Apocalipsis 16
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Las siete copas de la ira de Dios
Oí entonces una gran voz que desde el templo1a decía a los siete ángelesb: «Vayan y derramen en la tierra las siete copas2 del furor de Diosc».
El primer ángel fue y derramó su copa1 en la tierraa, y se produjo2 una llagab repugnante y maligna en los hombres que tenían la marca de la bestiac y que adoraban su imagen.
El segundo ángel derramó su copa en el mara, y se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser viviente que había en1 el mar.
El tercer ángel derramó su copa en los ríos y en las fuentes de las aguasa, y se convirtieron en1 sangreb.
Oí al ángel de las aguas, que decía: «Justo eres Túa, el que eres, y el que erasb, oh Santoc, porque has juzgadod estas cosas;
pues ellos derramaron sangre de santos y profetasa y Tú les has dado a beber sangreb. Se lo merecen».
También oí al altara, que decía: «Sí, oh Señor Diosb Todopoderoso, verdaderos y justos son Tus juiciosc».
El cuarto ángel derramó su copa sobre el sola. Y al sol se le permitió quemar a los hombres con fuegob.
Y los hombres fueron quemados con el intenso1 calor. Blasfemaron el nombre de Diosa que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieronb para darle gloria a Élc.
El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestiaa, y su reino se quedó en tinieblasb; y todos se mordían la lengua de dolor.
Blasfemarona contra el Dios del cielob por causa de sus dolores y de sus llagasc, y no se arrepintieron de sus obrasd.
El sexto ángel derramó su copa sobre el gran Río Éufratesa; y sus aguas se secaronb para que fuera preparado el caminoc para los reyes del oriente1d.
Y vi salir de la boca del dragóna, de la boca de la bestiab, y de la boca del falso profetac, a tres espíritus inmundosd semejantes a ranase.
Pues son espíritus de demoniosa que hacen señalesb, los cuales van a los reyes de todo el mundoc, a reunirlosd para la batalla del gran día del Dios Todopoderosoe.
«¡Estén alerta! Vengo como ladróna. Bienaventurado el que vela y guarda sus ropasb, no sea que ande desnudo y vean su vergüenzac».
Entonces los reunierona en el lugar que en hebreob se llama Armagedón1c.
El séptimo ángel derramó su copa en el airea. Una gran voz saliób del templo1c, del trono, que decía: «Hecho estád».
Y hubo relámpagos, voces1, y truenosa. Hubo un gran terremotob tal como no lo había habido desde que el hombre está sobre la tierrac; fue tan grande y poderoso el terremoto.
La gran ciudada quedó dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones1 cayeron. Y la gran Babiloniab fue recordada delante de Diosc para darle la copa del vino del furor de Su irad.
Entonces toda isla huyóa y los montes no fueron hallados.
Enormes granizosa, como de 45 kilos cada uno, cayeron*1 sobre los hombres. Y los hombres blasfemaron contra Diosb por la plaga del granizoc, porque esa plaga fue* sumamente grande.
Footnotes
Cross references
- aApoc. 11:19
- bApoc. 15:1
- cSal. 79:6; Jer. 10:25; Ezq. 22:31; Sof. 3:8; Apoc. 16:2 y
- aApoc. 8:7
- bEx. 9:9–11; Dt. 28:35; Apoc. 16:11
- cApoc. 13:15–17; 14:9
- aEx. 7:17–21; Apoc. 8:8, 9; 11:6
- aApoc. 8:10
- bEx. 7:17–20; Sal. 78:44; Apoc. 11:6
- aJuan 17:25
- bApoc. 11:17
- cApoc. 15:4
- dApoc. 6:10
- aApoc. 17:6; 18:24
- bIsa. 49:26; Luc. 11:49–51
- aApoc. 6:9; 14:18
- bApoc. 1:8
- cApoc. 15:3; 19:2
- aApoc. 6:12
- bApoc. 14:18
- aApoc. 16:11, 21
- bApoc. 2:21
- cApoc. 11:13
- aApoc. 13:2
- bEx. 10:21, 22; Isa. 8:22; Apoc. 8:12; 9:2
- aApoc. 16:9, 21
- bApoc. 11:13
- cApoc. 16:2
- dApoc. 2:21
- aApoc. 9:14
- bIsa. 11:15, 16; 44:27; Jer. 51:36
- cIsa. 41:2, 25; 46:11
- dApoc. 7:2
- aApoc. 12:3
- bApoc. 13:1
- cApoc. 13:11, 14; 19:20; 20:10
- dApoc. 18:2
- eEx. 8:6
- a1Tim. 4:1
- bApoc. 13:13
- cApoc. 3:10
- d1Rey. 22:21–23; Apoc. 17:14; 19:19; 20:8
- eApoc. 6:17
- aMat. 24:43, 44; Luc. 12:39, 40; Apoc. 3:3, 11
- bLuc. 12:37
- cApoc. 3:18
- aApoc. 19:19
- bApoc. 9:11
- cJue. 5:19; 2Rey. 23:29, 30; 2Crón. 35:22; Zac. 12:11
- aEf. 2:2
- bApoc. 11:15
- cApoc. 14:15
- dApoc. 10:6; 21:6
- aApoc. 4:5
- bApoc. 6:12
- cDan. 12:1; Mat. 24:21
- aApoc. 11:8; 17:18; 18:10, 18, 19, 21
- bApoc. 14:8
- cApoc. 18:5
- dApoc. 14:10
- aApoc. 6:14; 20:11
- aApoc. 8:7; 11:19
- bApoc. 16:9, 11
- cEx. 9:18–25
Copyright 2005 por The Lockman Foundation