Mateo 15:1–20
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
aEntonces se acercaron* a Jesús algunos escribas y fariseosb de Jerusalén, diciendo:
«¿Por qué Tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Pues no se lavan las manos cuando comen pana»
Jesús les preguntó: «¿Por qué también quebrantan ustedes el mandamiento de Dios a causa de su tradición?
»Porque Dios dijo: “Honra a tu padre y a tu madrea”, y: “Quien hable mal de su padre o de su madre, que muera1b”.
»Pero ustedes dicen: “Cualquiera que diga a su padre o a su madre: ‘Es ofrenda a Dios todo lo mío con que pudieras ser ayudado’,
no necesitará más honrar1 a su padre o a su madre2”. Y así ustedes invalidaron la palabra3 de Dios por causa de su tradición.
»¡Hipócritas! Bien profetizó Isaías de ustedes cuando dijo:
“Este pueblo con los labios Me honra,
Pero su corazón está muy lejos de Mía.
”Pues en vano Me rinden culto,
Enseñando como doctrinas preceptos de hombresa”».
Lo que contamina al hombre
Llamando junto a Él a la multitud, Jesús les dijo: «Oigan y entiendan:
no es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contaminaa al hombre».
Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron*: «¿Sabes que los fariseos se escandalizaron1 cuando oyeron Tus palabras2?»
Pero Él contestó: «Toda planta que Mi Padre celestial no haya plantado, será desarraigadaa.
»Déjenlos; son ciegos guías de ciegos1a. Y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyob».
Entonces Pedro dijo a Jesús: «Explícanos la parábolaa»
Jesús les dijo: «¿También están ustedes aún faltos de entendimiento?
»¿No entienden que todo lo que entra en la boca va al estómago1 y luego se elimina2?
»Pero lo que sale de la boca proviene del corazóna, y eso es lo que contamina al hombre.
»Porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumniasa.
»Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero comer sin lavarse las manos no contamina al hombre».
Footnotes
Cross references
Copyright 2005 por The Lockman Foundation