2º Reyes 6:24–31
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Hambre por el sitio de Samaria
24Y aconteció que después de esto, Ben-adad, rey de Aram, reunió a todo su ejército, y subió y sitió a Samariaa.
25Y hubo gran hambre en Samaria; y he aquí, la sitiaron, hasta que la cabeza de un asno se vendía por1 ochenta siclos2 de plata, y la cuarta parte de un cab3 de estiércol de paloma por cinco siclos de plataa.
26Pasando el rey de Israel por la muralla, una mujer le gritó, diciendo: ¡Ayúdame, oh rey señor mío!
27Y él respondió: Si el Señor no te ayuda1, ¿de dónde te podré ayudar? ¿De la era o del lagar?
28Y el rey le dijo: ¿Qué te pasa?1 Y ella respondió: Esta mujer me dijo: «Da tu hijo para que lo comamos hoy, y mi hijo lo comeremos mañana».
29Así que cocimos a mi hijo y nos lo comimosa; y al día siguiente, le dije a ella: «Da tu hijo, para que lo comamos»; pero ella ha escondido a su hijo.
30Y sucedió que cuando el rey oyó las palabras de la mujer, rasgó sus vestidosa y como él pasaba por la muralla, la gente miró, y vio1 que interiormente, llevaba cilicio sobre su cuerpo2.
31Entonces él dijo: Así me haga Dios, y aun me añadaa, si la cabeza de Eliseo, hijo de Safat, se mantiene sobre sus hombros1 hoy.
Footnotes
Cross references
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