Estudio bíblico Logos

Marcos 10:35–52

La Biblia de las AméricasOtras versiones

Español

Alemán

Árabe

Checo

Chino simplificado

Chino tradicional

Coreano

Francés

Griego

Húngaro

Inglés

Italiano

Latín

Portugués

Ruso

Petición de Jacobo y Juan

35aY se le acercaron* Jacobo1 y Juan, los dos hijos de Zebedeo, diciéndole: Maestro, queremos que hagas por nosotros lo que te pidamos.

36Y Él les dijo: ¿Qué queréis que haga por vosotros?

37Ellos le dijeron: Concédenos1 que en tu gloriaa nos sentemos uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.

38Pero Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo beboa, o ser bautizados con el bautismo con que soy bautizadob?

39Y ellos le dijeron: Podemos. Y Jesús les dijo: La copa que yo bebo, beberéis; y seréis bautizados con el bautismo con que yo soy bautizadoa.

40Pero el que os sentéis a mi derecha o a mi izquierda, no es mío el concederlo1, sino que es para quienes ha sido preparadoa.

41Al oír esto, los diez comenzaron a indignarse contra Jacobo1 y Juan.

42aY llamándolos junto a sí, Jesús les dijo*: Sabéis que los que son reconocidos como gobernantes de los gentiles se enseñorean de ellos, y que sus grandes ejercen autoridad sobre ellos.

43Pero entre vosotros no es así, sino que cualquiera de vosotros que desee llegar a ser grande será vuestro servidora,

44y cualquiera de vosotros que desee ser el primero será siervo de todos.

45Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida1 en rescate por muchosa.

El ciego Bartimeo es sanado

46aEntonces llegaron* a Jericó. Y cuando salía de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, un mendigo ciego llamado Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado junto al caminob.

47Y cuando oyó que era Jesús el Nazarenoa, comenzó a gritar y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de míb!

48Y muchos lo reprendían para que se callara, pero él gritaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mía!

49Y Jesús se detuvo y dijo: Llamadle. Y llamaron* al ciego, diciéndole: ¡Anímatea! Levántate, que te llama.

50Y arrojando su manto, se levantó de un salto y fue a Jesús.

51Y dirigiéndose a él1, Jesús le dijo: ¿Qué deseas que haga por ti? Y el ciego le respondió: Raboní2a, que recobre la vista.

52Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha sanado1a. Y al instante recobró la vista, y le seguía por el camino.

Leer en Logos

Notas al pie

  1. 1O, Santiago
  2. 1, Danos
  3. 1, dar
  4. 1O, Santiago
  5. 1O, alma
  6. 1, respondiéndole
  7. 2I.e., mi Maestro
  8. 1, salvado

Referencias cruzadas

  1. aMar. 10:35–45; Mat. 20:20–28
  2. aMat. 19:28
  3. aMat. 20:22
  4. bLuc. 12:50
  5. aHech. 12:2; Apoc. 1:9
  6. aMat. 13:11
  7. aMar. 10:42–45; Luc. 22:25–27
  8. aMat. 20:26; 23:11; Mar. 9:35; Luc. 22:26
  9. aMat. 20:28
  10. aMar. 10:46–52; Mat. 20:29–34; Luc. 18:35–43
  11. bLuc. 18:35; 19:1
  12. aMar. 1:24
  13. bMat. 9:27
  14. aMat. 9:27
  15. aMat. 9:2
  16. aMat. 23:7; Juan 20:16
  17. aMat. 9:22