Deuteronomio 15:2–9
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
2Así se hará1 la remisión: todo acreedor2 hará remisión de lo que haya prestado a su prójimo; no lo exigirá de su prójimo ni de su hermano, porque se ha proclamado la remisión del Señor.
3De un extranjero lo puedes exigir, mas tu mano perdonará1 cualquier cosa tuya que tu hermano tenga2a.
4Y no habrá menesteroso entre vosotros, ya que el Señor de cierto te bendecirá en la tierra que el Señor tu Dios te da por heredad para poseerlaa,
5si solo escuchas fielmente la voz del Señor tu Dios, para guardar cuidadosamente todo este mandamiento que te ordeno hoy.
6Pues el Señor tu Dios te bendecirá como te ha prometido, y tú prestarás a muchas naciones, pero tú no tomarás prestado; y tendrás dominio sobre muchas naciones, pero ellas no tendrán dominio sobre tia.
7Si hay un menesteroso contigo, uno de tus hermanos, en cualquiera de tus ciudades1a en la tierra que el Señor tu Dios te da, no endurecerás tu corazón, ni cerrarás tu mano a tu hermano pobreb,
8sino que le abrirás libremente tu manoa, y con generosidad le prestarás lo que le haga falta para cubrir sus necesidades.
9Cuídate de que no haya pensamiento perverso1 en tu corazón, diciendo: «El séptimo año, el año de remisión, está cercaa», y mires con malos ojos a2 tu hermano pobre, y no le des nadab; porque3 él podrá clamar al Señor contra ti, y esto te será pecadoc.
Footnotes
Cross references
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation