Estudio bíblico Logos

Proverbios 5:3–14

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3Porque los labios de la mujer extraña destilan miel,

Y su paladar es más blando que el aceite;

4Mas su fin es amargo como el ajenjo,

Agudo como espada de dos filos.

5Sus pies descienden a la muerte;

Sus pasos conducen al Seol.

6Sus caminos son inestables; no los conocerás,

Si no considerares el camino de vida.

7Ahora pues, hijos, oídme,

Y no os apartéis de las razones de mi boca.

8Aleja de ella tu camino,

Y no te acerques a la puerta de su casa;

9Para que no des a los extraños tu honor,

Y tus años al cruel;

10No sea que extraños se sacien de tu fuerza,

Y tus trabajos estén en casa del extraño;

11Y gimas al final,

Cuando se consuma tu carne y tu cuerpo,

12Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo,

Y mi corazón menospreció la reprensión;

13No oí la voz de los que me instruían,

Y a los que me enseñaban no incliné mi oído!

14Casi en todo mal he estado,

En medio de la sociedad y de la congregación.

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