Deuteronomio 2
La Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- TNIV Today’s New International Version
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Hebrew
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Capitulo 2
La providencia del Señor
Después nos volvimos y partimos hacia el desierto por el camino del mar Rojo1a, como el Señor me había mandado2, y por muchos días dimos vuelta al3 monte Seirb.
2Y el Señor me habló, diciendo:
3«Bastantes vueltas habéis dado ya alrededor de este monte. Volveos ahora hacia el norte,
4y da orden al pueblo, diciendo: “Vais a pasar por el territorio de vuestros hermanosa, los hijos de Esaú que habitan en Seirb, y os tendrán miedoc. Así que tened mucho cuidado;
5no los provoquéis1, porque nada de su tierra os daré, ni siquiera la huella de un pie2, porque a Esaú he dado el monte Seir por posesióna.
6“Les compraréis con dinero los alimentos para comer, y también con dinero compraréis de ellos agua para beber.
7“Pues el Señor tu Dios te ha bendecido en todo lo que has hecho1; Él ha conocido tu peregrinar2 a través de este inmenso desiertoa. Por3 cuarenta añosb el Señor tu Dios ha estado contigo; nada te ha faltado”».
En camino de Cades a Zered
8Pasamos, pues, de largo a nuestros hermanos, los hijos de Esaú que habitan en Seir, lejos del camino de Arabáa, lejos de Elat y de Ezión-geberb. Y nos volvimos, y pasamos por el camino del desierto de Moab.
9Entonces el Señor me dijo: «No molestes a Moab, ni los provoques a la guerra, porque no te daré nada de su tierra por posesión, pues he dado Ara a los hijos de Lotb por posesión.
10(Antes habitaron allí los emitasa, un pueblo tan grande, numeroso y alto como los anaceos.
11Como los anaceos, ellos también son considerados gigantes1a, pero los moabitas los llaman emitas.
12Los horeos habitaron antes en Seir, pero los hijos de Esaú los desalojaron y los destruyeron delante de ellos, y se establecieron1 en su lugara, tal como Israel hizo con la tierra que el Señor les dio en posesiónb.)
13»Levantaos ahora, y cruzad el torrente de Zered». Y cruzamos el torrente de Zered.
14Y el tiempo que nos llevó para venir1 de Cades-barnea, hasta que cruzamos el torrente de Zered, fue de treinta y ocho añosa; hasta que pereció toda la generación de los hombres de guerra de en medio del campamentob, como el Señor les había juradoc.
15Además, la mano del Señor fue contra ellos, para destruirlos de en medio del campamento, hasta que todos perecierona.
16Y aconteció que cuando todos los hombres de guerra habían ya perecido de entre el puebloa,
17el Señor me habló, diciendo:
18«Tú cruzarás hoy por Ar la frontera de Moaba.
19»Y cuando llegues frente a los hijos de Amóna, no los molestes ni los provoques, porque no te daré nada de la tierra de los hijos de Amón en posesión, pues se la he dado a los hijos de Lot por heredadb».
20(Es también conocida como la tierra de los gigantes1a, porque antiguamente habitaban en ella gigantes1, a los que los amonitas llaman zomzomeos,
21pueblo grande, numeroso y alto como los anaceos, pero que el Señor destruyó delante de ellos. Y los amonitas los desalojaron y se establecieron en su lugar,
22tal como Dios hizo con1 los hijos de Esaú, que habitan en Seira, cuando destruyó a los horeos delante de ellos; y ellos los desalojaron, y se establecieron en su lugar hasta hoyb.
23Y a los aveos que habitaban en aldeas hasta Gazaa, los caftoreos1b, que salieron de Caftor2c, los destruyeron y se establecieron en su lugar.)
24«Levantaos; partid y pasad por el valle1 del Arnóna. Mira, he entregado en tu mano a Sehón amorreo, rey de Hesbón, y a su tierra; comienza a tomar posesión y entra2 en batalla con él.
25»Hoy comenzaré a infundir1 el espanto y temor tuyoa entre2 los pueblos debajo del cielo3, quienes, al oír tu fama, temblarán y se angustiarán a causa de tib».
Conquista de Sehón
26aEntonces envié mensajeros desde el desierto de Cademot a Sehón, rey de Hesbón, con palabras de paz, diciendo:
27«Déjame pasar por tu tierra; iré solamente por el camino, sin apartarme ni a la derecha ni a la izquierda.
28»Me venderás comestibles por dinero para que yo pueda comer, y me darás agua por dinero para que pueda beber; déjame tan solo pasar a pie1a,
29tal como hicieron conmigo los hijos de Esaú que habitan en Seir, y los moabitas que habitan en Ara, hasta que cruce el Jordán a la tierra que el Señor nuestro Dios nos da».
30Pero Sehón, rey de Hesbón, no quiso dejarnos pasar por su tierra1a porque el Señor tu Dios endureció su espíritu e hizo obstinado su corazónb, a fin de entregarlo en tus manos, como lo está hoy.
31Y el Señor me dijo: «Mira, he comenzado a entregar a Sehón y su tierra en tus manos1. Comienza a ocuparla2 para que poseas la tierra».
32Entonces Sehón salió con1 todo su pueblo a encontrarnos en batalla en Jahaza.
33Y el Señor nuestro Dios lo entregó a1 nosotrosa; y lo derrotamos2b a él, a sus hijos y a todo su pueblo.
34En aquel tiempo tomamos todas sus ciudades, y exterminamos1 a hombres, mujeres y niños de cada ciudad2a. No dejamos ningún sobreviviente.
35Tomamos solamente como nuestro botín los animales y los despojos de las ciudades que habíamos capturadoa.
36Desde Aroer, que está a la orilla del valle del Arnón, y desde la ciudad que está en el valle1, aun hasta Galaada, no hubo ciudad inaccesible2 para nosotros; el Señor nuestro Dios nos3 las entregó todas.
37Solamente no te acercaste a la tierra de los hijos de Amóna, a todo lo largo del arroyo Jabocb, ni a las ciudades del monte, todo lo que el Señor nuestro Dios había prohibido1.
Footnotes
- 1, mar de Cañas
- 2, hablado
- 3O, anduvimos alrededor del
- 1O, entréis en batalla
- 2, el pisar de la planta de un pie
- 1, toda la obra de tu mano
- 2, tus idas
- 3, Estos
- 1Heb., refaím
- 1, habitaron, y así en el resto del cap.
- 1, Y los días en los cuales fuimos
- 1Heb., refaím
- 1, para
- 1I.e., filisteos
- 2I.e., Creta
- 1O, torrente
- 2, contiende
- 1, poner
- 2, delante de
- 3, debajo de todos los cielos
- 1, en mis pies
- 1, junto a él
- 1, delante de ti
- 2, poseer
- 1, él y
- 1, delante de
- 2, herimos
- 1O, dedicamos al anatema
- 2, toda ciudad de hombres
- 1O, torrente
- 2O, fuerte
- 3, delante de nosotros
- 1, ordenado
Cross references
- aNúm. 21:4
- bDeut. 1:2
- aNúm. 20:14–21
- bGén. 36:8
- cEx. 15:15, 16
- aGén. 36:8; Jos. 24:4
- aDeut. 1:19
- bNúm. 14:33, 34; 32:13; Deut. 2:14
- aNúm. 33:35; 1 Rey. 9:26
- bDeut. 1:1
- aGén. 19:36, 37
- bNúm. 21:15, 28; Deut. 2:18, 29
- aGén. 14:5
- aGén. 14:5; Deut. 2:20
- aGén. 36:20; Deut. 2:22
- bNúm. 21:25, 35
- aDeut. 2:7
- bNúm. 14:29–35; 26:64, 65; Sal. 106:26; 1 Cor. 10:5
- cDeut. 1:34, 35
- aJud. 5
- aDeut. 2:14
- aDeut. 2:9
- aGén. 19:38
- bDeut. 2:9
- aDeut. 2:11
- aGén. 36:8; Deut. 2:5
- bDeut. 2:12
- aJos. 13:3
- bGén. 10:14; 1 Crón. 1:12
- cJer. 47:4; Amós 9:7
- aNúm. 21:13, 14; Jue. 11:18
- aEx. 23:27; Deut. 11:25; Jos. 2:9
- bEx. 15:14–16
- aDeut. 2:26–37; Núm. 21:21–26; Deut. 1:4; Jue. 11:19–21
- aNúm. 20:19
- aDeut. 2:9
- aNúm. 21:23
- bEx. 4:21; Jos. 11:20
- aEx. 23:31; Deut. 7:2
- bDeut. 29:7
- aDeut. 3:6; 7:2
- aDeut. 3:7
- aDeut. 3:12; 4:48; Jos. 12:2; 13:9
- aDeut. 2:19
- bGén. 32:22; Núm. 21:24; Deut. 3:16
Copyright 1986, 1995, 1997 The Lockman Foundation