Estudio bíblico Logos

Salmo 129–131

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones

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SALMO 129

EL SEÑOR ES JUSTO

Cántico de peregrinación.

Desde mi juventud fueron muchos mis rivales,

— Israel es testigo—;

desde mi juventud fueron muchos mis rivales,

mas no han podido conmigo.

Labradores araron mi espalda,

abrieron sus largos surcos.

Pero el Señor es justo,

ha roto el yugo de los malvados.

¡Que se avergüencen y huyan

cuantos odian a Sión!

Que sean como hierba del tejado

que antes de arrancarla se seca

y no llena la mano del segador,

ni el regazo de quien ata las gavillas;

tampoco los que pasan dicen:

“¡Que los bendiga el Señor;

en nombre del Señor los bendecimos!”.

SALMO 130

DIOS MÍO, ESCUCHA MI CLAMOR

Cántico de peregrinación.

Señor, desde lo más hondo a ti clamo.

Dios mío, escucha mi grito;

que tus oídos atiendan mi voz suplicante.

Señor, si recuerdas los pecados,

¿quién podrá resistir, Dios mío?

Pero eres un Dios perdonador

y eres por ello venerado.

En el Señor espero,

espero y confío en su palabra;

yo anhelo a mi Dios

más que los centinelas la aurora.

Israel, confía en el Señor

pues en el Señor está el amor

y de él viene la plena redención.

Él liberará a Israel

de todos sus pecados.

SALMO 131

COMO UN NIÑO, ASÍ ESTOY YO

Cántico de peregrinación. De David.

Señor, mi corazón no es arrogante

ni son altivos mis ojos;

no persigo dignidades

ni cosas que me superan.

Estoy en calma, estoy tranquilo,

como un niño en el regazo de su madre,

como un niño, así estoy yo.

Confía en el Señor, Israel,

desde ahora y para siempre.

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