Logos Bible Study

Mateo 21:12–46

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Jesús echa a los mercaderes del templo

12aY entró Jesús en el templo y echó fuera a todos los que compraban y vendían en el templo, y volcó las mesas de los cambistasb y los asientos de los que vendían las palomasc.

13Y les dijo*: Escrito está: «Mi casá sera llamada casa de oracióna», pero vosotros la estáis haciendo cueva de ladronesb.

14Y en el templo se acercaron a Él los ciegos y los cojos, y los sanóa.

15Pero cuando los principales sacerdotes y los escribas vieron las maravillas que había hecho, y a los muchachos que gritaban en el templo y que decían: ¡Hosanna al Hijo de Davida!, se indignaron

16y le dijeron: ¿Oyes lo que estos dicen? Y Jesús les respondió*: Sí, ¿nunca habéis leído: «De la boca de los pequeños y de los niños de pecho te has preparado alabanzaa»?

17Y dejándolos, salió fuera de la ciudad, a Betaniaa, y se hospedó allí.

La higuera estéril

18aPor la mañana, cuando regresaba a la ciudad, tuvo hambre.

19Y al ver una higuera junto al camino, se acercó a ella, pero no halló nada en ella sino solo hojas, y le dijo*: Nunca jamás brote fruto de ti. Y al instante se secó la higueraa.

20Al ver esto, los discípulos se maravillaron y decían: ¿Cómo es que la higuera se secó al instante?

21Respondiendo Jesús, les dijo: En verdad os digo que si tenéis fea y no dudáis, no solo haréis lo de la higuera, sino que aun si decís a este monte: «Quítate y échate al mar», así sucederá.

22Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréisa.

La autoridad de Jesús puesta en duda

23aCuando llegó Jesús1 al templo, los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se le acercaron mientras enseñabab, diciendo: ¿Con qué autoridad haces estas cosas, y quién te dio esta autoridad?

24Y respondiendo Jesús, les dijo: Yo también os haré una pregunta1, que si me la contestáis, yo también os diré con qué autoridad hago estas cosas.

25¿De dónde era el bautismo de Juan?, ¿del cielo o de los hombres? Y ellos discurrían entre sí, diciendo: Si decimos: «Del cielo», Él nos dirá: “Entonces, ¿por qué no le creísteis?».

26Y si decimos: «De los hombres», tememos a la multitud; porque todos tienen a Juan por profetaa.

27Y respondiendo a Jesús, dijeron: No sabemos. Él a su vez1 les dijo: Tampoco yo os diré2 con qué autoridad hago estas cosas.

28Pero, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y llegándose al primero, le dijo: «Hijo, ve, trabaja hoy en la viñaa».

29Y respondiendo él, dijo: «No quiero»; pero después, arrepentido, fue1.

30Y llegándose al otro, le dijo lo mismo; pero él respondió y dijo: «Yo iré, señor»; y no fue1.

31¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre? Ellos dijeron*: El primero1. Jesús les dijo*: En verdad os digo que los recaudadores de impuestos2 y las rameras entran en el reino de Dios antes que vosotrosa.

32Porque Juan vino a vosotros en camino de justicia y no le creísteis, pero los recaudadores de impuestos y las rameras le creyerona; y vosotros, viendo esto, ni siquiera os arrepentisteis después para creerle.

Parábola de los labradores malvados

33Escuchad otra parábola. aHabía una vez un hacendado1 que plantob una viña y la cerco con un muroc, y cavo en ella un lagar y edifico una torred, la arrendó a unos labradores y se fue de viajee.

34Y cuando se acercó el tiempo de la cosecha1, envió sus siervosa a los labradores para recibir sus frutos.

35Pero los labradores, tomando a los siervos, a uno lo golpearon, a otro lo mataron y a otro lo apedrearon.

36Volvió a mandar otro grupo de siervosa, mayor que el primero; y les hicieron lo mismo.

37Finalmente les envió a su hijo, diciendo: «Respetarán a mi hijo».

38Pero cuando los labradores vieron al hijo, dijeron entre sí: «Este es el heredero; venid, matémoslo y apoderémonos de su heredad».

39Y echándole mano, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.

40Cuando venga, pues, el dueño1 de la viña, ¿qué hará a esos labradores?

41Ellos le dijeron*: Llevará a esos miserables a un fin lamentable, y arrendará la viña a otros labradoresa que le paguen los frutos a su tiempo.

42Jesús les dijo*: ¿Nunca leísteis en las Escrituras:

«La piedra que desecharon los constructores,

esa, en piedra angular1 se ha convertido;

esto fue hecho de parte del Señor,

y es maravilloso a nuestros ojosa»?

43Por eso os digo que el reino de Dios os será quitado y será dado a una nación que produzca sus frutos.

44Y el que caiga sobre esta piedra será hecho pedazos; pero sobre quien ella caigaa, lo esparcirá como polvo.

45Al oír sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, comprendieron que hablaba de ellos.

46Y cuando procuraron prenderle, tuvieron miedo de la multituda, porque le tenían por profetab.

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Footnotes

  1. 1, El
  2. 1, preguntaré una palabra
  3. 1, también
  4. 2, digo
  5. 1Algunos dicen: Yo iré, señor, y no fue
  6. 1Algunos dicen: No quiero; pero después, arrepentido fue
  7. 1Algunos dicen: El segundo
  8. 2O, publicanos; i.e., los que explotaban la recaudación de los impuestos romanos
  9. 1, un hombre, dueño de casa
  10. 1, de los frutos
  11. 1, el señor
  12. 1, cabeza del ángulo

Cross references

  1. aMat. 21:12–16; Mar. 11:15–18; Luc. 19:45–47; Mat. 21:12, 13; Juan 2:13–16
  2. bEx. 30:13
  3. cLev. 1:14; 5:7; 12:8
  4. aIsa. 56:7
  5. bJer. 7:11
  6. aMat. 4:23
  7. aMat. 9:27
  8. aSal. 8:2; Mat. 11:25
  9. aMat. 26:6; Mar. 11:1, 11, 12; 14:3; Luc. 19:29; 24:50; Juan 11:1, 18; 12:1
  10. aMat. 21:18–22; Mar. 11:12–14, 20–24
  11. aLuc. 13:6–9
  12. aMat. 17:20; Mar. 11:23; Luc. 17:6; Sant. 1:6
  13. aMat. 7:7
  14. aMat. 21:23–27; Mar. 11:27–33; Luc. 20:1–8
  15. bMat. 26:55
  16. aMat. 11:9; Mar. 6:20
  17. aMat. 20:1; 21:33
  18. aLuc. 7:29, 37–50
  19. aLuc. 3:12
  20. aMat. 21:33–46; Mar. 12:1–12; Luc. 20:9–19
  21. bIsa. 5:1 y sig.
  22. cMat. 20:1; 21:28
  23. dIsa. 5:2
  24. eMat. 25:14
  25. aMat. 22:3
  26. aMat. 22:4
  27. aMat. 8:11, 12; Hech. 13:46; 18:6; 28:28
  28. aSal. 118:22, 23; Hech. 4:11; Rom. 9:33; 1 Ped. 2:7
  29. aIsa. 8:14, 15
  30. aMat. 21:26
  31. bMat. 21:11