Logos Bible Study

1º Samuel 15–16

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Desobediencia de Saúl

Entonces Samuel dijo a Saúl: «El Señor me envió a que te ungiera por rey sobre Su pueblo, sobre Israela; ahora pues, está atento a1 las palabras del Señor.

»Así dice el Señor de los ejércitos: “Yo castigaré1 a Amalec por lo que hizo a Israela, cuando se puso contra él en el camino mientras subía de Egipto.

”Ve ahora, y ataca1 a Amalec, y destruye2 por completo3 todo lo que tiene, y no te apiades de éla; antes bien, da muerte tanto a hombres como a mujeres, a niños como a niños de pecho, a bueyes como a ovejas, a camellos como a asnosb”».

Entonces Saúl convocó al pueblo, y los contó1 en Telaima: 200,000 soldados de a pie, y 10,000 hombres de Judá.

Saúl fue a la ciudad de Amalec y se emboscó en el valle.

Y dijo Saúl a los quenitasa: «Váyanse, apártense, desciendan de entre los amalecitas, para que yo no los destruya junto con ellos; porque ustedes mostraron misericordia a todos los israelitas cuando subían de Egiptob». Entonces los quenitas se apartaron de entre los amalecitas.

Saúl derrotó1 a los amalecitasa desde Havilab en dirección a Shurc, que está al oriente2 de Egipto.

Capturó vivo a Agag, rey de los amalecitasa, y destruyó por completo a todo el pueblo a filo de espadab.

Pero Saúl y el pueblo perdonaron a Agag, y lo mejor de las ovejas, de los bueyes, de los animales engordados, de los corderos y de todo lo bueno. No lo quisieron destruir por completo; pero todo lo despreciable y sin valor lo destruyeron totalmentea.

Entonces vino la palabra del Señor a Samuel:

«Me pesa haber hecho rey a Saúla, porque ha dejado de seguirme1b y no ha cumplido Mis mandamientos». Y Samuel se conmovió, y clamó al Señor toda la nochec.

Y se levantó Samuel muy de mañana para ir al encuentro de Saúl; y se le dio aviso a Samuel: Saúl se ha ido a Carmela, donde se ha levantado un monumento para sí, y dando la vuelta, ha seguido adelante bajando1 a Gilgalb.

Entonces Samuel vino a Saúl, y Saúl le dijo: «¡Bendito seas del Señora! He cumplido el mandamiento del Señor».

Pero Samuel dijo: «¿Qué es este balido1 de ovejas en mis oídos y el mugido1 de bueyes que oigoa?».

Y Saúl respondió: «Los han traído de los amalecitas, porque el pueblo perdonó lo mejor de las ovejas y de los bueyes, para sacrificar al Señor tu Diosa; pero lo demás lo destruimos por completo».

Dijo entonces Samuel a Saúl: «Espera, déjame declararte lo que el Señor me dijo anoche». Y él le dijo: «Habla».

Y Samuel dijo: «¿No es verdad que aunque eras pequeño a tus propios ojos, fuiste nombrado jefe de las tribus de Israela y el Señor te ungió rey sobre Israel,

y que el Señor te envió en una misión1, y te dijo: “Ve, y destruye por completo a los pecadores, los amalecitas, y lucha contra ellos hasta que sean exterminadosa?”.

»¿Por qué, pues, no obedeciste la voz del Señor, sino que te lanzaste sobre el botín e hiciste lo malo ante los ojos del Señora?».

Entonces Saúl dijo a Samuel: «Yo obedecí la voz del Señora, y fui en la misión1 a la cual el Señor me envió, y he traído a Agag, rey de Amalec, y he destruido por completo a los amalecitas.

»Pero el pueblo tomó del botín ovejas y bueyes, lo mejor de las cosas dedicadas al anatema1, para ofrecer sacrificio al Señor tu Diosa en Gilgal».

Y Samuel dijo:

«¿Se complace el Señor tanto

En holocaustos y sacrificiosa

Como en la obediencia1 a la voz del Señor?

Entiende, el obedecer es mejor que un sacrificiob,

Y el prestar atención, que la grasa de los carneros.

»Porque la rebelión es como el pecado de adivinacióna,

Y la desobediencia1, como la iniquidad e idolatríab.

Por cuanto tú has desechado la palabra del Señor,

Él también te ha desechado para que no seas2 reyc».

Saúl rechazado por el Señor

Entonces Saúl dijo a Samuel: «He pecadoa. En verdad he quebrantado el mandamiento1 del Señor y tus palabras, porque temí al pueblo y escuché su vozb.

»Ahora pues, te ruego que perdones mi pecado y vuelvas conmigo para que adore al Señora».

Pero Samuel respondió a Saúl: «No volveré contigo; porque has desechado la palabra del Señor, y el Señor te ha desechado para que no seas1 rey sobre Israela».

Cuando Samuel se volvía para irse, Saúl asió el borde de su manto, y este se rasgóa.

Entonces Samuel le dijo: «Hoy el Señor ha arrancado de ti el reino de Israela, y lo ha dado a un prójimo tuyo que es mejor que tú.

»También la Gloria1a de Israel no mentirá ni cambiará su propósito, porque Él no es hombre para que cambie de propósitob».

Saúl respondió: «He pecado, pero te ruego que me honres ahora delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israela y que regreses conmigo para que yo adore al Señor tu Diosb».

Volvió Samuel tras Saúl, y Saúl adoró al Señor.

Entonces Samuel dijo: «Tráiganme a Agag, rey de los amalecitas». Y Agag vino a él alegremente. Y Agag dijo: «Ciertamente, la amargura de la muerte ha pasado ya».

Pero Samuel dijo: «Como tu espada ha dejado a las mujeres sin hijos, así también tu madre será sin hijo entre las mujeresa». Y Samuel despedazó a Agag delante del Señor en Gilgal.

Luego Samuel se fue a Ramáa, pero Saúl subió a su casa en Guibeá de Saúlb.

Samuel no vio más a Saúl mientras vivióa. Y Samuel lloraba por Saúlb, pues el Señor se había arrepentido de haber puesto a Saúl por rey sobre Israel.

David ungido por Samuel

Y el Señor dijo a Samuel: «¿Hasta cuándo te lamentarás por Saúla, después que Yo lo he desechado para que no reine1 sobre Israelb? Llena tu cuerno de aceite y vec; te enviaré a Isaíd, el de Belén, porque de entre sus hijos he escogido2 un rey para Mí»e.

Samuel respondió: «¿Cómo puedo ir? Cuando Saúl lo sepa, me matará». Y el Señor dijo: «Toma contigo una novilla y di: “He venido a ofrecer sacrificio al Señora”.

»Invitarás a Isaí al sacrificio y Yo te mostraré lo que habrás de hacera; entonces me ungirás a aquel que Yo te indique1b».

Samuel hizo lo que el Señor dijo, y fue a Beléna. Y los ancianos de la ciudad vinieron a su encuentro temblando y dijeron: «¿Vienes en pazb?».

Y él respondió: «En paz. He venido a ofrecer sacrificio al Señor. Conságrense y vengan conmigo al sacrificioa». Samuel consagró también a Isaí y a sus hijos y los invitó al sacrificio.

Cuando ellos entraron, Samuel vio a Eliaba, y se dijo: «Ciertamente el ungido del Señor está delante de El».

Pero el Señor dijo a Samuel: «No mires a su apariencia, ni a lo alto de su estatura, porque lo he desechado; porque Dios no ve como1 el hombre ve, pues el hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazóna».

Entonces Isaí llamó a Abinadaba y lo hizo pasar delante de Samuel, y dijo: «Tampoco a este ha escogido el Señor».

Después Isaí hizo pasar a Sama1a. Y Samuel dijo: «Tampoco a este ha escogido el Señor».

Así Isaí hizo pasar a siete de sus hijos delante de Samuel. Pero Samuel dijo a Isaí: «El Señor no ha escogido a estos».

Samuel preguntó: «¿Son estos todos tus hijos1?». Isaí respondió: «Aún queda el menor, es el que está apacentando las ovejasa». Samuel insistió: «Manda a buscarlo2, pues no nos sentaremos a la mesa hasta que él venga acá»

Y envió a buscarlo y lo hizo entrar. Era rubio1, de ojos hermosos y bien parecidoa. Y el Señor dijo: «Levántate, úngelo; porque este esb».

Entonces Samuel tomó el cuerno de aceite y lo ungió en medio de sus hermanosa. Y el Espíritu del Señor vino poderosamente sobre David desde aquel día en adelanteb. Luego Samuel se levantó y se fue a Ramá.

David, escudero de Saúl

El Espíritu del Señor se apartó de Saúla, y un espíritu malo de parte del Señor lo atormentabab.

Entonces los siervos de Saúl le dijeron: «Puesto que un espíritu malo de parte de Dios lo está atormentando,

ordena ahora nuestro señor a sus siervos que están delante de usted, que busquen un hombre que sepa tocar el arpa1, y cuando el espíritu malo de parte de Dios esté sobre usted, él tocará con su manoa y le pondrá bien».

Entonces Saúl dijo a sus siervos: «Búsquenme ahora un hombre que toque bien y tráiganmelo».

Y respondió uno de los mancebos: «Yo he visto a un hijo de Isaí, el de Belén, que sabe tocar, es poderoso y valiente, un hombre de guerraa, prudente en su hablar, hombre bien parecido y el Señor está con élb».

Entonces Saúl envió mensajeros a Isaí y dijo: «Envíame a tu hijo David, el que está con el rebaño».

Isaí tomó un asno cargado de pan, un odre de vino y un cabrito, y los envió a Saúl con su hijo Davida.

David fue a Saúl y le servía1; y Saúl lo amó grandementea y lo hizo su escudero.

Y Saúl envió a decir a Isaí: «Te ruego que David se quede delante de mí, pues ha hallado gracia ante mis ojos».

Sucedía que cuando el espíritu malo de parte de Dios venía a Saúl, David tomaba el arpa1, la tocaba hábilmente con su mano, y Saúl se calmaba y se ponía bien, y el espíritu malo se apartaba de éla.

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Footnotes

  1. 1 escucha el sonido de.
  2. 1O visitaré.
  3. 1 hiere.
  4. 2 destruyan.
  5. 3O dedica al anatema, y así en el resto del
  6. 1O los alistó.
  7. 1 hirió.
  8. 2 antes.
  9. 1 se ha vuelto de en pos de Mí.
  10. 1 y descendió.
  11. 1 sonido.
  12. 1 un camino.
  13. 1 el camino.
  14. 1O a la destrucción.
  15. 1 obedecer.
  16. 1O insubordinación.
  17. 2 de ser.
  18. 1 la boca.
  19. 1 de ser.
  20. 1O Eminencia.
  21. 1 de reinar.
  22. 2 he visto.
  23. 1 diga.
  24. 1Así en ; en pues no es lo que.
  25. 1En 2 Sam. 13:3 y en 1 Crón. 2:13, Simea.
  26. 1 los muchachos.
  27. 2 Envía y tómalo.
  28. 1 rojizo.
  29. 1O la lira.
  30. 1 estaba delante de él.
  31. 1O la lira.

Cross references

  1. a1 Sam. 9:16; 10:1
  2. aEx. 17:8–16; Núm. 24:20; Dt. 25:17–19
  3. aNúm. 24:20; Dt. 20:16–18
  4. bJos. 6:17–21; 1 Sam. 22:19
  5. aJos. 15:24
  6. aNúm. 24:21; Jue. 1:16; 4:11
  7. bEx. 18:9, 10; Núm. 10:29–32
  8. a1 Sam. 14:48
  9. bGn. 25:18
  10. cGn. 16:7; Ex. 15:22; 1 Sam. 27:8
  11. aNúm. 24:7; 1 Sam. 15:20; Est. 3:1
  12. b1 Sam. 27:8, 9; 30:1; 2 Sam. 8:12
  13. a1 Sam. 15:3, 15, 19
  14. aGn. 6:6, 7; Ex. 32:14; 1 Sam. 15:35; 2 Sam. 24:16
  15. bJos. 22:16; 1 Sam. 13:13; 1 Rey. 9:6, 7
  16. cEx. 32:11–13; Luc. 6:12
  17. aJos. 15:55; 1 Sam. 25:2
  18. b1 Sam. 13:12, 15
  19. aGn. 14:19; Jue. 17:2; Rut 3:10; 2 Sam. 2:5
  20. aEx. 32:21–24
  21. aGn. 3:12, 13; Ex. 32:22, 23; 1 Sam. 15:9, 21
  22. a1 Sam. 9:21; 10:22
  23. a1 Sam. 15:3
  24. a1 Sam. 14:32
  25. a1 Sam. 15:13
  26. aEx. 32:22, 23; 1 Sam. 15:15
  27. aSal. 40:6–8; 51:16, 17; Isa. 1:11–15; Miq. 6:6–8; Heb. 10:6–9
  28. bJer. 7:22, 23; Os. 6:6; Mat. 12:7; Mar. 12:33
  29. aDt. 18:10
  30. bGn. 31:19, 34
  31. c1 Sam. 13:14
  32. aNúm. 22:34; 2 Sam. 12:13; Sal. 51:4
  33. bPrv. 29:25; Isa. 51:12, 13
  34. aEx. 10:17
  35. a1 Sam. 13:14; 16:1
  36. a1 Rey. 11:30, 31
  37. a1 Sam. 28:17, 18; 1 Rey. 11:31
  38. a1 Crón. 29:11
  39. bNúm. 23:19; Ezq. 24:14; Tito 1:2
  40. aJuan 5:44; 12:43
  41. bIsa. 29:13
  42. aGn. 9:6; Jue. 1:7; Mat. 7:2
  43. a1 Sam. 7:17
  44. b1 Sam. 11:4
  45. a1 Sam. 19:24
  46. b1 Sam. 16:1
  47. a1 Sam. 15:35
  48. b1 Sam. 13:13, 14; 15:23
  49. c1 Sam. 9:16; 10:1; 2 Rey. 9:1
  50. dRut 4:17–22
  51. eSal. 78:70, 71; Hech. 13:22
  52. a1 Sam. 20:29
  53. aEx. 4:15; Hech. 9:6
  54. bDt. 17:14, 15; 1 Sam. 9:16
  55. aGn. 48:7; Luc. 2:4
  56. b1 Rey. 2:13; 2 Rey. 9:22; 1 Crón. 12:17, 18
  57. aGn. 35:2; Ex. 19:10
  58. a1 Sam. 17:13
  59. a1 Sam. 2:3; 1 Rey. 8:39; 1 Crón. 28:9; Luc. 16:15
  60. a1 Sam. 17:13
  61. a1 Sam. 17:13
  62. a1 Sam. 17:12; 2 Sam. 13:3
  63. aGn. 39:6; Ex. 2:2; Hech. 7:20
  64. b1 Sam. 9:17
  65. a1 Sam. 10:1
  66. bNúm. 27:18; 1 Sam. 10:6, 9, 10
  67. aJue. 16:20; 1 Sam. 11:6; 18:12; 28:15
  68. bJue. 9:23; 1 Sam. 16:15, 16; 18:10; 19:9; 1 Rey. 22:19–22
  69. a1 Sam. 18:10; 19:9; 2 Rey. 3:15
  70. a1 Sam. 17:32–36
  71. b1 Sam. 3:19
  72. a1 Sam. 10:4, 27; Prv. 18:16
  73. aGn. 41:46; Prv. 22:29
  74. a1 Sam. 16:14–16