Isaías 37
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 37
Ezequías y el profeta Isaías
aY sucedió que cuando oyó esto el rey Ezequías, rasgó sus vestidos, se cubrió de cilicio y entró en la casa del Señor.
2Envió entonces a Eliaquima, mayordomo de la casa real, con el escriba Sebnab y los ancianos de los sacerdotes, cubiertos de cilicio, al profeta Isaías, hijo de Amozc.
3Y ellos le dijeron: Así dice Ezequías: «Este día es día de angustiaa, de reprensión y de desprecio, pues hijos están para nacer1, pero no hay fuerzas para dar a luzb.
4»Tal vez el Señor tu Dios oirá las palabras del Rabsaces, a quien su señor, el rey de Asiria, ha enviado para injuriar al Dios vivoa, y lo reprenderá por las palabras que el Señor tu Dios ha oído. Eleva, pues, una oración por el remanente que aún quedab».
5Cuando llegaron los siervos del rey Ezequías ante Isaías,
6éste1 les dijo: Así diréis a vuestro señor: «Así dice el Señor: “No temas por las palabras que has oídoa, con las que los siervos del rey de Asiria me han blasfemado.
7“He aquí, pondré en él un espíritu, oiráa un rumor y se volverá a su tierra; y en su tierra lo haré caer a espadab”».
8Entonces el Rabsaces volvió y halló al rey de Asiria peleando contra Libnaa, pues había oído que el rey había partido de Laquisb.
9Y les oyó1a decir acerca de Tirhaca, rey de Etiopía2b: Ha salido a pelear contra ti. Y cuando lo oyó, envió mensajeros a Ezequías, diciendo:
10Así diréis a Ezequías, rey de Judá1: «No te engañe tu Dios en quien tú confías, diciendo: “Jerusalén no será entregada en mano del rey de Asiriaa”.
11»He aquí, tú has oído lo que los reyes de Asiria han hecho a todas las naciones1, destruyéndolas por completoa, ¿y serás tú librado?
12»¿Acaso los libraron los dioses de las naciones que mis padres destruyeron, es decir, Gozána, Haránb, Resef y a los hijos de Edén que estaban en Telasar?
13»¿Dónde está el rey de Hamat, el rey de Arfad, el rey de la ciudad de Sefarvaim, de Hena y de Iva?».
14Entonces Ezequías tomó la carta1 de mano de los mensajeros y la leyó, y subió a la casa del Señor y2 la extendió delante del Señor.
15Y Ezequías oró al Señor, diciendo:
16Oh Señor de los ejércitos, Dios de Israel, que estás1 sobre los querubinesa, solo tú eres Diosb de todos los reinos de la tierrab. Tú hiciste los cielos y la tierrac.
17Inclina, oh Señor, tu oído y escucha; abre, oh Señor, tus ojos y miraa; escucha todas las palabras que Senaquerib ha enviado para injuriar al Dios vivob.
18En verdad, oh Señor, los reyes de Asiria han asolado todas las naciones1 y sus tierrasa,
19y han echado sus dioses al fuego, porque no eran dioses, sino obra de manos de hombrea, de madera y piedra; por eso los han destruidob.
20Y ahora, Señor, Dios nuestro, líbranos de su manoa para que todos los reinos de la tierra sepan que solo tú, oh Señor, eres Dios1b.
21Entonces Isaías, hijo de Amoza, envió a decir a Ezequías: Así dice el Señor, Dios de Israel: «Por cuanto me has rogado acerca de Senaquerib, rey de Asiria,
22esta es la palabra que el Señor ha hablado contra él:
“Te ha despreciado y se ha burlado de ti
la virgen hija de Sióna;
ha movido la cabezab a tus espaldas
la hija de Jerusalén.
23“¿A quién has injuriado y blasfemadoa?
¿Y contra quién has alzado la voz
y levantado con altivez1 tus ojosb?
¡Contra el Santo de Israelc!
24“Por mano de tus siervos has injuriado al Señor,
y has dicho: ‘Con mis numerosos carros
yo subí a las cumbres de los montes,
a las partes más remotas del Líbano,
y corté1 sus altos cedros y sus mejores cipresesa;
iré a su más alta2 cima, a su más frondoso bosqueb.
25‘Yo cavé pozos y bebí aguas,
y sequé con la planta de mis pies
26“¿No has oídoa?
Hace mucho tiempo que lo hice,
desde la antigüedad lo había planeadob.
Ahora he hecho que suceda,
para que conviertas las ciudades fortificadas
en montones de ruinasc.
27“Sus habitantes, faltos de fuerzas1,
fueron desalentados y humillados;
vinieron a ser como la vegetación del campo
y como la hierba verdea,
como la hierba en los techos que se quema2
antes de que haya crecidob.
28“Pero conozco tu sentarte,
tu salir y tu entrar,
y tu furor contra mía.
29“A causa de tu furor contra mí,
y porque tu arrogancia1a ha subido hasta mis oídos,
pondré, pues, mi garfiob en tu nariz
y te haré volver por el camino por donde vinisted.
30“Esto te será por señal: Este año comeréis1 lo que crezca espontáneamente; el segundo año lo que nazca de por sía, y en el tercer año sembrad, segad, plantad viñas y comed su fruto.
31“Y el remanentea de la casa de Judá que se salveb, echará de nuevo raíces por debajo y dará fruto por arribac.
32“Porque de Jerusalén saldrá un remanentea, y del monte Sión sobrevivientes1. El celob del Señor de los ejércitosc hará esto”».
33Por tanto, así dice el Señor acerca del rey de Asiria: «El no entrará en esta ciudad ni lanzará allí flecha alguna; tampoco vendrá delante de ella con escudo ni levantará terraplén contra ellaa.
34»Por el camino que vino, por él se volveráa, y no entrará en esta ciudad»—declara el Señor.
35«Porque defenderé esta ciudada para salvarla por amor a mí mismob y por amor a mi siervo Davidc».
Muerte de Senaquerib
36Y salió el ángel del Señor e hirió a ciento ochenta y cinco mil en el campamento de los asirios; cuando los demás se levantaron por la mañana, he aquí, todos eran cadáveresa.
37Entonces Senaquerib, rey de Asiria, partió y regresó a su tierra, y habitó en Nínivea.
38Y sucedió que mientras él adoraba en la casa de su dios Nisroc, sus hijos Adramelec y Sarezaer lo mataron a espada y huyeron a la tierra de Ararata. Y su hijo Esar-hadónb reinó en su lugar.
Footnotes
- 1, saliendo de la matriz
- 1, Isaías
- 1, oyendo
- 2Heb., Cush
- 1, Judá, diciendo
- 1, tierras
- 1, las cartas
- 2, y Ezequías
- 1, estás sentado
- 1, tierras
- 1Así en los y en 2 Rey. 19:19; el no incluye, Dios
- 1, en alto
- 1Así en la versión gr. (sept.); en el , cortaré
- 2, lejana
- 1O, del lugar sitiado
- 1, de manos débiles
- 2Así en los y en 2 Rey. 19:26; en el , y como campo arado
- 1, complacencia
- 2, tus labios
- 1, comiendo
- 1, los que escapan
Cross references
- aIsa. 37:1–38; 2 Rey. 19:1–37
- aIsa. 22:20
- bIsa. 22:15
- cIsa. 1:1; 20:2
- aIsa. 22:5; 26:16; 33:2
- bIsa. 26:17, 18; 66:9; Os. 13:13
- aIsa. 36:13–15, 18, 20
- bIsa. 1:9; 10:20–22; 37:31, 32; 46:3
- aIsa. 7:4; 35:4
- aIsa. 37:9
- bIsa. 37:37, 38
- aNúm. 33:20; Jos. 10:29
- bJos. 10:31, 32
- aIsa. 37:7
- bIsa. 18:1; 20:5
- aIsa. 36:15
- aIsa. 10:9–11; 36:18–20
- a2 Rey. 17:6; 18:11
- bGén. 11:31; 12:1–4; Hech. 7:2
- aEx. 25:22; 1 Sam. 4:4; Sal. 80:1; 99:1
- bDeut. 10:17; Sal. 86:10; 136:2, 3
- cIsa. 42:5; 45:12; Jer. 10:12
- a2 Crón. 6:40; Sal. 17:6; Dan. 9:18
- bSal. 74:22; Isa. 37:4
- a2 Rey. 15:29; 16:9; 17:6, 24; 1 Crón. 5:26
- aIsa. 2:8; 17:8; 41:24, 29
- bIsa. 26:14
- aIsa. 25:9; 33:22; 35:4
- b1 Rey. 18:36, 37; Sal. 46:10; Isa. 37:16; Ezeq. 36:23
- aIsa. 37:2
- aSal. 9:14; Jer. 14:17; Lam. 2:13; Sof. 3:14; Zac. 2:10
- bJob 16:4
- aIsa. 37:4
- bIsa. 2:11; 5:15, 21
- cEzeq. 39:7; Hab. 1:12
- aIsa. 14:8
- bIsa. 10:18, 33, 34
- aDeut. 11:10; 1 Rey. 20:10
- aIsa. 40:21, 28
- bIsa. 46:11; Hech. 2:23; 4:27, 28; 1 Ped. 2:8
- cIsa. 10:6; 17:1; 25:2
- aIsa. 40:7
- bSal. 129:6
- aSal. 139:1
- aIsa. 10:12
- bEzeq. 29:4; 38:4
- cIsa. 30:28
- dIsa. 37:34
- aLev. 25:5, 11
- aIsa. 4:2; 10:20
- bIsa. 37:4
- cIsa. 27:6
- aIsa. 37:4
- bIsa. 9:7; 59:17; Joel 2:18
- cZac. 1:14
- aJer. 6:6; 32:24
- aIsa. 37:29
- aIsa. 31:5; 38:6
- bIsa. 43:25; 48:9, 11
- c2 Rey. 20:6
- a2 Rey. 19:35
- aGén. 10:11; Jon. 1:2; 3:3; 4:11; Sof. 2:13
- aGén. 8:4; Jer. 51:27
- bEsd. 4:2
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation