Logos Bible Study

Jeremías 34

Nueva Biblia de las AméricasOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Hebrew

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

Profecía contra Sedequías

La palabra que vino a Jeremías de parte del Señor, cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, y todo su ejército y todos los reinos de la tierra que estaban bajo su dominio y todos los pueblosa, peleaban contra Jerusalén y contra todas sus ciudadesb:

«Así dice el Señor, Dios de Israel: “Ve y habla a Sedequías, rey de Judá, y dile: ‘Así dice el Señora: “Yo entrego esta ciudad en manos del rey de Babilonia, y él le prenderá fuegob.

”Tú no escaparás de su mano, sino que ciertamente serás capturado y entregado en su mano. Tus ojos verán los ojos del rey de Babilonia, y él te hablará cara a cara1a, y a Babilonia irásb” ’ ”.

»Sin embargo oye la palabra del Señor, oh Sedequías, rey de Judá. Así dice el Señor acerca de ti: “No morirás a espada;

en paz morirás. Como quemaron especias por tus padres, los reyes anteriores que te precedieron, así quemarán especias por tia, y con ‘¡Ay, señor!’ harán lamento por ti”. Porque Yo he hablado la palabra», declara el Señorb.

Entonces el profeta Jeremías habló a Sedequías, rey de Judá, todas estas palabrasa en Jerusalén

mientras el ejército del rey de Babilonia peleaba contra Jerusalén y contra todas las ciudades que quedaban en Judá, es decir, Laquisa y Azecab, pues solo estas quedaban como ciudades fortificadas entre las ciudades de Judác.

Palabra que vino a Jeremías de parte del Señor, después que el rey Sedequías había hecho un pacto con todo el puebloa que había en Jerusalén para proclamarles libertadb:

que cada uno debía poner en libertad a su siervo y a su sierva hebreosa, para que nadie retuviera a un judío, hermano suyo, en servidumbreb.

Y obedecieron todos los oficiales y todo el puebloa que habían entrado en el pacto, de que cada uno dejara en libertad a su siervo y cada uno a su sierva, de modo que nadie los mantuviera más en servidumbre; obedecieron y los pusieron en libertad.

Pero después se arrepintieron y volvieron a tomar a los siervos y a las siervas a quienes habían dejado en libertad, y los sometieron a servidumbre como siervos y como siervas.

Entonces vino la palabra del Señor a Jeremías1, diciendo:

«Así dice el Señor, Dios de Israel: “Yo hice un pacto con los padres de ustedes el día que los saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre1a. Les dije:

‘Después de siete años cada uno de ustedes pondrá en libertad al hermano hebreo que le1 fue vendido2 y que le1 ha servido por seis años, y lo dejará ir librea; pero sus padres no me escucharonb, ni prestaron atención.

’Aunque recientemente se habían arrepentido y habían hecho lo que es recto ante Mis ojos, cada uno proclamando libertada a su prójimo, habiendo hecho un pacto delante de Míb en la casa que es llamada por Mi nombrec.

’Sin embargo ustedes se han vuelto atrás y han profanado Mi nombrea. Cada uno ha tomado de nuevo1 a su siervo y cada uno a su sierva, a quienes habían dejado libres según su deseo, y los han sometido a servidumbre como siervos y como siervasb’ ”.

»Por tanto, así dice el Señor: “Ustedes no Me han obedecidoa, al no proclamar libertad cada uno a su hermano y cada uno a su prójimo. Por eso proclamo contra ustedes libertad”, declara el Señor, “a la espada, a la pestilencia y al hambreb; y haré de ustedes motivo de espanto para todos los reinos de la tierrac.

”Y entregaré a los hombres que han transgredido Mi pacto, que no han cumplido las palabras del pacto que hicieron delante de Mía, cuando cortaron en dosb el becerro y pasaron entre las dos mitades:

a los oficiales de Judá, a los oficiales de Jerusalén, a los oficiales de la corte, a los sacerdotes y a todo el pueblo de la tierraa que pasaron entre las mitades del becerro.

”A ellos los entregaré en manos de sus enemigos y en manos de los que buscan su vidaa. Sus cadáveres servirán de comida para las aves del cielo y para las bestias de la tierrab.

”Y a Sedequías, rey de Judá, y a sus oficiales los entregaré en manos de sus enemigos, en manos de los que buscan su vida y en manos del ejército del rey de Babiloniaa, que se ha retirado de ustedesb.

”Yo daré órdenes”, declara el Señor, “y los haré volver a esta ciudad, y pelearán contra ella, la tomarán y le prenderán fuegoa; y haré de las ciudades de Judá una desolación sin habitantesb”».

Read in Logos

Footnotes

  1. 1 boca a boca.
  2. 1Así en algunas versiones antiguas; el agrega: de parte del SEÑOR.
  3. 1 de esclavos.
  4. 1 te.
  5. 2O se vendió a ti.
  6. 1 hizo que volvieran.

Cross references

  1. aJer. 1:15; 27:7; Dan. 2:37, 38
  2. b2 Rey. 25:1; Jer. 32:2; 39:1; 52:4
  3. a2 Crón. 36:11, 12; Jer. 22:1, 2; 37:1, 2
  4. bJer. 21:10; 32:3; 34:22; 37:8–10; 32:29
  5. a2 Rey. 25:4, 5; Jer. 21:7; 32:4; 34:21
  6. b2 Rey. 25:6, 7; Jer. 39:6, 7
  7. a2 Crón. 16:14; 21:19
  8. bJer. 22:18
  9. a1 Sam. 3:18; 15:16–24
  10. aJos. 10:3, 5; 2 Rey. 14:19; 18:14; Isa. 36:2
  11. bJos. 10:10; 2 Crón. 11:9
  12. c2 Crón. 11:5–10
  13. a2 Rey. 11:17; 23:2, 3
  14. bEx. 21:2; Lev. 25:10, 39–46; Neh. 5:1–13; Isa. 58:6; Jer. 34:14, 17
  15. aGn. 14:13; Ex. 2:6
  16. bLev. 25:39
  17. aJer. 26:10, 16
  18. aEx. 20:2; 24:3, 7, 8; Dt. 5:2, 3, 27; Jer. 31:32
  19. aEx. 21:2; Dt. 15:12; 1 Rey. 9:22
  20. b1 Sam. 8:7, 8; 2 Rey. 17:13, 14
  21. aJer. 34:8
  22. b2 Rey. 23:3; Neh. 10:29
  23. cJer. 7:10, 11; 32:34
  24. aEx. 20:7; Lev. 19:12
  25. b1 Sam. 15:11; Jer. 34:11; Ezq. 3:20; 18:24
  26. aLev. 26:34, 35; Est. 7:10; Dan. 6:24; Mat. 7:2
  27. bJer. 32:24; 38:2
  28. cDt. 28:25; Jer. 29:18
  29. aDt. 17:2; Os. 6:7; 8:1; Rom. 2:8
  30. bGn. 15:10
  31. aJer. 34:10; Ezq. 22:27; Sof. 3:3, 4
  32. aJer. 11:21; 21:7; 22:25
  33. bDt. 28:26; 1 Sam. 17:44, 46; 1 Rey. 14:11; 16:4; Sal. 79:2; Jer. 7:33; 16:4; 19:7
  34. a2 Rey. 25:18–21; Jer. 32:3, 4; 39:6; 52:10, 24–27; Ezq. 17:16
  35. bJer. 37:5–11
  36. aJer. 34:2; 39:1, 2, 8; 52:7, 13
  37. bJer. 4:7; 9:11; 33:10; 44:22