Estudio bíblico Logos

Salmo 31:10–19

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones

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Apiádate de mí, Señor,

que soy presa de la angustia;

se consumen de pena mis ojos,

todo mi ser y mis entrañas.

Se agota mi vida en el dolor,

en gemidos mi existencia,

se debilita mi fuerza por mi maldad

y mis huesos se consumen.

Soy la burla de mis adversarios

y, aún más, la de mis vecinos,

el horror de los que me conocen;

quien me ve por la calle, huye de mí.

He sido olvidado como un muerto,

soy como un cacharro roto.

Puedo oír a muchos difamando,

hay terror por todas partes;

contra mí conspiran juntos,

traman arrebatarme la vida.

Pero yo, Señor, en ti confío,

yo he dicho: “Tú, Señor, eres mi Dios”.

Mi destino está en tus manos,

líbrame de mis rivales y de quienes me persiguen.

Muéstrate favorable con tu siervo,

por tu amor ponme a salvo.

Señor, a ti te invoco,

que no quede defraudado;

queden así los malvados,

que en el abismo sucumban.

Enmudezcan los labios mentirosos

que se insolentan contra el justo

llenos de orgullo y desprecio.

Leer en Logos
Salmo 31:13–14: PORQUE HE OÍDO LA CALUMNIA DE MUCHOS, EL TERROR ESTÁ POR TODAS PARTES; MIENTRAS TRAMAN JUNTOS CONTRA MÍ, PLANEAN QUITARME LA VIDA . PERO YO, OH SEÑOR, EN TI CONFÍO; DIGO: TÚ ERES MI DIOS.