Estudio bíblico Logos

Lucas 21:20–38

La Biblia de las AméricasOtras versiones

Español

Alemán

Árabe

Checo

Chino simplificado

Chino tradicional

Coreano

Francés

Griego

Húngaro

Inglés

Italiano

Latín

Portugués

Ruso

20Pero cuando veáis a Jerusalén rodeada de ejércitosa, sabed entonces que su desolación está cerca.

21Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes, y los que estén en medio de la ciudad1, aléjense; y los que estén en los campos, no entren en ellaa;

22porque estos son días de venganzaa, para que se cumplan todas las cosas que están escritas.

23¡Ay de las que estén encinta y de las que estén criando en aquellos días! Porque habrá una gran calamidad sobre la tierra, e ira para este puebloa;

24y caerán a filo de espadaa, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentilesb, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplanc.

La venida del Hijo del Hombre

25Y habrá señales1 en el sol, en la luna y en las estrellas, y sobre la tierra, angustia entre las naciones, perplejas a causa del rugido del mar y de las olas,

26desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que vendrán sobre el mundo1; porque las potencias de los cielos serán sacudidas.

27Y entonces verán al Hijo del Hombre que viene en una nubea con poder y gran gloriab.

28Cuando estas cosas empiecen a suceder, erguíos1 y levantad la cabeza, porque se acerca vuestra redencióna.

Parábola de la higuera

29Y les refirió una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles.

30Cuando ya brotan las hojas, al verlo, sabéis por vosotros mismosa que el verano ya está cerca.

31Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que el reino de Dios está cercaa.

32En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda.

33El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarána.

Exhortación a velar

34Estad alertaa, no sea que vuestro corazón se cargue con disipación y embriaguez y con las preocupaciones de la vida, y aquel día venga súbitamente sobre vosotros como un lazo;

35porque vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.

36Mas velad en todo tiempoa, orando para que tengáis fuerza para escapar de todas estas cosas que están por suceder, y podáis estar en pie delante del Hijo del Hombreb.

37Durante el día1 enseñaba en el temploa, pero al oscurecer2 salíab y pasaba la noche en el monte llamado de los Olivosc.

38Y todo el pueblo madrugaba para ir al templo1 a escucharlea.

Leer en Logos

Notas al pie

  1. 1, ella
  2. 1O, milagros
  3. 1, la tierra habitada
  4. 1O, cobrad ánimo
  5. 1, los días
  6. 2, por las noches
  7. 1, a Él en el templo

Referencias cruzadas

  1. aLuc. 19:43
  2. aLuc. 17:31
  3. aIsa. 63:4; Dan. 9:24–27; Os. 9:7
  4. aDan. 8:19; 1 Cor. 7:26
  5. aGén. 34:26; Ex. 17:13; Heb. 11:34
  6. bIsa. 63:18; Dan. 8:13; Apoc. 11:2
  7. cRom. 11:25
  8. aDan. 7:13
  9. bMat. 16:27; 24:30; 26:64; Mar. 13:26; Apoc. 1:7
  10. aLuc. 18:7
  11. aLuc. 12:57
  12. aMat. 3:2
  13. aMat. 5:18; Luc. 16:17
  14. aMat. 24:42–44; Mar. 4:19; Luc. 12:40, 45; 1 Tes. 5:2 y sig.
  15. aMar. 13:33; Luc. 12:40
  16. bLuc. 1:19; Apoc. 7:9; 8:2; 11:4
  17. aMat. 26:55; Luc. 19:47
  18. bMar. 11:19
  19. cMat. 21:1
  20. aJuan 8:2