Logos Bible Study

Isaías 53:4–10

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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De hecho cargó con nuestros males,

soportó nuestros dolores,

y pensábamos que era castigado,

herido por Dios y humillado.

Pero fue herido por nuestras faltas,

triturado por nuestros pecados;

aguantó el castigo que nos salva,

con sus heridas fuimos curados.

Todos íbamos errantes como ovejas,

cada cual por su propio camino,

y el Señor cargó sobre él

las culpas de todos nosotros.

Era maltratado, humillado,

pero él no abría su boca:

era como cordero arrastrado al sacrificio,

como oveja que va a ser esquilada.

Detenido sin defensa ni juicio,

¿quién se ocupó de su suerte?

Fue arrancado de la tierra de los vivos,

herido por la rebeldía de mi pueblo.

Dispusieron su tumba entre malvados,

lo enterraron entre ricos.

Aunque nunca cometió violencia

ni su boca profirió mentiras,

el Señor quiso machacarlo con males.

Por entregar su vida como ofrenda expiatoria,

verá su descendencia, vivirá muchos años,

por su mano triunfará el designio del Señor.

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Isaías 53:4: Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores, pero nosotros lo consideramos herido, golpeado por Dios, y humillado.