Estudio bíblico Logos

Apocalipsis 13:4–10

La Palabra: El Mensaje de Dios para míOtras versiones

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Adoraron al dragón, por cuanto había traspasado su poder a la bestia, y adoraron también a la bestia, exclamando:

— ¡No hay nadie como la bestia! ¿Quién se atreverá a pelear contra ella?

Se le permitió a la bestia proferir bravatas y blasfemias, y se le concedió autorización para actuar durante cuarenta y dos meses. Y así lo hizo: profirió blasfemias contra Dios, contra su nombre y su santuario, y contra los que habitan en el cielo. También se permitió a la bestia pelear contra los mismos consagrados a Dios, hasta vencerlos; y le fue concedido poder sobre gentes de toda raza, pueblo, lengua y nación. Y todos los habitantes de la tierra, salvo los inscritos en el libro de la vida que tiene el Cordero degollado desde el principio del mundo, rendirán vasallaje a la bestia. Quien tenga oídos, preste atención:

El que esté destinado a ser cautivo*,

en cautivo se convertirá.

El que haya de morir a espada,

a filo de espada morirá.

¡Ha sonado la hora de poner a prueba la firmeza y la fe de los consagrados a Dios!

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Notas al pie

  1. *Signo indicativo de nota
  2. *cautivo: Según algunos habría que traducir: quien haga prisioneros, él mismo será hecho prisionero; quien a espada mate, a punta de espada morirá.