Marcos 14:12–15:47
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Institución de la Cena del Señor
(Mt. 26.17–29; Lc. 22.7–23; Jn. 13.21–30; 1 Co. 11.23–26)
12El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando sacrificaban el cordero de la pascua, sus discípulos le dijeron: ¿Dónde quieres que vayamos a preparar para que comas la pascua? 13Y envió dos de sus discípulos, y les dijo: Id a la ciudad, y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle, 14y donde entrare, decid al señor de la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos? 15Y él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad para nosotros allí. 16Fueron sus discípulos y entraron en la ciudad, y hallaron como les había dicho; y prepararon la pascua.
17Y cuando llegó la noche, vino él con los doce. 18Y cuando se sentaron a la mesa, mientras comían, dijo Jesús: De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo, me va a entregar. 19Entonces ellos comenzaron a entristecerse, y a decirle uno por uno: ¿Seré yo? Y el otro: ¿Seré yo? 20El, respondiendo, les dijo: Es uno de los doce, el que moja conmigo en el plato. 21A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él,d mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.
22Y mientras comían, Jesús tomó pan y bendijo, y lo partió y les dio, diciendo: Tomad, esto es mi cuerpo. 23Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos. 24Y les dijo: Esto es mi sangree del nuevo pacto,f que por muchos es derramada. 25De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el reino de Dios.
Jesús anuncia la negación de Pedro
(Mt. 26.30–35; Lc. 22.31–34; Jn. 13.36–38)
26Cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos. 27Entonces Jesús les dijo: Todos os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas serán dispersadas.g 28Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.h 29Entonces Pedro le dijo: Aunque todos se escandalicen, yo no. 30Y le dijo Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces. 31Mas él con mayor insistencia decía: Si me fuere necesario morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo.
Jesús ora en Getsemaní
(Mt. 26.36–46; Lc. 22.39–46)
32Vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que yo oro. 33Y tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse. 34Y les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad. 35Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora. 36Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú. 37Vino luego y los halló durmiendo; y dijo a Pedro: Simón, ¿duermes? ¿No has podido velar una hora? 38Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. 39Otra vez fue y oró, diciendo las mismas palabras. 40Al volver, otra vez los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño; y no sabían qué responderle. 41Vino la tercera vez, y les dijo: Dormid ya, y descansad. Basta, la hora ha venido; he aquí, el Hijo del Hombre es entregado en manos de los pecadores. 42Levantaos, vamos; he aquí, se acerca el que me entrega.
Arresto de Jesús
(Mt. 26.47–56; Lc. 22.47–53; Jn. 18.2–11)
43Luego, hablando él aún, vino Judas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los escribas y de los ancianos. 44Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle, y llevadle con seguridad. 45Y cuando vino, se acercó luego a él, y le dijo: Maestro, Maestro. Y le besó. 46Entonces ellos le echaron mano, y le prendieron. 47Pero uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, cortándole la oreja. 48Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? 49Cada día estaba con vosotros enseñando en el templo,i y no me prendisteis; pero es así, para que se cumplan las Escrituras. 50Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.
El joven que huyó
51Pero cierto joven le seguía, cubierto el cuerpo con una sábana; y le prendieron;52mas él, dejando la sábana, huyó desnudo.
Jesús ante el concilio
(Mt. 26.57–68; Lc. 22.54–55, 63–71; Lc. 22.54–55, 63–71, Jn. 18.12–14, 19–24)
53Trajeron, pues, a Jesús al sumo sacerdote; y se reunieron todos los principales sacerdotes y los ancianos y los escribas. 54Y Pedro le siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote; y estaba sentado con los alguaciles, calentándose al fuego. 55Y los principales sacerdotes y todo el concilio buscaban testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte; pero no lo hallaban. 56Porque muchos decían falso testimonio contra él, mas sus testimonios no concordaban. 57Entonces levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo: 58Nosotros le hemos oído decir: Yo derribaré este templo hecho a mano, y en tres días edificaré otro hecho sin mano.j 59Pero ni aun así concordaban en el testimonio. 60Entonces el sumo sacerdote, levantándose en medio, preguntó a Jesús, diciendo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti? 61Mas él callaba, y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió a preguntar, y le dijo: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? 62Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.k 63Entonces el sumo sacerdote, rasgando su vestidura, dijo: ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? 64Habéis oído la blasfemia; ¿qué os parece? Y todos ellos le condenaron, declarándole ser digno de muerte.l 65Y algunos comenzaron a escupirle, y a cubrirle el rostro y a darle de puñetazos, y a decirle: Profetiza. Y los alguaciles le daban de bofetadas.
Pedro niega a Jesús
(Mt. 26.69–75; Lc. 22.55–62; Jn. 18.15–18, 25–27)
66Estando Pedro abajo, en el patio, vino una de las criadas del sumo sacerdote; 67y cuando vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dijo: Tú también estabas con Jesús el nazareno. 68Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que dices. Y salió a la entrada; y cantó el gallo. 69Y la criada, viéndole otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: Este es de ellos. 70Pero él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez a Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres galileo, y tu manera de hablar es semejante a la de ellos. 71Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco a este hombre de quien habláis. 72Y el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba.
Jesús ante Pilato
(Mt. 27.1–2, 11–14; Lc. 23.1–5; Jn. 18.28–38)
15
1Muy de mañana, habiendo tenido consejo los principales sacerdotes con los ancianos, con los escribas y con todo el concilio, llevaron a Jesús atado, y le entregaron a Pilato. 2Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondiendo él, le dijo: Tú lo dices. 3Y los principales sacerdotes le acusaban mucho. 4Otra vez le preguntó Pilato, diciendo: ¿Nada respondes? Mira de cuántas cosas te acusan. 5Mas Jesús ni aun con eso respondió; de modo que Pilato se maravillaba.
Jesús sentenciado a muerte
(Mt. 27.15–31; Lc. 23.13–25; Jn. 18.38—19.16)
6Ahora bien, en el día de la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que pidiesen. 7Y había uno que se llamaba Barrabás, preso con sus compañeros de motín que habían cometido homicidio en una revuelta. 8Y viniendo la multitud, comenzó a pedir que hiciese como siempre les había hecho. 9Y Pilato les respondió diciendo: ¿Queréis que os suelte al Rey de los judíos? 10Porque conocía que por envidia le habían entregado los principales sacerdotes. 11Mas los principales sacerdotes incitaron a la multitud para que les soltase más bien a Barrabás. 12Respondiendo Pilato, les dijo otra vez: ¿Qué, pues, queréis que haga del que llamáis Rey de los judíos? 13Y ellos volvieron a dar voces: ¡Crucifícale! 14Pilato les decía: ¿Pues qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aun más: ¡Crucifícale! 15Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó a Barrabás, y entregó a Jesús, después de azotarle, para que fuese crucificado.
16Entonces los soldados le llevaron dentro del atrio, esto es, al pretorio, y convocaron a toda la compañía. 17Y le vistieron de púrpura, y poniéndole una corona tejida de espinas, 18comenzaron luego a saludarle: ¡Salve, Rey de los judíos! 19Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y le escupían, y puestos de rodillas le hacían reverencias. 20Después de haberle escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le pusieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle.
Crucifixión y muerte de Jesús
(Mt. 27.32–56; Lc. 23.26–49; Jn. 19.17–30)
21Y obligaron a uno que pasaba, Simón de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo,a que venía del campo, a que le llevase la cruz. 22Y le llevaron a un lugar llamado Gólgota, que traducido es: Lugar de la Calavera. 23Y le dieron a beber vino mezclado con mirra; mas él no lo tomó. 24Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes sobre ellosb para ver qué se llevaría cada uno. 25Era la hora tercera cuando le crucificaron. 26Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDÍOS. 27Crucificaron también con él a dos ladrones, uno a su derecha, y el otro a su izquierda. 28Y se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado con los inicuos.c 29Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabezad y diciendo: ¡Bah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo reedificas,e 30sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz. 31De esta manera también los principales…
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Cross references
- dd 14.21: Sal. 41.9.
- ee 14.24: Ex. 24.6–8.
- ff 14.24: Jer. 31.31–34.
- gg 14.27: Zac. 13.7.
- hh 14.28: Mt. 28.16.
- ii 14.49: Lc. 19.47; 21.37.
- jj 14.58: Jn. 2.19.
- kk 14.62: Dn. 7.13.
- ll 14.64: Lv. 24.16.
- aa 15.21: Ro. 16.13.
- bb 15.24: Sal. 22.18.
- cc 15.28: Is. 53.12.
- dd 15.29: Sal. 22.7; 109.25.
- ee 15.29: Mr. 14.58; Jn. 2.19.
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