somos de Diosa; el que conoce a Dios, nos oyeb; el que no es de Dios, no nos oyec. En esto conocemos el espíritu de la verdadd y el espíritu del errore.
Dios es amor
7Amadosa, amémonos unos a otrosb, porque el amor es1 de Dios, y todo el que amac es nacido2 de Diosd y conoce a Diose.
8El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amora.
9En esto se manifestó el amor de Dios en nosotros1a: en que Dios ha enviado a su Hijo unigénito2 al mundo para que vivamos por medio de Élb.
10En esto consiste1 el amor: no en que nosotros hayamos amado2 a Diosa, sino en que Él nos amó a nosotrosb y envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecadosc.
11Amadosa, si Dios así nos amó, también nosotros debemos amarnos unos a otrosb.
12A Dios nadie le ha visto jamása. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se perfecciona en nosotrosb.
13En esto sabemos que permanecemos en Él y Él en nosotros: en que nos ha dado de su Espíritua.
14Y nosotros hemos visto y damos testimonioa de que el Padre envió al Hijob para ser el Salvador del mundo.
15Todo aquel que confiesaa que Jesús es el Hijo de Diosb, Dios permanece en él y él en Diosc.
16Y nosotros hemos llegado a conocera y hemos creído el amor que Dios tiene para1 nosotrosb. Dios es amorc, y el que permanece en amor permanece en Diosd y Dios permanece en él.
17En esto se perfecciona el amor en nosotrosa, para que tengamos confianzab en el día del juicioc, pues como Él esd, así somos también nosotros en este mundo.
18En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temora, porque el temor involucra1 castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amorb.
19Nosotros amamos1, porque Él nos amó primeroa.
20Si alguno dice: Yo amo a Diosa, y aborrece a su hermanob, es un mentirosoc; porque el que no ama a su hermanod, a quien ha visto, no puede1 amar a Dios a quien no ha vistoe.
21Y este mandamiento tenemos de Éla: que el que ama a Dios, ame también a su hermanob.
Capitulo 5
La fe que vence al mundo
Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo1a, es nacido2b de Dios; y todo aquel que ama al Padre3, ama al que ha nacido2 de Élc.
2En esto sabemosa que amamos a los hijos de Diosb: cuando amamos a Dios y guardamos1 sus mandamientos.
3Porque este es el amor de Diosa: que guardemos sus mandamientosb, y sus mandamientos no son gravososc.
4Porque todo lo que es nacido1 de Diosa vence al mundob; y esta es la victoria que ha vencido al mundo: nuestra fe.
5¿Y quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Diosa?
El testimonio acerca del Hijo
6Este es el que vino mediante agua y sangrea, Jesucristo; no solo con1 agua, sino con1 agua y con1 sangre. Y el Espíritu es el que da testimoniob, porque el Espíritu es la verdad.
7Porque tres son los que dan testimonioa en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo, y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra1:
8el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres concuerdan1.
9Si recibimos el testimonio de los hombresa, mayor es el testimonio de Dios; porque este es el testimonio de Dios: que Él ha dado testimonio acerca de su Hijob.
10El que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismoa; el que no cree a Dios, ha hecho a Dios1 mentirosob, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado respecto a su Hijo.
11Y el testimonio es este: que Dios nos ha dado vida eternaa, y esta vida está en su Hijob.
12El que tiene al Hijo tiene la vidaa, y el que no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida.
El conocimiento de la vida eterna
13Estas cosasa os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Diosb, para que sepáis que tenéis vida eternac.
14Y esta es la confianza que tenemos delante de1 Éla, que si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad, Él nos oyeb.
15Y si sabemos que Él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hemos hechoa.
16Si alguno ve a su hermano cometiendo un pecado1 que no lleva a la muerte, pedirá, y por él Dios dará vidaa a los que cometen pecado que no lleva a la muerte2. Hay un pecado que lleva a la muerte3b; yo no digo que deba pedir por esec.
17Toda injusticia es pecadoa, y hay pecado que no lleva a la muerte1b.
Declaraciones finales
18Sabemosa que todo el que ha nacido de Dios, no pecab; sino que aquel que nació1 de Dios le guardac y el malignod no lo tocae.
19Sabemosa que somos de Diosb, y que todo el mundo yace bajo el poder del maligno1c.
20Y sabemosa que el Hijo de Dios ha venidob y nos ha dado entendimientoc a fin de que conozcamos al que es verdaderod; y nosotros estamos en aquel que es verdaderoe, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Diosf y la vida eternag.
Notas al pie
- 1O, procede
- 1Algunos dicen: que Jesús ha venido en carne
- 2O, no procede
- 1O, Hijitos
- 2O, procedéis
- 1O, procede
- 2O, engendrado
- 1O, en nuestro caso
- 2O, único; i.e., el único en su género
- 1, está
- 2Algunos dicen: amamos
- 1, en
- 1, tiene
- 1Algunos agregan: a Él; otros: a Dios
- 1Algunos dicen: ¿cómo puede
- 1I.e., el Mesías
- 2O, engendrado
- 3, al que engendra
- 1, hacemos
- 1O, engendrado
- 1O, en
- 1Los más antiguos no incluyen: en el cielo … en la tierra
- 1, están para una cosa
- 1, le ha hecho
- 1, hacia
- 1, pecando
- 2, no para muerte
- 3, para muerte
- 1, no para muerte
- 1O, fue engendrado
- 1, en el maligno
- 1O, Hijitos
Referencias cruzadas
- a3 Jn. 11
- bJer. 29:8; 1 Cor. 12:10; 1 Tes. 5:20, 21; 2 Tes. 2:2
- cJer. 14:14; 2 Ped. 2:1; 1 Jn. 2:18
- a1 Cor. 12:3
- b1 Jn. 2:23
- cJuan 1:14; 1 Jn. 1:2
- a1 Jn. 2:22; 2 Jn. 7
- b1 Jn. 2:18, 22
- c2 Tes. 2:3–7; 1 Jn. 2:18
- a1 Jn. 2:1
- b1 Jn. 2:13
- cRom. 8:31; 1 Jn. 3:20
- dJuan 12:31
- aJuan 15:19; 17:14, 16
- aJuan 8:23; 1 Jn. 4:4
- bJuan 8:47; 10:3 y sig.; 18:37
- c1 Cor. 14:37
- dJuan 14:17
- e1 Tim. 4:1
- a1 Jn. 2:7
- b1 Jn. 3:11
- c1 Jn. 5:1
- d1 Jn. 2:29
- e1 Cor. 8:3; 1 Jn. 2:3
- a1 Jn. 4:7, 16
- aJuan 9:3; 1 Jn. 4:16
- bJuan 3:16, 17; 1 Jn. 4:10; 5:11
- aRom. 5:8, 10; 1 Jn. 4:19
- bJuan 3:16, 17; 1 Jn. 4:9; 5:11
- c1 Jn. 2:2
- a1 Jn. 2:7
- b1 Jn. 4:7
- aJuan 1:18; 1 Tim. 6:16; 1 Jn. 4:20
- b1 Jn. 2:5; 4:17, 18
- aRom. 8:9; 1 Jn. 3:24
- aJuan 15:27; 1 Jn. 1:2
- bJuan 3:17; 4:42; 1 Jn. 2:2
- a1 Jn. 2:23
- bRom. 10:9; 1 Jn. 3:23; 4:2; 5:1, 5
- c1 Jn. 2:24; 3:24
- aJuan 6:69
- bJuan 9:3; 1 Jn. 4:9
- c1 Jn. 4:7, 8
- d1 Jn. 4:12, 13
- a1 Jn. 2:5; 4:12
- b1 Jn. 2:28
- cMat. 10:15
- dJuan 17:22; 1 Jn. 2:6; 3:1, 7, 16
- aRom. 8:15
- b1 Jn. 4:12
- a1 Jn. 4:10
- a1 Jn. 1:6, 8, 10; 2:4
- b1 Jn. 2:9, 11
- c1 Jn. 1:6
- d1 Jn. 3:17
- e1 Ped. 1:8; 1 Jn. 4:12
- aLev. 19:18; Mat. 5:43, 44; 22:37 y sig.; Juan 13:34
- b1 Jn. 3:11
- a1 Jn. 2:22, 23; 4:2, 15
- bJuan 1:13; 3:3; 1 Jn. 2:29; 5:4, 18
- cJuan 8:42
- a1 Jn. 2:5
- b1 Jn. 3:14
- aJuan 14:15; 2 Jn. 6
- b1 Jn. 2:3
- cMat. 11:30; 23:4
- aJuan 1:13; 3:3; 1 Jn. 2:29; 5:1, 18
- b1 Jn. 2:13; 4:4
- a1 Jn. 4:15; 5:1
- aJuan 19:34
- bMat. 3:16, 17; Juan 15:26; 16:13–15
- aMat. 18:16
- aJuan 5:34, 37; 8:18
- bMat. 3:17; Juan 5:32, 37
- aRom. 8:16; Gál. 4:6; Apoc. 12:17
- bJuan 3:18, 33; 1 Jn. 1:10
- aJuan 3:36; 1 Jn. 1:2; 2:25; 4:9; 5:13, 20
- bJuan 1:4
- aJuan 3:15, 16, 36
- aJuan 20:31
- b1 Jn. 3:23
- c1 Jn. 1:2; 2:25; 4:9; 5:11, 20
- a1 Jn. 2:28; 3:21, 22
- bMat. 7:7; Juan 14:13; 1 Jn. 3:22
- a1 Jn. 5:18–20
- aSant. 5:15
- bNúm. 15:30; Heb. 6:4–6; 10:26
- cJer. 7:16; 14:11
- a1 Jn. 3:4
- b1 Jn. 2:1, 2; 5:16
- a1 Jn. 5:15, 19, 20
- b1 Jn. 3:9
- cSant. 1:27; Jud. 21
- d1 Jn. 2:13
- eJuan 14:30
- a1 Jn. 5:15, 18, 20
- b1 Jn. 4:6
- cJuan 12:31; 17:15; Gál. 1:4
- a1 Jn. 5:15, 18, 19
- bJuan 8:42; 1 Jn. 5:5
- cLuc. 24:45
- dJuan 17:3; Apoc. 3:7
- eJuan 1:18; 14:9; 1 Jn. 2:23; Apoc. 3:7
- f1 Jn. 1:2
- g1 Jn. 5:11
- a1 Jn. 2:1
- b1 Cor. 10:7, 14; 1 Tes. 1:9
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