Logos Bible Study

1º Reyes 8:41–66

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»También en cuanto al extranjero que no es de Tu pueblo Israel, cuando venga de una tierra lejana a causa de Tu nombre

(porque oirán de Tu gran nombre, de Tu mano poderosaa y de Tu brazo extendido); cuando venga a orar a esta casa,

escucha Tú desde los cielos, el lugar de Tu morada, y haz conforme a todo lo que el extranjero te pida. Para que todos los pueblos de la tierra conozcan Tu nombrea para que te teman, como te teme Tu pueblo Israel, y para que sepan que Tu nombre es invocado sobre esta casa que he edificado.

»Cuando Tu pueblo salga a la batalla contra su enemigo, por cualquier camino que Tú los envíes, y oren al Señora vueltos hacia la ciudad que Tú has escogido y hacia la casa que he edificado a Tu nombre,

escucha desde los cielos su oración y su súplica, y hazles justicia.

»Cuando pequen contra Ti (pues no hay hombre que no pequea) y estés lleno de ira contra ellos, y los entregues delante del enemigo, y estos1 los lleven cautivos a la tierra del enemigob, lejos o cerca,

si recapacitan1 en la tierra adonde hayan sido llevados cautivos, y se arrepienten y te hacen súplica en la tierra de los que los llevaron cautivosa, diciendo: “Hemos pecado y hemos cometido iniquidad, hemos obrado perversamenteb”,

si se vuelven a Ti con todo su corazón y con toda su alma en la tierra de sus enemigos que los llevaron cautivosa, y oran a Ti vueltos hacia la tierra que diste a sus padres, hacia la ciudad que has escogido, y hacia la casa que he edificado a Tu nombreb,

entonces escucha Tú desde los cielos, el lugar de Tu morada, su oración y su súplica y hazles justicia.

»Perdona a Tu pueblo que ha pecado contra Ti, todas las transgresiones que hayan cometido contra Ti, y hazlos objeto de compasión ante los que los llevaron cautivos, para que tengan compasión de ellosa

(porque ellos son Tu pueblo y Tu heredad que sacaste de Egiptoa, de en medio del horno de hierrob).

»Que Tus ojos estén abiertos a la súplica de Tu siervoa y a la súplica de Tu pueblo Israel, para escucharlos siempre que te invoquen.

»Pues Tú los has separado de entre todos los pueblos de la tierra como Tu heredad, como lo dijiste por medio de Tu siervo Moisés, cuando sacaste a nuestros padres de Egipto, oh Señor Dios1a».

Cuando Salomón terminó de decir1 toda esta oración y súplica al Señora, se levantó de delante del altar del Señor, de estar de2 rodillas con sus manos extendidas hacia el cielob.

Y se puso de pie y bendijo a toda la asamblea de Israela en alta voz, diciendo:

«Bendito sea el Señor, que ha dado reposoa a Su pueblo Israel, conforme a todo lo que prometió1. Ninguna palabra ha fallado de toda Su buena promesa2 que hizo1b por medio de Su siervo Moisés.

»Que el Señor nuestro Dios esté con nosotros, como estuvo con nuestros padres; que no nos deje ni nos abandonea,

para que incline nuestro corazón hacia Éla, para que andemos en todos Sus caminos y para que guardemos Sus mandamientos, Sus estatutos y Sus preceptos que ordenó a nuestros padres.

»Que estas palabras mías, con las que he suplicado delante del Señor, estén cerca del Señor nuestro Dios día y noche, para que Él haga justicia a Su siervo y justicia a Su pueblo Israel, según las necesidades de cada día1,

a fin de que todos los pueblos de la tierra sepan que el Señor es Diosa; no hay otrob.

»Estén, pues, los corazones de ustedes enteramente dedicados al Señor nuestro Diosa, para que andemos en Sus estatutos y guardemos Sus mandamientos, como en este día».

Entonces el rey y todo Israel con él ofrecieron sacrificios delante del Señora.

Y Salomón ofreció al Señor como sacrificio de las ofrendas de paz, 22,000 bueyes y 120,000 ovejas. Así dedicaron la casa del Señor, el rey y todos los israelitasa.

Aquel día el rey consagró la parte central del atrio que estaba delante de la casa del Señor, pues allí ofreció el holocausto, la ofrenda de cereal y la grasa de las ofrendas de paz; porque el altar de broncea que estaba delante del Señor era demasiado pequeño para contener el holocausto, la ofrenda de cereal y la grasa de las ofrendas de paz.

Así Salomón celebró la fiesta en aquella ocasión, y todo Israel con éla, una gran asamblea desde la entrada de Hamatb hasta el torrente de Egiptoc, delante del Señor nuestro Dios, por siete días y siete días más, o sea catorce días.

Al octavo día despidió al pueblo. Ellos bendijeron al rey, y se fueron a sus tiendas gozosos y alegres de corazón por todo el bien que el Señor había mostrado a Su siervo David y a Su pueblo Israel.

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Footnotes

  1. 1 sus captores.
  2. 1 vuelven a su corazón.
  3. 1 YHWH, generalmente traducido SEÑOR.
  4. 1 orar.
  5. 2 postrado sobre sus.
  6. 1 habló.
  7. 2 palabra.
  8. 1 el asunto de un día en su día.

Cross references

  1. aEx. 13:3; Dt. 3:24
  2. aJos. 4:23, 24; 1 Sam. 17:46; Sal. 67:2
  3. a2 Crón. 14:11
  4. aSal. 130:3, 4; 143:2; Prv. 20:9; Ecl. 7:20; Rom. 3:23; 1 Jn. 1:8–10
  5. bLev. 26:34–39; 2 Rey. 17:6, 18; 25:21
  6. aLev. 26:40–42; Neh. 9:2
  7. bEsd. 9:6, 7; Neh. 1:6; Sal. 106:6; Dan. 9:5
  8. aDt. 4:29; 1 Sam. 7:3, 4; Neh. 1:9
  9. bDan. 6:10; Jon. 2:4
  10. a2 Crón. 30:9; Sal. 106:46; Hech. 7:10
  11. aEx. 32:11, 12; Dt. 9:26–29
  12. bDt. 4:20; Jer. 11:4
  13. a1 Rey. 8:29
  14. aEx. 19:5, 6; Dt. 9:26–29
  15. a2 Crón. 7:1
  16. b2 Crón. 6:13
  17. aNúm. 6:23–26; 2 Sam. 6:18; 1 Rey. 8:14
  18. aDt. 12:10
  19. bJos. 21:45; 23:14, 15
  20. aDt. 31:6, 17; Jos. 1:5; 1 Sam. 12:22; Rom. 8:31; Heb. 13:5
  21. aSal. 119:36; Jer. 31:33
  22. aJos. 4:24; 1 Sam. 17:46; 1 Rey. 8:43; 2 Rey. 19:19
  23. bDt. 4:35; 1 Rey. 18:39; Jer. 10:10–12
  24. aDt. 18:13; 1 Rey. 11:4; 2 Rey. 20:3
  25. a2 Sam. 6:17–19; 2 Crón. 7:4–10; Esd. 6:16, 17
  26. aEsd. 6:15–18; Neh. 12:27
  27. a2 Crón. 4:1
  28. aLev. 23:34–42; 1 Rey. 8:2
  29. bNúm. 34:8; Jos. 13:5; Jue. 3:3; 2 Rey. 14:25
  30. cGn. 15:18; Ex. 23:31; Núm. 34:5; Jos. 13:3