Éxodo 18:13–22
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Nombramiento de jueces
Al día siguiente Moisés se sentó a juzgar al puebloa. El pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta el atardecer.
Cuando el suegro de Moisés vio todo lo que él hacía por el pueblo, dijo: «¿Qué es esto que haces por el pueblo? ¿Por qué juzgas1 tú solo, y todo el pueblo está delante de ti desde la mañana hasta el atardecer?»
Y Moisés respondió a su suegro: «Porque el pueblo viene a mí para consultar a Diosa.
»Cuando tienen un pleito1a, vienen a mí, y yo juzgo entre uno y otro2, dándoles a conocer los estatutos de Dios y Sus leyes»
El suegro de Moisés le dijo: «No está bien lo que haces.
»Con seguridad desfallecerás tú, y también este pueblo que está contigo, porque el trabajo1 es demasiado pesado para ti. No puedes hacerlo tú soloa.
»Ahora, escúchame1. Yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Sé tú el representante del2 pueblo delante de Dios, y somete los asuntos a Diosa.
»Entonces enséñales los estatutos y las leyes, y hazles saber el camino en que deben andara y la obra que han de realizarb.
»A demás, escogerás1 de entre todo el pueblo hombres capaces, temerosos de Diosa, hombres veraces que aborrezcan las ganancias deshonestasb, y los pondrás sobre el pueblo2 como jefes de mil, de3 cien, de3 cincuenta y de3 diezc.
»Que sean ellos los que juzguen al pueblo en todo tiempo. Que traigan a ti todo pleito grave1, pero que ellos juzguen todo pleito sencillo2a. Así será más fácil para ti, y ellos llevarán la carga contigob.
Footnotes
Cross references
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