Juan 20:19–29
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Aparición a los discípulos
19Entonces, al atardecer de aquel día, el primero de la semana, y estando cerradas las puertas del lugar donde los discípulos se encontraban por miedo a los judíosa, Jesús vino y se puso en medio de ellos, y les dijo*: Paz a vosotrosb.
20Y diciendo esto, les mostró las manos y el costadoa. Entonces los discípulos se regocijaron al ver al Señorb.
21Jesús entonces les dijo otra vez: Paz a vosotrosa; como el Padre me ha enviado, así también yo os envíob.
22Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo*: Recibid el Espíritu Santo.
23A quienes perdonéis los pecados, estos les son1 perdonados; a quienes retengáis los pecados, estos les son1 retenidosa.
Incredulidad de Tomás
24Tomás, uno de los docea, llamado el Dídimo1b, no estaba con ellos cuando Jesús vino.
25Entonces los otros discípulos le decían: ¡Hemos visto al Señor! Pero él les dijo: Si no veo en sus manos la señal de los clavos, y meto el dedo en el lugar de los clavos, y pongo la mano en su costadoa, no creeréb.
26Ocho días después, sus discípulos estaban otra vez dentro, y Tomás con ellos. Y estando las puertas cerradas, Jesús vino* y se puso en medio de ellos, y dijo: Paz a vosotrosa.
27Luego dijo* a Tomás: Acerca aquí tu dedo, y mira mis manos; extiende aquí tu mano y métela en mi costado; y no seas incréduloa, sino creyente.
28Respondió Tomás y le dijo: ¡Señor mío y Dios mío!
29Jesús le dijo*: ¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que no vieron, y sin embargo creyerona.
Footnotes
Cross references
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