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Proverbios 10–16

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Capitulo 10

El justo y el impío

Los proverbios de Salomóna.

El hijo sabio alegra al padreb,

pero el hijo necio es tristeza para su madrec.

2Tesoros mal adquiridos1 no aprovechan,

mas la justicia libra de la muertea.

3El Señor no permitirá que el justo1 padezca hambrea,

pero rechazará la avidez de los impíosb.

4Pobre es el que trabaja con mano1 negligente,

mas la mano de los diligentes enriquecea.

5Él que recoge en el verano es hijo sabio,

el que se duerme durante la siega es hijo que avergüenza.

6Hay bendiciones sobre la cabeza del justoa,

pero la boca de los impíos oculta violenciab.

7La memoria del justo es benditaa,

pero el nombre del impío se pudriráb.

8El sabio de corazón aceptará mandatosa,

mas el necio charlatán1 será derribado.

9Él que anda en integridad anda seguroa,

mas el que pervierte sus caminos será descubiertob.

10Él que guiña el ojoa causa disgustos1,

y el necio charlatán2 será derribadob.

11Fuente de vida es la boca del justoa,

pero la boca de los impíos encubre violenciab.

12El odio suscita rencillas,

pero el amor cubre todas las transgresionesa.

13En los labios del entendido se halla sabiduríaa,

pero la vara es para las espaldas del falto de entendimiento1b.

14Los sabios atesoran conocimientoa,

pero la boca del necio es ruina cercanab.

15La fortuna del rico es su fortaleza1a,

la ruina de los pobres es su pobrezab.

16El salario1 del justo es2 vida,

la ganancia del impío, castigo3a.

17Por senda de vida va el que guarda la instruccióna,

mas el que abandona la reprensión se extravía.

18Él que oculta el odio tiene labios mentirososa,

y el que esparce calumnia es un necio.

19En las muchas palabras, la transgresión es inevitablea,

mas el que refrena sus labios es prudenteb.

20La lengua del justo es plata escogidaa,

pero el corazón de los impíos es poca cosa.

21Los labios del justo apacientan a muchosa,

pero los necios mueren por falta de entendimiento1b.

22La bendición del Señor es la que enriquecea,

y Él no añade tristeza con ella.

23Como diversión es para el necio el hacer maldad,

y la sabiduría lo es para el hombre de entendimientoa.

24Lo que el impío teme vendrá sobre éla,

y el deseo de los justos será concedidob.

25Cuando pasa el torbellino, ya no existe el impíoa,

pero el justo tiene cimiento eternob.

26Como el vinagre a los dientes y el humo a los ojos,

así es el perezoso para quienes lo envíana.

27El temor del Señor multiplica los díasa,

mas los años de los impíos serán acortadosb.

28La esperanza de los justos es alegríaa,

pero la expectación de los impíos pereceráb.

29Fortaleza para el íntegro es el camino del Señora,

pero ruina para los que obran iniquidadb.

30El justo nunca será conmovidoa,

mas los impíos no habitarán en la tierrab.

31La boca del justo emite sabiduríaa,

pero la lengua perversa será cortadab.

32Los labios del justo dan a conocer lo agradablea,

pero la boca de los impíos, lo perversob.

Capitulo 11

La balanza falsa es abominación al Señora,

pero el peso cabal es su deleiteb.

2Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra;

pero con los humildes está la sabiduríaa.

3La integridad de los rectos los guiará,

mas la perversidad de los pérfidos los destruiráa.

4De nada sirven las riquezas el día de la iraa,

pero la justicia libra de la muerteb.

5La justicia del íntegro1 enderezará su caminoa,

pero el impío caerá por su propia impiedadb.

6La justicia de los rectos los librará,

mas los pérfidos en su codicia serán atrapadosa.

7Cuando muere el hombre impío, su esperanza se acabaa,

y la expectaciónb de los poderosos perece.

8El justo es librado de tribulación,

y el impío toma1 su lugar.

9Con la boca el impío destruye a su prójimoa,

mas por el conocimiento los justos serán libradosb.

10Con el bien de los justos, se regocija la ciudada,

y cuando perecen los impíos, hay gritos de alegría.

11Por la bendición de los rectos, se enaltece la ciudad,

pero por la boca de los impíos, es derribada.

12Él que menosprecia a su prójimo carece de entendimiento1,

pero el hombre prudente guarda silencio.

13Él que anda en chismes revela secretosa,

pero el de espíritu leal oculta las cosasb.

14Donde no hay buen consejo, el pueblo cae,

pero en la abundancia de consejeros está la victoria1a.

15Ciertamente sufrirá el que sale fiador por un extrañoa,

pero el que odia salir fiador1 está seguro.

16La mujer agraciada alcanza honraa,

y los poderosos1 alcanzan riquezas.

17El hombre misericordioso se hace bien a sí mismo1a,

pero el cruel a sí mismo se hace daño2.

18El impío gana salario engañoso,

pero el que siembra justicia recibe verdadera recompensaa.

19Él que persiste en la justicia alcanzará la vidaa,

y el que va en pos del mal, su propia muerteb.

20Los de corazón perverso son abominación al Señor,

pero los de camino intachable1a son su deleiteb.

21Ciertamente1 el malvado no quedará sin castigo,

mas la descendencia2 de los justos será librada.

22Como anillo de oro en el hocico de un cerdoa

es la mujer hermosa que carece de discreción1.

23El deseo de los justos es solo el bien,

la esperanza de los malvados es la iraa.

24Hay quien reparte, y le es añadido más,

y hay quien retiene lo que es justo, solo para venir a menos.

25El alma generosa1 será prosperada2a,

y el que riega será también regadob.

26Al que retiene el grano, el pueblo lo maldeciráa,

pero habrá bendiciónb sobre la cabeza del que lo vendec.

27Él que con diligencia busca el bien, se procura favor,

pero el que busca el mal, le vendráa.

28Él que confía en sus riquezasa, caerá,

pero los justos prosperarán como la hoja verdeb.

29Él que turba su casaa, heredará vientob,

y el necio será siervo del sabio de corazónc.

30El fruto del justo es árbol de vidaa,

y el que gana1 almas es sabiob.

31Si el justo es recompensadoa en la tierra,

¡cuánto más el impío y el pecador!

Capitulo 12

Él que ama la instrucción1 ama el conocimiento,

pero el que odia la reprensión es torpe.

2El bueno alcanzará el favor del Señora,

mas Él condenará al hombre de malos designios.

3El hombre no se afianzará por medio de la impiedada,

y la raíz de los justos no será removidab.

4La mujer virtuosa es corona de su maridoa,

mas la que lo avergüenza es como podredumbre en sus huesosb.

5Los pensamientos de los justos son rectos,

los consejos de los impíos, engañosos.

6Las palabras de los impíos son asechanzas sangrientasa,

pero a los rectos su boca los libraráb.

7Los impíos son derribados y ya no existena,

pero la casa de los justos permaneceráb.

8El hombre será alabado conforme a su discernimiento,

pero el perverso de corazón será despreciado.

9Más vale el poco estimado que tiene siervo,

que el que se alaba y carece de pan.

10El justo se preocupa de la vida de su ganadoa,

pero las entrañas de los impíos son crueles.

11Él que labra su tierra se saciará de pana,

pero el que persigue lo vano carece de entendimiento1.

12El impío codicia el botín1 de los malosa,

pero la raíz de los justos da frutob.

13En la transgresión de sus labios se enreda el malvado1,

pero el justo escapará del apuroa.

14Por el fruto de su boca cada cual se saciará de biena,

y las obras de las manos del hombre volverán a élb.

15El camino del necio es recto a sus propios ojosa,

mas el que escucha consejos es sabio.

16El enojo del necioa se conoce al instante,

mas el prudente oculta la deshonra.

17Él que habla1 verdad declara lo que es justo,

pero el testigo falso, falsedad.

18Hay quien habla sin tino como golpes de espadaa,

pero la lengua de los sabios sanab.

19Los labios veraces permanecerán para siempre,

pero la lengua mentirosa, solo por un momentoa.

20Hay engaño en el corazón de los que traman el mal,

y gozo en los consejeros de paz.

21Ningún daño sobreviene al justoa,

mas los impíos están llenos de pesares.

22Los labios mentirosos son abominación al Señora,

pero los que obran fielmente son su deleite.

23El hombre prudente oculta su conocimiento,

pero el corazón de los necios proclama su necedada.

24La mano de los diligentes gobernará,

pero la indolencia será sujeta a trabajos forzadosa.

25La ansiedad en el corazón del hombre lo deprimea,

mas la buena palabrab lo alegra.

26El justo es guía para su prójimo,

pero el camino de los impíos los extravía.

27El indolente1 no asa2 su presa,

pero la posesión más preciosa del hombre es la diligenciaa.

28En la senda de la justicia está la vidaa,

y en su camino no hay muerte.

Capitulo 13

El hijo sabio acepta la disciplina1 de su padrea,

pero el escarnecedor no escucha la reprensiónb.

2Del fruto de su boca el hombre comerá el biena,

pero el deseo1 de los pérfidos es la violenciab.

3Él que guarda su boca, preserva su vidaa;

el que mucho abre sus labios, termina en ruina1b.

4El alma del perezoso desea, pero nada consigue,

mas el alma de los diligentes queda satisfecha.

5El justo aborrece la falsedada,

mas el impío causa repugnancia y vergüenza1b.

6La justicia guarda al íntegro en su camino,

mas la maldad trastorna al pecador1a.

7Hay quien pretende ser rico, y nada tienea;

hay quien pretende ser pobre1, y tiene una gran fortunab.

8El rescate de la vida de un hombre está en sus riquezas,

pero el pobre no oye amenazas1.

9La luz de los justos brilla alegremente1a,

pero la lámpara de los impíos se apagab.

10Por la soberbia solo viene1 la contienda,

mas con los que reciben consejos está la sabiduría.

11La fortuna obtenida con fraude1 disminuye,

pero el que la recoge con trabajo2 la aumenta.

12La esperanza que se demora enferma el corazón,

pero el deseo cumplido1 es árbol de vida.

13Él que desprecia la palabraa pagará1 por ello,

pero el que teme el mandamiento será recompensadob.

14La enseñanza1 del sabio es fuente de vidaa,

para apartarse de los lazos de la muerteb.

15El buen entendimiento produce favora,

mas el camino de los pérfidos es duro.

16Todo hombre prudente obra con conocimiento,

pero el necio ostenta1 necedada.

17El mensajero perverso cae en la adversidad,

pero el enviado fiel trae sanidada.

18Pobreza y vergüenza vendrán al que menosprecia la instrucción1,

mas el que acepta la reprensión será honradoa.

19Deseo cumplido es dulzura para el alma,

pero abominación para los necios es…

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Footnotes

  1. 1, de impiedad
  2. 1, alma del justo
  3. 1, palma
  4. 1, de labios
  5. 1O, dolor
  6. 2, de labios
  7. 1, corazón
  8. 1, plaza fuerte
  9. 1O, La obra
  10. 2, para
  11. 3, para castigo
  12. 1, corazón
  13. 1O, perfecto
  14. 1, entra en
  15. 1, corazón
  16. 1O, salvación
  17. 1, a los que dan la mano
  18. 1O, violentos
  19. 1, su alma
  20. 2, atormenta su carne
  21. 1, perfecto
  22. 1, Mano con mano
  23. 2, simiente
  24. 1, gusto
  25. 1, de bendición
  26. 2, engordada
  27. 1, toma
  28. 1O, disciplina
  29. 1, corazón
  30. 1, la red
  31. 1, de los labios hay perversa trampa
  32. 1, respira
  33. 1, La indolencia
  34. 2O, caza
  35. 1O, instrucción
  36. 1, alma
  37. 1, la ruina es suya
  38. 1, causa mal olor y causa vergüenza
  39. 1, pecado
  40. 1, se empobrece
  41. 1, reprensión
  42. 1, se regocija
  43. 1, da
  44. 1, vanidad
  45. 2O, poco a poco; , en la mano
  46. 1, venidero
  47. 1, quedará comprometido
  48. 1O, ley
  49. 1, esparce
  50. 1O, disciplina

Cross references

  1. aProv. 1:1
  2. bProv. 15:20; 29:3
  3. cProv. 17:25; 29:15
  4. aSal. 49:7; Prov. 11:4; 21:6; Ezeq. 7:19; Luc. 12:19, 20
  5. aSal. 34:9, 10; 37:25; Prov. 28:25; Mat. 6:33
  6. bSal. 112:10; Prov. 28:9
  7. aProv. 13:4; 21:5
  8. aProv. 28:20
  9. bProv. 10:11; Abd. 10
  10. aSal. 112:6
  11. bSal. 9:5, 6; 109:13; Ecl. 8:10
  12. aProv. 9:8; Mat. 7:24
  13. aSal. 23:4; Prov. 3:23; 28:18; Isa. 33:15, 16
  14. bProv. 26:26; Mat. 10:26; 1 Tim. 5:25
  15. aSal. 35:19; Prov. 6:13
  16. bProv. 10:8
  17. aSal. 37:30; Prov. 13:14; 18:4
  18. bProv. 10:6
  19. aProv. 17:9; 1 Cor. 13:4–7; Sant. 5:20; 1 Ped. 4:8
  20. aProv. 10:31
  21. bProv. 19:29; 26:3
  22. aProv. 9:9
  23. bProv. 10:8, 10; 13:3; 18:7
  24. aJob 31:24; Sal. 52:7; Prov. 18:11
  25. bProv. 19:7
  26. aProv. 11:18, 19
  27. aProv. 6:23
  28. aProv. 26:24
  29. aJob 11:2; Prov. 18:21; Ecl. 5:3
  30. bProv. 17:27; Sant. 1:19; 3:2
  31. aProv. 8:19
  32. aProv. 10:11
  33. bProv. 5:23; Os. 4:6
  34. aGén. 24:35; 26:12; Deut. 8:18; Prov. 8:21
  35. aProv. 2:14; 15:21
  36. aJob 15:21; Prov. 1:27; Isa. 66:4
  37. bSal. 145:19; Prov. 15:8; Mat. 5:6; 1 Jn. 5:14, 15
  38. aJob 21:18; Sal. 58:9
  39. bSal. 15:5; Prov. 12:3, 7; Mat. 7:24, 25
  40. aProv. 26:6
  41. aProv. 3:2; 9:11; 14:27
  42. bJob 15:32, 33; 22:16; Sal. 55:23
  43. aProv. 11:23
  44. bJob 8:13; 11:20; Prov. 11:7
  45. aProv. 13:6
  46. bProv. 21:15
  47. aSal. 125:1
  48. bSal. 37:29; Prov. 2:21, 22
  49. aSal. 37:30; Prov. 10:13
  50. bProv. 17:20
  51. aEcl. 12:10
  52. bProv. 2:12; 6:12
  53. aProv. 20:10, 23; Miq. 6:11
  54. bLev. 19:35, 36; Deut. 25:13–16; Prov. 16:11
  55. aProv. 16:18; 18:12; 29:23
  56. aProv. 13:6; 19:3; 22:12
  57. aEzeq. 7:19; Sof. 1:18
  58. bGén. 7:1; Prov. 10:2
  59. aProv. 3:6
  60. bProv. 5:22
  61. aSal. 7:15, 16; 9:15; Ecl. 10:8
  62. aProv. 10:28
  63. bJob 8:13, 14
  64. aProv. 16:29
  65. bProv. 11:6
  66. aProv. 28:12
  67. aLev. 19:16; Prov. 20:19; 1 Tim. 5:13
  68. bProv. 19:11
  69. aProv. 15:22; 20:18; 24:6
  70. aProv. 6:1; 27:13
  71. aProv. 31:28, 30
  72. aMat. 5:7; 25:34–36
  73. aOs. 10:12; Gál. 6:8, 9; Sant. 3:18
  74. aProv. 10:16; 12:28
  75. bProv. 21:16; Rom. 6:23; Sant. 1:15
  76. aSal. 119:1; Prov. 13:6
  77. b1 Crón. 29:17
  78. aGén. 24:47
  79. aProv. 10:28; Rom. 2:8, 9
  80. aProv. 3:9, 10; 2 Cor. 9:6, 7
  81. bMat. 5:7
  82. aProv. 24:24
  83. bJob 29:13
  84. cGén. 42:6
  85. aEst. 7:10; Sal. 7:15, 16; 57:6
  86. aSal. 49:6; Mar. 10:25; 1 Tim. 6:17
  87. bSal. 1:3; 92:12; Jer. 17:8
  88. aProv. 15:27
  89. bEcl. 5:16
  90. cProv. 14:19
  91. aProv. 3:18
  92. bProv. 14:25; Dan. 12:3; 1 Cor. 9:19–22; Sant. 5:20
  93. a2 Sam. 22:21, 25; Prov. 13:21; 1 Ped. 4:18
  94. aProv. 3:4; 8:35
  95. aProv. 11:5
  96. bProv. 10:25
  97. aProv. 31:11; 1 Cor. 11:7
  98. bProv. 14:30; Hab. 3:16
  99. aProv. 1:11, 16
  100. bProv. 14:3
  101. aJob 34:25; Prov. 10:25
  102. bMat. 7:24–27
  103. aDeut. 25:4
  104. aProv. 28:19
  105. aProv. 21:10
  106. bProv. 11:30
  107. aProv. 11:8; 21:23; 2 Ped. 2:9
  108. aProv. 13:2; 15:23; 18:20
  109. bJob 34:11; Prov. 1:31; 24:12; Isa. 3:10, 11; Os. 4:9
  110. aProv. 14:12; 16:2; 21:2
  111. aProv. 14:33; 27:3; 29:11
  112. aSal. 57:4
  113. bProv. 4:22; 15:4
  114. aSal. 52:4, 5; Prov. 19:9
  115. aSal. 91:10; 121:7; Prov. 1:33; 1 Ped. 3:13
  116. aApoc. 22:15
  117. aProv. 10:14; 11:13; 13:16; 15:2; 29:11
  118. aGén. 49:15; Jue. 1:28; 1 Rey. 9:21
  119. aProv. 15:13
  120. bIsa. 50:4
  121. aProv. 10:4; 13:4
  122. aDeut. 30:15, 16; 32:46, 47; Jer. 21:8
  123. aProv. 10:1; 15:20
  124. bProv. 9:7, 8; 15:12
  125. aProv. 12:14
  126. bProv. 1:31; Os. 10:13
  127. aProv. 18:21; 21:23; Sant. 3:2
  128. bProv. 18:7; 20:19
  129. aCol. 3:9
  130. bProv. 3:35
  131. aProv. 11:3
  132. aProv. 11:24; Luc. 12:20, 21
  133. bLuc. 12:33; 2 Cor. 6:10; Sant. 2:5
  134. aJob 29:3; Prov. 4:18
  135. bJob 18:5; Prov. 24:20
  136. aNúm. 15:31; 2 Crón. 36:16
  137. bProv. 13:21
  138. aProv. 10:11
  139. bSal. 18:5; Prov. 14:27
  140. aSal. 111:10; Prov. 3:4
  141. aProv. 12:23
  142. aProv. 25:13
  143. aProv. 15:5, 32