Salmo 78:32–41
La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones
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A pesar de ello siguieron pecando,
no confiaron en sus maravillas.
Entonces en un soplo consumió sus días,
sus años en un súbito terror.
Si los hacía morir lo buscaban,
se arrepentían dirigiéndose a él;
recordaban que Dios era su refugio,
el Dios Altísimo su redentor.
Pero con su boca lo engañaban,
con su lengua le mentían;
su corazón no era sincero,
eran infieles a su alianza.
Él, misericordioso, perdonaba
su pecado y no los destruía;
su ira contenía una y otra vez,
no desplegaba todo su furor.
Recordaba que eran humanos,
un soplo que pasa y no vuelve.
¡Cuántas veces se rebelaron en el desierto
y en el yermo lo llenaron de tristeza!
Una y otra vez provocaban a Dios,
enojaban al Santo de Israel.
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