Deuteronomio 15:2–9
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»Así se hará1 la remisión2: todo acreedor3 hará remisión de lo que haya prestado a su prójimo; no lo exigirá de su prójimo ni de su hermano, porque se ha proclamado la remisión del Señor.
»De un extranjero lo puedes exigir, pero tu mano perdonará1 cualquier cosa tuya que tu hermano tenga2a.
»Sin embargo, no habrá menesteroso entre ustedes, ya que el Señor de cierto te bendecirá en la tierra que el Señor tu Dios te da por heredad para poseerlaa,
si solo escuchas fielmente la voz del Señor tu Dios, para guardar cuidadosamente todo este mandamiento que te ordeno hoy.
»Pues el Señor tu Dios te bendecirá como te ha prometido, y tú prestarás a muchas naciones, pero tú no tomarás prestado; y tendrás dominio sobre muchas naciones, pero ellas no tendrán dominio sobre tia.
»Si hay un menesteroso contigo, uno de tus hermanos, en cualquiera de tus ciudades1a en la tierra que el Señor tu Dios te da, no endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano a tu hermano pobreb,
sino que le abrirás libremente tu manoa, y con generosidad le prestarás lo que le haga falta para cubrir sus necesidades.
»Cuídate de que no haya pensamiento perverso1 en tu corazón, diciendo: “El séptimo año, el año de remisión, está cercaa”, y mires con malos ojos a2 tu hermano pobre, y no le des nadab; porque3 él podrá clamar al Señor contra ti, y esto te será pecadoc.
Footnotes
Cross references
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