Lucas 10:1–11
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Después de esto, el Señora designó a otros setenta1, y los envió de dos en dosb delante de Élc, a toda ciudad y lugar adonde Él había de ir.
Y les decía: «La cosecha es mucha, pero los obreros pocos; rueguen, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a Su cosechaa.
»Vayan; miren que los envío como corderos en medio de lobosa.
»aNo lleven bolsa, ni alforja1, ni sandalias; y a nadie saluden por el camino.
»En cualquier casa que entren, primero digan: “Paz a esta casa”.
»Y si hay allí un hijo de paz, la paz de ustedes reposará sobre él; pero si no, se volverá a ustedes.
»Permanezcan entonces en esa casa1, comiendo y bebiendo lo que les den2; porque el obrero es digno de su salarioa. No se pasen de casa en casa.
»En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les sirvana;
sanen a los enfermos que haya en ella, y díganles: “Se ha acercado a ustedes el reino de Diosa”.
»Pero en cualquier ciudad donde entren, y no los reciban, salgan a sus calles, y digan:
“Hasta el polvo de su ciudad que se pega a nuestros pies, nos lo sacudimos en protesta contra ustedesa; pero sepan esto: que el reino de Dios se ha acercadob”.
Footnotes
Cross references
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