Logos Bible Study

Marcos 10:13–12:12

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Jesús bendice a los niños

13aY le traían niños para que los tocara; y los discípulos los reprendieron.

14Pero cuando Jesús vio esto, se indignó y les dijo: Dejad que los niños vengan a mí; no se lo impidáis, porque de los que son como estos1 es el reino de Diosa.

15En verdad os digo: el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en éla.

16Y tomándolos en sus brazosa, los bendecía, poniendo las manos sobre ellos.

El joven rico

17aCuando salía para seguir su camino, vino uno corriendo, y arrodillándose delante de Élb, le preguntó1: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eternac?

18Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino solo uno, Dios.

19Tú sabes los mandamientos: «No mates, no cometas adulterio, no hurtes, no des falso testimonio, no defraudes, honra a tu padre y a tu madrea».

20Y él le dijo: Maestro, todo esto lo he guardadoa desde mi juventud.

21Jesús, mirándolo, lo amó y le dijo: Una cosa te falta: ve y vende cuanto tienes y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cieloa; y ven, sígueme.

22Pero él, afligido por estas palabras, se fue triste, porque era dueño de muchos bienes.

Peligro de las riquezas

23Jesús, mirando en derredor, dijo* a sus discípulos: ¡Qué difícil será para los que tienen riquezas entrar en el reino de Diosa!

24Y los discípulos se asombrarona de sus palabras. Pero Jesús respondiendo de nuevo, les dijo*: Hijos, ¡qué difícil es entrar en el reino de Dios1!

25Es más fácil que un camello pase por el ojo de una1 aguja, que el que un rico entre en el reino de Diosa.

26Ellos se asombraron aún más, diciendo entre sí1: ¿Y quién podrá salvarse?

27Mirándolos Jesús, dijo*: Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque todas las cosas son posibles para Diosa.

28Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguidoa.

29Jesús dijo: En verdad os digo: No hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos o tierras por causa de mí y por causa del evangelioa,

30que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y tierras junto con persecuciones; y en el siglo venideroa, la vida eterna.

31Pero muchos primeros serán últimos, y los últimos, primerosa.

Jesús anuncia su muerte por tercera vez

32aE iban por el camino subiendo a Jerusalén, y Jesús iba delante de ellos; y estaban perplejosb, y los que le seguían tenían miedo. Y tomando aparte de nuevo a los doce, comenzó a decirles lo que le iba a suceder:

33He aquí, subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombrea será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles.

34Y se burlarán de Él y le escupirána, le azotarán y le matarán, y tres días después resucitará.

Petición de Jacobo y Juan

35aY se le acercaron* Jacobo1 y Juan, los dos hijos de Zebedeo, diciéndole: Maestro, queremos que hagas por nosotros lo que te pidamos.

36Y Él les dijo: ¿Qué queréis que haga por vosotros?

37Ellos le dijeron: Concédenos1 que en tu gloriaa nos sentemos uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.

38Pero Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo beboa, o ser bautizados con el bautismo con que soy bautizadob?

39Y ellos le dijeron: Podemos. Y Jesús les dijo: La copa que yo bebo, beberéis; y seréis bautizados con el bautismo con que yo soy bautizadoa.

40Pero el que os sentéis a mi derecha o a mi izquierda, no es mío el concederlo1, sino que es para quienes ha sido preparadoa.

41Al oír esto, los diez comenzaron a indignarse contra Jacobo1 y Juan.

42aY llamándolos junto a sí, Jesús les dijo*: Sabéis que los que son reconocidos como gobernantes de los gentiles se enseñorean de ellos, y que sus grandes ejercen autoridad sobre ellos.

43Pero entre vosotros no es así, sino que cualquiera de vosotros que desee llegar a ser grande será vuestro servidora,

44y cualquiera de vosotros que desee ser el primero será siervo de todos.

45Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida1 en rescate por muchosa.

El ciego Bartimeo es sanado

46aEntonces llegaron* a Jericó. Y cuando salía de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, un mendigo ciego llamado Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado junto al caminob.

47Y cuando oyó que era Jesús el Nazarenoa, comenzó a gritar y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de míb!

48Y muchos lo reprendían para que se callara, pero él gritaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mía!

49Y Jesús se detuvo y dijo: Llamadle. Y llamaron* al ciego, diciéndole: ¡Anímatea! Levántate, que te llama.

50Y arrojando su manto, se levantó de un salto y fue a Jesús.

51Y dirigiéndose a él1, Jesús le dijo: ¿Qué deseas que haga por ti? Y el ciego le respondió: Raboní2a, que recobre la vista.

52Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha sanado1a. Y al instante recobró la vista, y le seguía por el camino.

Capitulo 11

La entrada triunfal

aCuando se acercaban* a Jerusalén, por Betfagé y Betaniab, cerca del monte de los Olivosc, envió* a dos de sus discípulos,

2y les dijo*: Id a la aldea enfrente de vosotros, y tan pronto como entréis en ella, encontraréis un pollino atado en el cual nadie1 se ha montado todavía; desatadlo y traedlo.

3Y si alguien os dice: «¿Por qué hacéis eso?», decid: «El Señor lo necesita»; y enseguida lo devolverá1 acá.

4Ellos fueron y encontraron un pollino atado junto a la puerta, afuera en la calle, y lo desataron*.

5Y algunos de los que estaban allí les dijeron1: ¿Qué hacéis desatando el pollino?

6Ellos les respondieron tal como Jesús les había dicho, y les dieron permiso.

7aEntonces trajeron* el pollino a Jesús y echaron encima sus mantos, y Jesús se sentó sobre él.

8Y muchos tendieron sus mantos en el camino, y otros tendieron ramas que habían cortado de los campos.

9Los que iban delante y los que le seguían, gritaban:

¡Hosanna!

Bendito el que viene en el nombre del Señora;

10Bendito el reino de nuestro padre David que viene;

¡Hosanna en las alturasa!

11Y entró en Jerusalén, llegó al temploa, y después de mirar todo a su alrededor, salió para Betaniab con los doce, siendo ya avanzada la hora.

La higuera estéril

12aAl día siguiente, cuando salieron de Betania, Jesús tuvo hambre.

13Y viendo de lejos una higuera con hojas, fue a ver si quizá pudiera hallar algo en ella; cuando llegó a ella, no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos.

14Y Jesús, hablando1 a la higuera, le dijo: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y sus discípulos le estaban escuchando.

Jesús echa a los mercaderes del templo

15aLlegaron* a Jerusalén; y entrando Jesús en el templo comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo, volcó las mesas de los cambistas y los asientos de los que vendían las palomas;

16y no permitía que nadie transportara objeto alguno a través del templo.

17Y les enseñaba, diciendo1: ¿No está escrito: «Mi casá sera llamada casa de oración para todas las nacionesa»? Pero vosotros la habéis hecho cueva de ladronesb.

18Los principales sacerdotes y los escribas oyeron esto y buscaban cómo destruirlea, porque le tenían miedo, pues toda la multitud estaba admirada de su enseñanzab.

19Y cuando atardecía, solían salir1 fuera de la ciudada.

El poder de la fe

20aPor la mañana, cuando pasaban, vieron la higuera seca desde las raíces.

21Entonces Pedro, acordándose, le dijo*: Rabía, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.

22Y Jesús respondió*, diciéndoles: Tened fe en Diosa.

23En verdad os digo que cualquiera que diga a este montea: «Quítate y arrójate al mar», y no dude en su corazón, sino crea que lo que dice va a suceder, le será concedido.

24Por eso os digo que todas las cosas por las que oréis y pidáis, creed que ya las habéis recibido, y os serán concedidasa.

25Y cuando estéis1 orandoa, perdonad si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone vuestras transgresionesb.

261Pero si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos perdonará vuestras transgresionesa.

La autoridad de Jesús puesta en duda

27Llegaron* de nuevo a Jerusalén; ay cuando Jesús andaba por el templo, se le acercaron* los principales sacerdotes, los escribas y los ancianos,

28y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas, o quién te dio la autoridad para hacer esto?

29Y Jesús les dijo: Yo también os haré una pregunta1; respondédmela, y entonces os diré con qué autoridad hago estas cosas.

30El bautismo de Juan, ¿era del cielo o de los hombres? Respondedme.

31Y ellos discurrían entre sí, diciendo: Si decimos: «Del cielo», Él dirá: «Entonces, ¿por qué no le creísteis?».

32¿Mas si decimos: «De los hombres»? Pero temían a la multitud, porque todos consideraban que Juan verdaderamente había sido un profeta.

33Y respondiendo a Jesús, dijeron*: No sabemos. Y Jesús les dijo*: Tampoco yo os diré1 con qué autoridad hago estas cosas.

Capitulo 12

Parábola de los labradores malvados

aEntonces comenzó a hablarles en parábolasb: Un hombre plantó una viña y la cercó con un muro1, cavó un estanque debajo del lagar y edifico una torrec; la arrendó a labradores y se fue de viaje.

2Al tiempo de la vendimia envió un siervo a los labradores para recibir de los labradores su parte de los frutos de la viña.

3Pero ellos, echándole mano, lo golpearon y lo enviaron con las manos vacías.

4De nuevo les mandó otro siervo, y a él lo hirieron en la cabeza y lo trataron vergonzosamente.

5Y envió a otro y a este lo mataron; y así con otros muchos, golpeando a unos y matando a otros.

6Todavía le quedaba1 uno, un hijo amado; y les envió a este último, diciendo: «Respetarán a mi hijo».

7Pero aquellos labradores se dijeron entre sí: «Este es el heredero; ¡venid, matémosle, y la heredad será nuestra!».

8Y echándole mano, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.

9¿Qué hará, entonces, el dueño1 de la viña? Vendrá y destruirá a los labradores, y dará la viña a otros.

10…

Read in Logos
Mark 10:21: And Jesus, looking at him, loved him, and said to him, “You lack one thing: go, sell all that you have and give to the poor, and you will have treasure in heaven; and come, follow me.”

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Footnotes

  1. 1O, de los tales
  2. 1, preguntándole
  3. 1Algunos agregan: para los que confían en las riquezas
  4. 1, la
  5. 1Algunos dicen: diciéndole
  6. 1O, Santiago
  7. 1, Danos
  8. 1, dar
  9. 1O, Santiago
  10. 1O, alma
  11. 1, respondiéndole
  12. 2I.e., mi Maestro
  13. 1, salvado
  14. 1, ningún hombre
  15. 1, envía de nuevo
  16. 1, les decían
  17. 1, respondiendo
  18. 1, y les decía
  19. 1I.e., Jesús y sus discípulos
  20. 1, estéis de pie
  21. 1Muchos antiguos no incluyen este vers.
  22. 1, preguntaré una palabra
  23. 1, os digo
  24. 1O, una cerca
  25. 1, tenía
  26. 1, señor

Cross references

  1. aMar. 10:13–16; Mat. 19:13–15; Luc. 18:15–17
  2. aMat. 5:3
  3. aMat. 18:3; 19:14; Luc. 18:17; 1 Cor. 14:20; 1 Ped. 2:2
  4. aMar. 9:36
  5. aMar. 10:17–31; Mat. 19:16–30; Luc. 18:18–30
  6. bMar. 1:40
  7. cMat. 25:34; Luc. 10:25; 18:18; Hech. 20:32; Ef. 1:18; 1 Ped. 1:14
  8. aEx. 20:12–16; Deut. 5:16–20
  9. aMat. 19:20
  10. aMat. 6:20
  11. aMat. 19:23
  12. aMar. 1:27
  13. aMat. 19:24
  14. aMat. 19:26
  15. aMat. 4:20–22
  16. aMat. 6:33; 19:29; Luc. 18:29, 30
  17. aMat. 12:32
  18. aMat. 19:30; 20:16; Luc. 13:30
  19. aMar. 10:32–34; Mat. 20:17–19; Luc. 18:31–33
  20. bMar. 1:27
  21. aMar. 8:31; 9:12
  22. aMat. 16:21; 26:27; 27:30; Mar. 9:31; 14:65
  23. aMar. 10:35–45; Mat. 20:20–28
  24. aMat. 19:28
  25. aMat. 20:22
  26. bLuc. 12:50
  27. aHech. 12:2; Apoc. 1:9
  28. aMat. 13:11
  29. aMar. 10:42–45; Luc. 22:25–27
  30. aMat. 20:26; 23:11; Mar. 9:35; Luc. 22:26
  31. aMat. 20:28
  32. aMar. 10:46–52; Mat. 20:29–34; Luc. 18:35–43
  33. bLuc. 18:35; 19:1
  34. aMar. 1:24
  35. bMat. 9:27
  36. aMat. 9:27
  37. aMat. 9:2
  38. aMat. 23:7; Juan 20:16
  39. aMat. 9:22
  40. aMar. 11:1–10; Mat. 21:1–9; Luc. 19:29–38
  41. bMat. 21:17
  42. cMat. 21:1
  43. aMar. 11:7–10; Mat. 21:4–9; Luc. 19:35–38; Juan 12:12–15
  44. aSal. 118:26; Mat. 21:9
  45. aMat. 21:9
  46. aMat. 21:12
  47. bMat. 21:17
  48. aMar. 11:12–14, 20–24; Mat. 21:18–22
  49. aMar. 11:15–18; Mat. 21:12–16; Luc. 19:45–47; Juan 2:13–16
  50. aIsa. 56:7
  51. bJer. 7:11
  52. aMat. 21:46; Mar. 12:12; Luc. 20:19; Juan 7:1
  53. bMat. 7:28
  54. aMat. 21:17; Mar. 11:11; Luc. 21:37
  55. aMar. 11:12–14, 20–24; Mat. 21:19–22
  56. aMat. 23:7
  57. aMat. 17:20; 21:21, 22
  58. aMat. 17:20; 1 Cor. 13:2
  59. aMat. 7:7, 8
  60. aMat. 6:5
  61. bMat. 6:14
  62. aMat. 6:15; 18:35
  63. aMar. 11:27–33; Mat. 21:23–27; Luc. 20:1–8
  64. aMar. 12:1–12; Mat. 21:33–46; Luc. 20:9–19
  65. bMar. 3:23; 4:2 y sig.
  66. cIsa. 5:1, 2