Lucas 9:52–62
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52Y envió mensajeros delante de Él; y ellos fueron y entraron en una aldea de los samaritanosa para hacerle preparativos.
53Pero no le recibieron, porque sabían que había determinado ir a1 Jerusaléna.
54Al ver esto, sus discípulos Jacobo1 y Juana, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo y los consuma2b?
55Pero Él, volviéndose, los reprendió, 1y dijo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois,
56porque el Hijo del Hombre no ha venido para destruir las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea.
Lo que demanda el discipulado
57Y mientras ellos iban por el caminoa, buno le dijo: Te seguiré adondequiera que vayas.
58Y Jesús le dijo: Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabezaa.
59A otro dijo: Síguemea. Pero él dijo: Señor1, permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre.
60Mas Él le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; pero tú, ve y anuncia por todas partes el reino de Diosa.
61También otro dijo: Te seguiré, Señor; pero primero permíteme despedirme de los de mi casaa.
62Pero Jesús le dijo: Nadie, que después de poner la mano en el arado mira atrása, es apto para el reino de Dios.
Footnotes
Cross references
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