Apocalipsis 17
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
La condenación de la gran ramera
Unoa de los siete ángelesb que tenían las siete copas1c, vino y habló conmigo: «Ven; te mostraré el juiciod de la gran ramerae que está sentada sobre muchas aguasf.
»Con ella los reyes de la tierraa cometieron actos inmorales, y los moradores de la tierrab fueron embriagadosc con el vino de su inmoralidad».
Entonces me llevóa en el Espíritub a un desiertoc. Vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlatad, llena de nombres blasfemose, y que tenía siete cabezas y diez cuernosf.
La mujer estaba vestida de púrpura y escarlataa, y adornada con oro, y piedras preciosas1, y perlas. Tenía en la mano una copa de oro llena de abominacionesb y de las inmundicias de su inmoralidad.
Sobre su frente había un nombre escrito, un misterioa: «BABILONIA LA GRANDEb, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRAc»
Vi a la mujer ebria de la sangre de los santosa, y de la sangre de los testigos de Jesús. Al verla, me asombré grandemente1.
Y el ángel me dijo: «¿Por qué te has asombrado? Yo te diré el misterio de la mujer y de la bestiaa que la lleva, la que tiene las siete cabezas y los diez cuernosb.
La bestia que viste, era y ya no existea, y está para subirb del abismoc e ir a la destrucciónd. Y los moradores de la tierrae, cuyos nombres no se han escrito en el libro de la vidaf desde la fundación del mundog, se asombraránh al ver la bestia que era y ya no existea, pero que vendrá.
»Aquí está la mente que tiene sabiduría1a. Las siete cabezas son siete montesb sobre los que se sienta la mujer.
»También son siete reyesa: cinco han caído, uno es y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que permanezca un poco de tiempo.
»Y la bestia que era y ya no existea, es el octavo rey, y es uno de los siete y va a la destrucciónb.
»Los diez cuernos que viste son diez reyesa que todavía no han recibido reino, pero que por una horab reciben autoridad como reyes con la bestia.
»Estos tienen un mismo propósitoa, y entregarán su poder y autoridad a la bestia.
»Ellos pelearán contra el Corderoa, pero el Cordero los venceráb, porque Él es Señor de señoresc y Rey de reyesc, y los que están con Éld son llamados, escogidos y fielese».
También el ángel me dijo*: «Las aguas que vistea donde se sienta la ramera, son pueblos, multitudes, naciones y lenguasb.
»Y los diez cuernos que vistea y la bestia odiarán a la ramera y la dejarán1 desoladab y desnudac, y comerán sus carnesd y la quemarán con fuegoe.
»Porque Dios ha puesto en sus corazonesa el ejecutar Su propósito: que tengan ellos1 un propósito unánimeb, y den2 su reino a la bestia hasta que las palabras de Dios se cumplanc.
»La mujer que viste es la gran ciudada, que reina1 sobre los reyes de la tierra»
Footnotes
Cross references
- aApoc. 1:1; 21:9
- bApoc. 15:1
- cApoc. 15:7
- dApoc. 16:19
- eIsa. 1:21; Jer. 2:20; Nah. 3:4; Apoc. 17:5, 15, 16; 19:2
- fJer. 51:13; Apoc. 17:15
- aApoc. 2:22; 18:3, 9
- bApoc. 3:10; 17:8
- cApoc. 14:8
- aApoc. 21:10
- bApoc. 1:10
- cApoc. 12:6, 14; 21:10
- dMat. 27:28; Apoc. 18:12, 16
- eApoc. 13:1
- fApoc. 12:3; 17:7, 9, 12, 16
- aEzq. 28:13; Apoc. 18:12, 16
- bJer. 51:7; Apoc. 18:6
- a2Tes. 2:7; Apoc. 1:20; 17:7
- bApoc. 14:8; 16:19
- cApoc. 17:2
- aApoc. 16:6
- a2Tes. 2:7; Apoc. 1:20; 17:5
- bApoc. 17:3
- aDan. 7:7; Apoc. 13:3, 12, 14; 17:11
- bApoc. 11:7; 13:1
- cApoc. 9:1; 13:1
- dApoc. 13:10; 17:11
- eApoc. 3:10
- fSal. 69:28; Apoc. 3:5
- gMat. 25:34; Apoc. 13:8
- hApoc. 13:3
- aApoc. 13:18
- bApoc. 17:3
- aApoc. 10:11
- aApoc. 13:3, 12, 14; 17:8
- bApoc. 13:10; 17:8
- aDan. 7:24; Apoc. 12:3; 13:1; 17:16
- bApoc. 18:10, 17, 19
- aApoc. 17:17
- aApoc. 16:14
- bApoc. 3:21
- c1Tim. 6:15; Apoc. 19:16
- dApoc. 2:10, 11
- eMat. 22:14
- aIsa. 8:7; Jer. 47:2; Apoc. 17:1
- bApoc. 5:9
- aApoc. 17:12
- bApoc. 18:17, 19
- cEzq. 16:37, 39
- dApoc. 19:18
- eApoc. 18:8
- a2Cor. 8:16
- bApoc. 17:13
- cApoc. 10:7
- aApoc. 11:8; 16:19
Copyright 2005 por The Lockman Foundation