2 Timoteo 1–2
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 1
Saludo
Pablo, apóstola de Cristo Jesúsb por la voluntad de Diosc, según la promesa de vida en Cristo Jesúsd,
2a Timoteoa, amado hijob: Graciac, misericordia y paz de Dios Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor.
Fidelidad y dinamismo en el servicio cristiano
3Doy gracias a Diosa, a quien sirvob con limpia concienciac como lo hicieron mis antepasados1, de que sin cesar, noche y día, me acuerdo de ti en mis oraciones2d,
4deseando vertea, al acordarme de tus lágrimasb, para llenarme de alegría.
5Porque tengo presente1 la fe sincera2 que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loidaa y en tu madre Euniceb, y estoy seguro que en ti también.
6Por lo cual te recuerdo que avives el fuego del don de Dios que hay en ti por la imposición de mis manosa.
7Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardíaa, sino de poder, de amor y de dominio propio1.
8Por tanto, no te avergüencesa del testimonio de nuestro Señorb, ni de mí, prisionero suyoc, sino participa conmigo en las afliccionesd por el evangelio, según el poder de Diose,
9quien nos ha salvadoa y nos ha llamadob con un llamamiento santoc, no según nuestras obrasd, sino según su propósitob y según la gracia que nos fue dada en Cristo Jesúse desde la eternidad1f,
10y que ahora ha sido manifestadaa por la aparición de nuestro Salvadorb Cristo Jesúsc, quien abolió la muerted y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio,
11para el cual1 yo fui constituido predicador2, apóstol y maestroa.
12Por lo cual también sufro estas cosas, pero no me avergüenzoa; porque yo sé en quién he creído, y estoy convencido de que es poderosob para guardar mi depósito1c hasta2 aquel díad.
13Reténa la norma1b de las palabras sanasc que has oído de míd, en la fe y el amore en Cristo Jesúsf.
14Guarda, mediante el Espíritu Santo que habita en nosotrosa, el tesoro que te ha sido encomendado1b.
15Ya sabes esto, que todos los que están en Asia1a me han vuelto la espaldab, entre los cuales están Figelo y Hermógenes.
16Conceda el Señor misericordia a la casa de Onesíforoa, porque muchas veces me dio refrigerio y no se avergonzób de mis cadenas1c,
17antes bien, cuando estuvo en Roma, me buscó con afán y me halló;
18que el Señor le conceda hallar misericordia del Señor en aquel díaa. Además, los servicios que prestó en Efesob, tú lo sabes mejor.
Capitulo 2
El buen soldado de Jesucristo
Tú, pues, hijo míoa, fortalécete en la graciab que hay en Cristo Jesúsc.
2Y lo que has oído de mía en la presencia de muchos testigosb, eso encarga1c a hombres fielesd que sean idóneos para enseñar también a otrose.
3Sufre penalidades1a conmigo, como buen soldadob de Cristo Jesúsc.
4Ningún soldado en servicio activo se enredaa en los negocios de la vida diaria, a fin de poder agradar al que lo reclutó como soldado.
5Y también el que1 compite como atletaa, no gana el premio2 si no compite de acuerdo con las reglas3.
6El labrador que trabajaa debe ser el primero en recibir su parte de los frutos1.
7Considera lo que digo, pues el Señor te dará entendimiento en todo.
8Acuérdate de Jesucristo, resucitado de entre los muertosa, descendiente de Davidb, conforme a mi evangelioc;
9por1 el cual sufro penalidadesa, hasta el encarcelamientob como un malhechorc; pero la palabra de Diosd no está presae.
10Por tanto, todo lo soportoa por amor a los escogidosb, para que también ellos obtenganc la salvaciónd que está en Cristo Jesúse, y con ella gloria eternaf.
11Palabra fiel es estaa:
Que si morimos con Élb, también viviremos con Él;
12si perseveramos, también reinaremos con Éla;
si le negamos1b, Él también nos negará;
13si somos infieles1, Él permanece fiela, pues no puede negarse a sí mismob.
El buen obrero de Dios
14Recuérdales esto, encargándolesa solemnemente en la presencia de Dios, que no contiendan sobre palabrasb, lo cual para nada aprovecha y lleva a los oyentes a la ruina.
15Procura con diligencia presentarte a Dios aprobadoa, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneja con precisión la palabra de verdadb.
16Evita1a las palabrerías vacías y profanasb, porque los dados a ellas, conducirán más y más a la impiedad2,
17y su palabra1 se extenderá como gangrena2; entre los cuales están Himeneo y Filetoa,
18que se han desviado de la verdad diciendo que la resurrección ya tuvo lugara, trastornando así la fe de algunosb.
19No obstante, el sólido fundamento de Dios permanecea firme, teniendo este sellob: El Señor conoce a los que son suyosc, y: Que se aparte de la iniquidad todo aquel que menciona el nombre del Señord.
20Ahora bien, en una casa grande no solamente hay vasos de oro y de plata, sino también de madera y de barro, y unos para honra y otros para deshonraa.
21Por tanto, si alguno se limpia de estas cosasa, será un vaso para honra, santificado, útil para el Señor, preparado para toda buena obrab.
22Huye, pues, de las pasiones juvenilesa y sigue1 la justiciaa, la feb, el amor y la paz, con los que invocan al Señorc con2 un corazón purod.
23Pero rechaza los razonamientos necios1 e ignorantesa, sabiendo que producen2 altercados3b.
24Y el siervo del Señora no debe ser rencilloso, sino amable para con todos, apto para enseñarb, sufrido,
25corrigiendo tiernamente a los que se oponena, por si acaso Dios les da el arrepentimientob que conduce al pleno conocimiento de la verdadc,
26y volviendo en sí, escapen del lazo del diabloa, habiendo estado cautivos de élb para hacer su voluntad.
Footnotes
- 1, desde mis antepasados
- 2O, peticiones
- 1, Recibiendo memoria de
- 2, no fingida
- 1O, cabal juicio, o, disciplina
- 1, los tiempos eternos
- 1O, del cual
- 2O, heraldo
- 1I.e., el depósito de Cristo en mí, o, el depósito mío en Cristo
- 2O, para
- 1O, Retén la forma, o, Conserva el ejemplo
- 1, el buen depósito
- 1I.e., la provincia de Asia
- 1, mi cadena
- 1O, confía
- 1O, trabajos, o, fatigas
- 1, si alguno
- 2, no es coronado
- 3, legítimamente
- 1O, la cosecha
- 1, en
- 1, si le negáremos
- 1O, incrédulos
- 1, Mas evita
- 2, ellas progresarán más en la impiedad
- 1O, conversación, o, plática
- 2O, cáncer
- 1O, busca
- 2, desde
- 1O, las especulaciones necias
- 2, engendran
- 3, peleas
Cross references
- a2 Cor. 1:1
- bGál. 3:26; 1 Tim. 1:12; 2 Tim. 1:2, 13; 2:1, 3, 10; 3:12, 15
- c1 Cor. 1:1
- d1 Tim. 6:19
- aHech. 16:1; 1 Tim. 1:2
- b1 Tim. 1:2; 2 Tim. 2:1; Tito 1:4
- c1 Tim. 1:2
- aRom. 1:8
- bHech. 24:14
- cHech. 23:1; 24:16; 1 Tim. 1:5
- dRom. 1:9, 10
- a2 Tim. 4:9, 21
- bHech. 20:37
- a1 Tim. 1:5
- bHech. 16:1; 2 Tim. 3:15
- a1 Tim. 4:14
- aJuan 14:27; Rom. 8:15
- aMar. 8:38; Rom. 1:16; 2 Tim. 1:12, 16
- b1 Cor. 1:6
- cEf. 3:1; 2 Tim. 1:16
- d2 Tim. 2:3, 9; 4:5
- e2 Tim. 1:10; 2:8
- aRom. 11:14
- bRom. 8:28 y sig.
- cRom. 11:29
- dEf. 2:9
- e2 Tim. 1:1
- fRom. 16:25; Ef. 1:4; Tito 1:2
- aRom. 16:26
- b2 Tes. 2:8; 2 Tim. 4:1, 8; Tito 2:11
- c2 Tim. 1:1
- d1 Cor. 15:26; Heb. 2:14, 15
- a1 Tim. 2:7
- a2 Tim. 1:8, 16
- bTito 3:8
- c1 Tim. 6:20; 2 Tim. 1:14
- d1 Cor. 1:8; 3:13; 2 Tim. 1:18; 4:8
- a2 Tim. 3:14; Tito 1:9
- bRom. 2:20; 6:17
- c1 Tim. 1:10
- d2 Tim. 2:2
- e1 Tim. 1:14
- f2 Tim. 1:1
- aRom. 8:9
- b1 Tim. 6:20; 2 Tim. 1:12
- aHech. 2:9
- b2 Tim. 4:10, 11, 16
- a2 Tim. 4:19
- b2 Tim. 1:8
- cEf. 6:20
- a1 Cor. 1:8; 3:13; 2 Tim. 1:12; 4:8
- bHech. 18:19; 1 Tim. 1:3
- a2 Tim. 1:2
- bEf. 6:10
- c2 Tim. 1:1
- a2 Tim. 1:13
- b1 Tim. 6:12
- c1 Tim. 1:18
- d1 Tim. 1:12
- e2 Cor. 2:14 y sig.; 3:5
- a2 Tim. 1:8
- b1 Cor. 9:7; 1 Tim. 1:18
- c2 Tim. 1:1
- a2 Ped. 2:20
- a1 Cor. 9:25
- a1 Cor. 9:10
- aHech. 2:24
- bMat. 1:1
- cRom. 2:16
- a2 Tim. 1:8; 2:3
- bFil. 1:7
- cLuc. 23:32
- d1 Tes. 1:8
- eHech. 28:31; 2 Tim. 4:17
- aCol. 1:24
- bLuc. 18:7; Tito 1:1
- c2 Cor. 1:6; 1 Tes. 5:9
- d1 Cor. 1:21
- e2 Tim. 1:1; 2:1, 3
- f2 Cor. 4:17; 1 Ped. 5:10
- a1 Tim. 1:15
- bRom. 6:8; 1 Tes. 5:10
- aMat. 19:28; Luc. 22:29; Rom. 5:17; 8:17
- bMat. 10:33; Luc. 12:9; 1 Tim. 5:8
- aRom. 3:3; 1 Cor. 1:9
- bNúm. 23:19; Tito 1:2
- a1 Tim. 5:21; 2 Tim. 4:1
- b1 Tim. 6:4; 2 Tim. 2:23; Tito 3:9
- aRom. 6:13; Sant. 1:12
- bEf. 1:13; Sant. 1:18
- aTito 3:9
- b1 Tim. 1:9; 6:20
- a1 Tim. 1:20
- a1 Cor. 15:12
- b1 Tim. 1:19; Tito 1:11
- aIsa. 28:16, 17; 1 Tim. 3:15
- bJuan 3:33
- cJuan 10:14; 1 Cor. 8:3
- dLuc. 13:27; 1 Cor. 1:2
- aRom. 9:21
- a1 Tim. 6:11; 2 Tim. 2:16–18
- b2 Cor. 9:8; Ef. 2:10; 2 Tim. 3:17
- a1 Tim. 6:11
- b1 Tim. 1:14
- cHech. 7:59
- d1 Tim. 1:5
- a1 Tim. 6:4; 2 Tim. 2:14; Tito 3:9
- bTito 3:9; Sant. 4:1
- a1 Tim. 3:3; Tito 1:7
- b1 Tim. 3:2
- aGál. 6:1; Tito 3:2; 1 Ped. 3:15
- bHech. 8:22
- c1 Tim. 2:4
- a1 Tim. 3:7
- bLuc. 5:10
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation