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Ezequiel 32:2–16

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOther versions

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— Hijo de hombre, entona una elegía al faraón, rey de Egipto. Le dirás:

¡León de las naciones, estás acabado!

Eras un cocodrilo acuático,

chapoteabas en tus aguas,

las enturbiabas con tus patas

pateando su corriente.

Esto dice el Señor Dios:

Echaré mi copo para pescarte

en medio de pueblos numerosos;

serás atrapado con mi red.

Te dejaré tirado por tierra,

abandonado en medio del campo.

Haré que se ceben en ti

todas las aves del cielo;

haré que se sacien con tu carne

todas las bestias de la tierra.

Tiraré tu carne por los montes,

llenaré los valles con tu carroña;

empaparé la tierra con tu sangre

que fluirá por los montes

y rebosará por los torrentes.

Cuando te extingas, oscureceré el cielo

y haré que se oscurezcan las estrellas;

taparé el sol con nubarrones,

y la luna no emitirá luz.

A todos los astros del cielo

enlutaré en memoria de ti;

ocultaré tu tierra entre tinieblas.

—oráculo del Señor Dios—.

Llenaré de preocupación a mucha gente cuando lleve la noticia de tu caída a otras naciones, a países que no conoces. Haré que muchos pueblos queden desolados por tu causa; a sus reyes se les erizarán los cabellos por ti, cuando me vean blandir mi espada; temblarán sin parar por su propia vida el día de tu caída. Pues esto dice el Señor Dios:

Te atacará la espada del rey de Babilonia,

con espada de valientes abatiré a tu tropa,

con espada de la más cruel de las naciones.

Acabarán con la soberbia de Egipto,

su ejército quedará aniquilado.

Haré desaparecer su ganado,

que pasta junto a aguas caudalosas;

ya no las enturbiará pie humano,

pezuña de animal no las enturbiará.

Entonces amansaré sus aguas,

haré correr su caudal como el aceite

—oráculo del Señor Dios—.

Cuando entregue a Egipto a la desolación

y todo cuanto lo habita desaparezca,

cuando hiera a todos sus moradores,

reconocerán que yo soy el Señor.

Se trata de una elegía que entonarán las capitales de las naciones. La entonarán por Egipto y su ejército —oráculo del Señor Dios—.

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