Lamentaciones 1–4
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Capitulo 1
Tristezas de Sión
1¡Cómo yace solitaria
Se ha vuelto como una viudac
la grande entre las naciones;
la princesa entre las provincias2d
se ha convertido en tributariae.
2Amargamente llora en la noche,
y las lágrimas corren por sus mejillas;
no hay quien la consuelea
entre todos sus amantesb.
Todos sus amigos la han traicionado,
se le han convertido en enemigosc.
3Judá ha ido al destierro bajo1 aflicción
Ella habita entre las naciones,
mas no halla descansob;
todos sus perseguidores la han alcanzado
4Los caminos de Sión están de luto,
porque nadie viene a las fiestas solemnesa.
Todas sus puertas están desoladasb,
gimen sus sacerdotes,
sus vírgenes están afligidasc,
5Sus adversarios se han convertido en sus amos1,
sus enemigos prosperan2,
porque el Señor la ha afligido
por la multitud de sus transgresionesa;
sus niños han ido cautivos
delante del adversario.
6De la hija de Sión se ha ido
todo su esplendor.
Sus príncipes son como ciervosa
que no hallan pasto,
delante del perseguidor.
7Jerusalén recuerda en los días de su aflicción y de su vagar1
todos sus tesoros
que existían desde los tiempos antiguosa,
cuando su pueblo cayó en mano del adversario
sin que nadie la ayudarab.
Al verla sus adversarios,
8En gran manera ha pecado Jerusalén,
por lo cual se ha vuelto cosa inmundaa.
Todos los que la honraban la desprecianb
porque han visto su desnudez,
y1 ella gimec y se vuelve de espaldas.
9Su inmundicia está en sus faldasa;
y ha caído2c de manera sorprendente;
no hay quien la consueled.
Mira, oh Señor, mi afliccióne,
porque se ha engrandecido el enemigof.
10El adversario ha extendido su mano
a todos sus tesoros;
ciertamente ella ha visto a las naciones entrar en su santuarioa,
a las que tú ordenaste
que no entraran en tu congregaciónb.
11Todo su pueblo gime buscando pana;
han dado sus tesoros a cambio de comida
Mira, oh Señor, y observa
que estoy despreciadac.
12Vosotros todos los que pasáisa por el camino, ¿no os importa esto?
Observad y ved si hay dolor1 como mi dolor1,
con el que fui atormentada,
con el que el Señor me afligió el día de su ardiente irab.
13Desde lo alto Él envió fuego
Ha tendido una redb a mis pies,
me ha hecho volver atrás,
me ha dejado desolada,
14Atado ha sido el yugo de mis transgresionesa,
por su mano han sido entrelazadas,
han caído sobre mi cuellob.
Él ha hecho que me falten1 las fuerzas;
el Señor me ha entregado en manos
contra las cuales no puedo resistirc.
15A todos mis valientes ha rechazado el Señor
de en medio de mía;
ha convocado contra mí un tiempo determinado1b
para quebrantar a mis jóvenesc;
el Señor ha hollado como en un lagar
a la virgen hija de Judá.
16Por estas cosas lloro yo;
mi ojo, mi ojo derrama aguaa,
porque lejos de mí está el consoladorb,
el que reanima mi alma.
Mis hijos están desolados
porque ha prevalecido el enemigo.
17Sión extiende sus manos,
no hay quien la consuelea.
El Señor ha ordenado contra Jacob
que los que lo rodean sean sus adversariosb;
Jerusalén se ha vuelto cosa inmunda en medio de ellosc.
18El Señor es justoa,
pues me he rebelado contra su mandamiento1b.
Oíd ahora, pueblos todos,
mis vírgenes y mis jóvenes
han ido al cautiveriod.
19Llamé a mis amantes, mas ellos me han engañadoa.
Mis sacerdotesb y mis ancianos han perecido en la ciudad,
cuando buscaban alimento para sí a fin de restaurar sus fuerzas1c.
20Mira, oh Señor, que estoy angustiada;
hierven mis entrañas,
mi corazón se revuelve dentro de mía,
porque he sido muy rebeldeb.
En la calle la espada mata1,
en la casa es como la muerte.
21Han oído que gimo,
y no hay quien me consuele.
Todos mis enemigos han oído de mi mal,
se regocijan de que tú lo hayas hechoa.
¡Oh, si tú trajeras el día que has anunciado,
para que sean ellos como yob!
22Venga toda su maldad delante de ti,
y trátalos como a mí me has tratadoa
por todas mis transgresiones;
porque son muchos mis gemidos, y desfallece mi corazón.
Capitulo 2
Juicio de Dios sobre Sión
¡Cómo ha anublado, en su ira,
el Señor a la hija de Sióna!
Ha arrojado del cielo a la tierrab
la gloria de Israelc,
y no se ha acordado del estrado de sus piesd
en el día de su ira.
2El Señor ha devorado, no ha perdonadoa
ninguna de las moradas de Jacob.
Ha derribado en su furor
las fortalezas de la hija de Judáb,
las ha echado por tierrac;
ha profanado al reino y a sus príncipesd.
3Ha exterminado en el ardor de su ira
todas las fuerzas1a de Israel;
ha echado atrás su diestra
en presencia del enemigob;
y se ha encendido en Jacob como llamas de fuego
devorando todo en derredorc.
4Ha entesado su arcoa como enemigo,
ha afirmado su diestra como adversario
y ha matado todo lo que era agradable a la vistab;
en la tienda de la hija de Sión
ha derramado su furor como fuegoc.
5Se ha vuelto el Señor como enemigoa:
ha devorado a Israel,
ha devorado todos sus palacios,
ha destruido sus fortalezas
y ha multiplicado en la hija de Judáb
el lamento y el dueloc.
6Y ha tratado con violencia a su tabernáculo1, como a cabaña de huerto;
ha destruido su lugar de reunión2a.
El Señor ha hecho olvidar en Sión
la fiesta solemne y el día de reposob,
y ha rechazado en el furor de su ira
al rey y al sacerdotec.
7El Señor ha rechazado su altar,
ha despreciado su santuario;
ha entregado en manos del enemigoa
los muros de sus palaciosb.
Gritos se han dado en la casa del Señorc
como en día de fiesta solemne.
8El Señor determinó1 destruir
la muralla de la hija de Sión;
ha extendido el cordel,
no ha retraído su mano de destruir2,
y ha hecho que se lamenten el antemuro y el muroa;
a una desfallecenb.
9Se han hundido en la tierra sus puertasa,
Él ha destruido y quebrado sus cerrojos.
Su rey y sus príncipes están entre las naciones;
ya no hay leyb;
tampoco sus profetas hallan
visión del Señorc.
10En tierra están sentadosa, en silenciob,
los ancianos de la hija de Sión.
Han echado polvo sobre sus cabezasc,
se han ceñido de ciliciod.
Han inclinado a tierra sus cabezas
las vírgenes de Jerusaléne.
11Mis ojos se consumen por las lágrimas,
hierven mis entrañasa;
mi hiel1 se derrama por tierrab,
a causa de la destrucción2 de la hija de mi puebloc,
mientras niños y lactantes desfallecen
en las plazas de la ciudadd.
12Dicen a sus madres:
¿Dónde hay grano y vino?,
mientras desfallecen como heridos
en las plazas de la ciudada,
mientras exhalan su espíritu
en el regazo de sus madresb.
13¿Cómo he de amonestartea?
¿A qué te compararé,
hija de Jerusalén?
¿A qué te igualaré al consolarte,
virgen hija de Siónb?
Porque grande como el mar es tu ruina1,
¿quién te podrá sanarc?
14Tus profetas tuvieron para ti
visiones falsas y neciasa,
y no manifestaron tu iniquidadb
para que regresaras de1 tu cautiverio,
sino que vieron para ti oráculos falsos y engañosos2c.
15Baten palmas contra ti
todos los que pasan por el camino;
silbana y mueven sus cabezas
contra la hija de Jerusalén, diciendo:
¿Es esta la ciudad de la cual decíanb:
«La perfección de la hermosurac,
el gozo de toda la tierrad»?
16Han abierto contra ti su boca
todos tus enemigosa;
silban y rechinan los dientesb,
dicen: La hemos devoradoc.
Ciertamente este es el día que esperábamosd;
lo hemos alcanzado, lo hemos visto.
17El Señor ha hecho lo que se propusoa,
ha cumplido su palabra
que había ordenado desde tiempos1 antiguos;
ha derribado sin perdonarb,
ha hecho que se alegre el enemigo sobre tic,
ha exaltado el poder2 de tus adversariosd.
18Su corazón clamó al Señora:
Muralla de la hija de Siónb,
corran tus lágrimas como un río día y noche,
no te des reposo,
no tengan descanso tus ojos1c.
19Levántate, da voces en la noche
al comenzar las vigiliasa;
derrama como agua tu corazón
ante la presencia del Señorb;
alza hacia Él tus manos1
por la vida de tus pequeños,
que desfallecen de hambrec
en las esquinas de todas las callesd.
20Mira, oh Señor, y observa:
¿a quién has tratado asía?
¿Habían de comer las mujeres el fruto de sus entrañasb,
a los pequeños criados con cariño?
¿Habían de ser muertos en el santuario del Señor
el sacerdote y el profetac?
21Yacen por tierra en las calles
jóvenes y viejos;
mis vírgenes y mis mancebos
han caído a espadaa.
Has matado en el día de tu ira,
has hecho matanza, no has perdonadob.
22Como en día de fiesta solemne convocaste
mis terrores de todas partesa;
y no hubo en el día de la ira del Señor
quien escaparab ni sobrevivierac.
A los que crié1 y mantuve,
mi enemigo los exterminó.
Capitulo 3
Lamentación del afligido
Yo soy el hombre que ha visto la aflicción
bajo la vara de su furora.
2Él me ha llevado y me ha hecho andar
en tinieblas y no en luza.
3Ciertamente contra mí ha vuelto y revuelto
su manoa todo el día.
4Ha hecho que se consuman mi carne y mi piel,
ha quebrado mis huesosa.
5Me ha sitiado1 y rodeado
6En lugares tenebrosos me ha hecho morar,
como los que han muerto hace tiempoa.
7Con muro me ha cercado y no puedo salira,
ha hecho pesadas mis cadenas1b.
8Aun cuando clamo y pido auxilio,
Él cierra el paso a mi oracióna.
9Ha cerrado1 mis caminos con piedra labrada,
ha hecho tortuosos mis senderosa.
10Él es para mí como oso en acecho,
como león en lugares ocultos.
11Ha desviado mis caminos y me ha destrozadoa,
me ha dejado desolado.
12Ha entesado su arcoa
y me ha puesto como blanco de la flechab.
13Hizo que penetraran en mis entrañas1
14He venido a ser objeto de burla de todo mi puebloa,
su coplab todo el día.
15Él me ha llenado de amargura,
me ha embriagado con ajenjoa.
16Ha quebrado con guijarroa mis dientesb,
ha hecho que me revuelque en el polvoc.
17Y mi alma ha sido privada1 de la paza,
he olvidado la felicidad2.
18Digo, pues: Ha perecido mi vigor,
y mi esperanzaa que venía del Señor.
19Acuérdate de mi aflicción y de mi vagar1,
del ajenjo y de la amargura2a.
20Ciertamente lo recuerda y se abate
21…
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Footnotes
- 1Cada capítulo en Lamentaciones, excepto el quinto, es un acróstico en el texto heb.
- 2O, distritos
- 1O, a causa de
- 2, gran
- 3O, entre las estrechuras
- 1O, sufre amargamente
- 1, en cabeza
- 2O, viven holgados
- 1, caminaron
- 1O, sufrimiento
- 2O, cesación
- 1, también
- 1, no se acordó de su fin
- 2, descendido
- 1, el alma
- 1O, tristeza
- 1, descendió
- 2O, enferma
- 1, tropiecen
- 1O, una fiesta solemne
- 1, boca
- 2O, tristeza
- 1, su alma
- 1, priva de hijos
- 1, todo cuerno
- 1, cabaña
- 2O, fiesta solemne
- 1, pensó
- 2, devorar
- 1, hígado
- 2, del quebranto
- 1, quebranto
- 1O, para impedir
- 2, cargas falsas y engañosas
- 1, días
- 2, cuerno
- 1, la niña de tu ojo
- 1, palmas
- 1, crié con cariño
- 1, Ha edificado contra mí
- 2, hiel
- 1, mi bronce
- 1, cercado
- 1, riñones
- 2, hijos
- 1, has rechazado
- 2, el bien
- 1O, sufrimiento
- 2, hiel
Cross references
- aIsa. 3:26
- bIsa. 22:2
- cIsa. 54:4
- d1 Rey. 4:21; Esd. 4:20; Jer. 31:7
- e2 Rey. 23:35; Jer. 40:9
- aSal. 6:6; 77:2–6; Lam. 1:16
- bJer. 2:25; 3:1; 22:20–22
- cJob 19:13, 14; Sal. 31:11; Miq. 7:5
- aJer. 13:19
- bLev. 26:39; Deut. 28:64–67
- c2 Rey. 25:4, 5
- aIsa. 24:4–6; Lam. 2:6, 7
- bJer. 9:11; 10:22
- cLam. 2:10, 21
- dJoel 1:8–13
- aSal. 90:7, 8; Ezeq. 8:17, 18; 9:9, 10
- aJer. 13:18
- b2 Rey. 25:4, 5
- aSal. 42:4; 77:5–9
- bJer. 37:7; Lam. 4:17
- cSal. 79:4; Jer. 48:27
- aIsa. 59:2–13; Lam. 1:5, 20
- bLam. 1:17
- cLam. 1:11, 21, 22
- aJer. 2:34; Ezeq. 24:13
- bDeut. 32:29; Isa. 47:7
- cIsa. 3:8; Jer. 13:17, 18
- dEcl. 4:1; Jer. 16:7
- eSal. 25:18; 119:153
- fSal. 74:23; Sof. 2:10
- aSal. 74:4–8; Isa. 64:10, 11; Jer. 51:51
- bDeut. 23:3
- aJer. 38:9; 52:6
- b1 Sam. 30:12
- cJer. 15:19
- aJer. 18:16; 48:27
- bIsa. 13:13; Jer. 4:8; 30:23, 24
- aJob 30:30; Sal. 22:14; Hab. 3:16
- bJob 19:6; Sal. 66:11
- cJer. 44:6
- aProv. 5:22; Isa. 47:6
- bJer. 28:13, 14
- cJer. 32:3, 5; Ezeq. 25:4, 7
- aIsa. 41:2; Jer. 13:24; 37:10
- bMal. 4:3
- cJer. 6:11; 18:21
- aJer. 14:17; Lam. 2:11, 18; 3:48, 49
- bSal. 69:20; Ecl. 4:1; Lam. 1:2
- aIsa. 1:15; Jer. 4:31
- b2 Rey. 24:2–4; Jer. 12:9
- cLam. 1:8
- aSal. 119:75; Jer. 12:1
- b1 Sam. 12:14, 15; Jer. 4:17
- cLam. 1:12
- dDeut. 28:32, 41
- aJob 19:13–19; Lam. 1:2
- bJer. 14:15; Lam. 2:20
- cLam. 1:11
- aIsa. 16:11; Lam. 2:11
- bJer. 14:20
- aSal. 35:15; Jer. 50:11; Lam. 2:15
- bIsa. 14:5, 6; 47:6, 11; Jer. 30:16; Lam. 1:4, 8, 22
- aNeh. 4:4, 5; Sal. 137:7, 8
- aEzeq. 30:18
- bIsa. 14:12–15; Ezeq. 28:14–16
- cIsa. 64:11
- dSal. 99:5; 132:7
- aSal. 21:9; Lam. 3:43
- bLam. 2:5; Miq. 5:11, 14
- cIsa. 25:12; 26:5
- dSal. 89:39, 40; Isa. 43:28
- aSal. 75:5, 10; Jer. 48:25
- bSal. 74:11; Jer. 21:4, 5
- cIsa. 42:25; Jer. 21:14
- aJob 6:4; 16:13; Lam. 3:12, 13
- bEzeq. 24:25
- cIsa. 42:25; Jer. 7:20
- aJer. 30:14
- bJer. 52:13; Lam. 2:2
- cJer. 9:17–20
- aJer. 52:13
- bJer. 17:27; Lam. 1:4; Sof. 3:18
- cLam. 4:16
- aSal. 78:59–61; Isa. 64:11; Ezeq. 7:20–22
- bJer. 33:4, 5; 52:13
- cSal. 74:3–8
- a2 Rey. 21:13; Isa. 34:11; Amós 7:7–9
- bIsa. 3:26; Jer. 14:2
- aNeh. 1:3
- bOs. 3:4
- cJer. 14:14; 23:16; Ezeq. 7:26
- aJob 2:13; Isa. 3:26; 47:1
- bAmós 8:3
- cJob 2:12; Ezeq. 27:30
- dIsa. 15:3; Jon. 3:6–8
- eLam. 1:4
- aJer. 4:19
- bJob 16:13
- cIsa. 22:4; Lam. 1:16; 3:48, 51; 4:10
- dJer. 44:7; Lam. 2:19
- aJer. 5:17
- bJob 30:16; Sal. 42:4; 62:8
- aLam. 1:12
- bIsa. 37:22
- cJer. 8:22; 30:12–15
- aJer. 23:25–29; 29:8, 9
- bIsa. 58:1; Ezeq. 23:36; Miq. 3:8
- cJer. 23:36; Ezeq. 22:25, 28
- aJob 27:23; Ezeq. 25:6
- bSal. 22:7; Isa. 37:22; Jer. 18:16; 19:8; Sof. 2:15
- cSal. 50:2
- dSal. 48:2
- aJob 16:10; Sal. 22:13; Lam. 3:46
- bJob 16:9; Sal. 35:16; 37:12
- cSal. 56:2; 124:3; Jer. 51:34
- dAbd. 12–15
- aJer. 4:28
- bLam. 2:1, 2; Ezeq. 5:11; 7:8, 9; 8:18
- cSal. 35:24, 26; 89:42; Isa. 14:29
- dDeut. 28:43, 44; Lam. 1:5
- aSal. 119:145; Os. 7:14
- bLam. 2:8; Hab. 2:11
- cSal. 119:136; Jer. 9:1; Lam. 1:2, 16; 3:48, 49
- aSal. 42:3; Isa. 26:9
- b1 Sam. 1:15; Sal. 42:4; 62:8
- cLam. 2:11
- dIsa. 51:20
- aEx. 32:11; Deut. 9:26
- bJer. 19:9; Lam. 4:10
- cSal. 78:64; Jer. 14:15; 23:11, 12
- a2 Crón. 36:17; Sal. 78:62, 63; Jer. 6:11
- bJer. 13:14; Zac. 11:6
- aSal. 31:13; Isa. 24:17; Jer. 6:25
- bJer. 11:11
- cJer. 16:2–4; 44:7
- aSal. 88:7, 15, 16
- aJob 30:26; Isa. 59:9; Jer. 4:23
- aSal. 38:2; Isa. 5:25
- aSal. 31:9, 10; 38:2–8; 51:8; 102:3–5; Isa. 38:13
- aJob 19:8
- bJer. 23:15; Lam. 3:19
- aSal. 88:5, 6; 143:3
- aJob 3:23; 19:8
- bJer. 40:4
- aJob 30:20; Sal. 22:2
- aIsa. 63:17; Os. 2:6
- aJob 16:12, 13; Jer. 15:3; Os. 6:1
- aSal. 7:12; Lam. 2:4
- bJob 6:4; 7:20; Sal. 38:2
- aJer. 5:16
- aSal. 22:6, 7; 123:4; Jer. 20:7
- bJob 30:9; Lam. 3:63
- aJer. 9:15
- aProv. 20:17
- bSal. 3:7; 58:6
- cJer. 6:26
- aIsa. 59:11; Jer. 12:12
- aJob 17:15; Ezeq. 37:11
- aJer. 9:15; Lam. 3:5, 15
- aJob 21:6
- bSal. 42:5, 6, 11; 43:5; 44:25
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