Oseas 2:10–19
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions
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Ella no comprendía que era yo
quien le daba el trigo,
el vino nuevo y el aceite;
y quien le facilitaba la plata y el oro
que utilizaba para hacer baales.
Por eso, volveré a recoger
mi trigo a su tiempo,
mi vino nuevo en su sazón,
y le quitaré mi lana y mi lino
que le di para cubrir su desnudez.
Entonces descubriré su infamia
delante de sus amantes
y nadie la librará de mi mano.
Haré cesar toda su alegría,
sus fiestas, novilunios y sábados,
y todas sus solemnidades.
Devastaré su viña y su higuera
de las que decía: “Son la paga
que me dieron mis amantes”.
Las convertiré en matorral
y las devorarán las bestias del campo.
Le pediré cuentas por los días
dedicados a los baales,
a los que quemaba incienso.
Luego se adornaba de sortijas y collares,
corría detrás de sus amantes
y se olvidaba de mí —oráculo del Señor—.
INICIO DE UN CAMBIO: HACIA LA RESTAURACIÓN DE LA UNIÓN
Pero he aquí que voy a seducirla:
la llevaré al desierto
y le hablaré al corazón.
Le devolveré sus viñas
y haré del valle de Acor
una puerta de esperanza;
y ella me responderá allí
como en los días de su juventud,
como el día en que salió de Egipto.
Y ese día —oráculo del Señor—
me llamarás “marido mío”
y nunca más “baal mío”.
Quitaré de su boca
los nombres de los baales
y no los recordará más.
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