Tito 1–3
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Pablo, siervo de Diosa y apóstol de Jesucristob, conforme a1 la fe de los escogidos de Diosc y al pleno conocimiento de la verdadd que es según la piedade,
con la esperanza de vida eternaa, la cual Dios, que no mienteb, prometióc desde los tiempos eternosd,
y a su debido tiempoa, manifestó Su palabra por la predicaciónb que me fue confiada1c, conforme al mandamientod de Dios nuestro Salvadore,
a Titoa, verdadero hijob en1 la común fec: Gracia y paz de parte de Dios el Padred y de Cristo Jesús nuestro Salvadore.
Requisitos para ancianos y obispos
Por esta causa te dejé en Cretaa, para que pusieras en orden lo que queda, y designarasb ancianos en cada ciudad como te mandéc.
Lo designarás, si el anciano es irreprensiblea, marido de una sola mujerb, que tenga hijos creyentes, no acusados de disoluciónc ni de rebeldíad.
Porque el obispo debe ser irreprensiblea como administrador de Diosb, no obstinadoc, no iracundo, no dado a la bebida1d, no pendenciero, no amante de ganancias deshonestase.
Antes bien, debe ser hospitalarioa, amante de lo buenob, prudente, justo, santo, dueño de sí mismo.
Debe retener la palabra fiela que es conforme a la enseñanza, para que sea capaz también de exhortar con sana doctrinab y refutar a los que contradicen.
Los falsos maestros censurados
Porque hay muchosa rebeldesb, habladores vanosc y engañadores, especialmente los de la circuncisión1d,
a quienes es preciso tapar la boca, porque1 están trastornando familias2a enteras, enseñando por gananciasb deshonestas, cosas que no debenc.
Uno de ellos, su propio profeta, dijo: «Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociososa».
Este testimonio es verdadero. Por eso, repréndelosa severamenteb para que sean sanos en la fec,
y no presten atención a mitos judaicosa y a mandamientos de hombresb que se apartan de la verdadc.
Todas las cosas son puras para los purosa, pero para los corrompidos e incrédulos nada es purob, sino que tanto su mente como su conciencia están corrompidasc.
Profesan conocer a Diosa, pero con sus hechos lo nieganb, siendo abominablesc y desobedientesd e inútilese para cualquier obra buenaf.
La enseñanza de buena doctrina
Pero en cuanto a ti, enseña1 lo que está de acuerdo con la sana doctrinaa:
Los ancianosa deben ser sobriosb, dignos, prudentesb, sanosc en la fed, en el amor, en la perseverancia.
Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta, no calumniadorasa ni esclavas de mucho vinob. Que enseñen lo bueno,
para que puedan instruir1 a las jóvenes a que amen a sus maridos, a que amen a sus hijos,
a que sean prudentes, puras, hacendosas en el hogara, amables, sujetas a sus maridosb, para que la palabra de Dios no sea blasfemadac.
Asimismo, exhorta a los jóvenesa a que sean prudentes.
Muéstrate en todo1 como ejemplo de buenas obrasa, con pureza2 de doctrina, con dignidad,
con palabra sana e irreprochable, a fin de que el adversario se avergüencea al no tener nada malo que decir de nosotros.
Exhorta a los siervos1a a que se sujeten a sus amos en todo, que sean complacientes, no contradiciendo,
no defraudando, sino mostrando toda buena fe, para que adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador en todo respectoa.
Porque la gracia de Dios se ha manifestadoa, trayendo salvación a todos los hombres1b,
enseñándonos, que negando la impiedad y los deseos mundanosa, vivamos en este mundo1 sobriab, justa y piadosamentec,
aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloriaa de nuestro gran Dios y Salvador1 Cristo Jesúsb.
El se dio por nosotrosa, para redimirnos de toda iniquidadb y purificar para Síc un pueblo para posesión Suyad, celoso de buenas obrase.
Esto habla, exhortaa y reprende con toda autoridad1a. Que nadie te menosprecieb.
La base de la salvación
Recuérdalesa que estén sujetos a los gobernantesb, a las autoridades; que sean obedientes, que estén preparados para toda buena obrac.
Que no injurien a nadie, que no sean contenciososa, sino amablesa, mostrando toda consideración para con todos los hombresb.
Porque nosotros también en otro tiempo éramos neciosa, desobedientesb, extraviadosc, esclavosd de deleites y placeres diversose, viviendo en maliciaf y envidiaf, aborrecibles y odiándonos unos a otros.
Pero cuando se manifestóa la bondadb de Dios nuestro Salvadorc, y Su amor hacia la humanidad,
Él nos salvóa, no por las obras de1 justicia que nosotros hubiéramos hechob, sino conforme a Su misericordiac, por medio del lavamiento de la regeneraciónd y la renovación por el Espíritu Santoe,
que Él derramó sobre nosotrosa abundantemente por medio de Jesucristob nuestro Salvador,
para que justificados por Su gracia fuéramos hechos herederosa según la esperanza de la vida eterna1.
Palabra fiel es estaa; y en cuanto a estas cosas quiero que hables con firmezab, para que los que han creído en Dios procuren ocuparsec en buenas obrasd. Estas cosas son buenas y útiles para los hombres.
Pero evitaa controversias neciasb, genealogíasc, contiendas y discusiones acerca de la leyd, porque son sin provecho y sin valore.
Al hombre que cause divisionesa, después de la primera y segunda amonestaciónb, recházaloc,
sabiendo que el tal es perverso y está pecandoa, habiéndose condenado a sí mismo.
Recomendaciones finales y bendición
Cuando te envíe a Artemas o a Tíquicoa, procura venir a vermeb en Nicópolis, porque he decidido pasar allí el inviernoc.
Encamina con diligencia a Zenas, intérprete de la leya, y a Apolosb, para que nada les falte.
Y que los nuestrosa aprendan a ocuparse en buenas obrasb, atendiendo a las necesidades apremiantesc, para que no estén sin frutod.
Todos los que están conmigo te saludana. Saluda a los que nos aman en la feb.
La gracia sea con todos ustedesc.
Footnotes
- 1O para.
- 1O en la proclamación con que yo fui confiado.
- 1 según.
- 1 al vino.
- 1I.e. judíos convertidos.
- 1 los cuales.
- 2O casas.
- 1 habla.
- 1O exhortar.
- 1O razonables en todo, muéstrate.
- 2 incorruptibilidad.
- 1O esclavos.
- 1O a todos los hombres, trayendo salvación.
- 1O siglo.
- 1O del gran Dios y Salvador nuestro.
- 1 con todo mando.
- 1 en.
- 1O de vida eterna, según la esperanza.
Cross references
- aRom. 1:1; Sant. 1:1; Apoc. 1:1
- b2Cor. 1:1
- cLuc. 18:7
- d1Tim. 2:4
- e1Tim. 6:3
- a2Tim. 1:1; Tito 3:7
- b2Tim. 2:13; Heb. 6:18
- cRom. 1:2
- d2Tim. 1:9
- a1Tim. 2:6
- bRom. 16:25; 2Tim. 4:17
- c1Tim. 1:11
- d1Tim. 1:1
- eLuc. 1:47; 1Tim. 1:1; Tito 2:10; 3:4
- a2Cor. 2:13; 8:23; Gál. 2:3; 2Tim. 4:10
- b2Tim. 1:2
- c2Ped. 1:1
- dRom. 1:7
- e1Tim. 1:12; 2Tim. 1:1
- aHech. 27:7; Tito 1:12
- bHech. 14:23
- cHech. 11:30
- a1Tim. 3:2–4; Tito 1:6–8
- b1Tim. 3:2
- cEf. 5:18
- dTito 1:10
- a1Tim. 3:2
- b1Cor. 4:1
- c2Ped. 2:10
- d1Tim. 3:3
- e1Tim. 3:3, 8
- a1Tim. 3:2
- b2Tim. 3:3
- a2Tes. 2:15; 1Tim. 1:19; 2Tim. 1:13
- b1Tim. 1:10; Tito 2:1
- a2Cor. 11:13
- bTito 1:6
- c1Tim. 1:6
- dHech. 11:2
- a1Tim. 5:4; 2Tim. 3:6
- b1Tim. 6:5
- c1Tim. 5:13
- aHech. 2:11; 27:7
- a1Tim. 5:20; 2Tim. 4:2; Tito 2:15
- b2Cor. 13:10
- cTito 2:2
- a1Tim. 1:4
- bCol. 2:22
- c2Tim. 4:4
- aLuc. 11:41; Rom. 14:20
- bRom. 14:14, 23
- c1Tim. 6:5
- a1Jn. 2:4
- b1Tim. 5:8
- cApoc. 21:8
- dTito 3:3
- e2Tim. 3:8
- f2Tim. 3:17; Tito 3:1
- aTito 1:9
- aFilem. 9
- b1Tim. 3:2
- cTito 1:13
- d1Tim. 1:2, 14
- a1Tim. 3:11
- b1Tim. 3:8
- a1Tim. 5:14
- bEf. 5:22
- c1Tim. 6:1
- a1Tim. 5:1
- a1Tim. 4:12
- a2Tes. 3:14; 1Ped. 2:12
- aEf. 6:5; 1Tim. 6:1
- aTito 1:3
- a2Tim. 1:10; Tito 3:4
- b1Tim. 2:4
- a1Tim. 6:9; Tito 3:3
- b1Tim. 6:17
- c2Tim. 3:12
- a2Tes. 2:8
- b1Tim. 1:1; 2Tim. 1:2; Tito 1:4; 2Ped. 1:1
- a1Tim. 2:6
- b1Ped. 1:18, 19
- cHeb. 1:3; 9:14; 1Jn. 1:7
- dEx. 19:5; Dt. 4:20; 7:6; 14:2; Ef. 1:11; 1Ped. 2:9
- eEf. 2:10; Tito 3:8; 1Ped. 3:13
- a1Tim. 4:13; 5:20; 2Tim. 4:2
- b1Tim. 4:12
- a2Tim. 2:14
- bRom. 13:1
- c2Tim. 2:21
- a1Tim. 3:3; 1Ped. 2:18
- b2Tim. 2:25
- aRom. 11:30; Col. 3:7
- bTito 1:16
- c2Tim. 3:13
- dRom. 6:6, 12
- e2Tim. 3:6; Tito 2:12
- fRom. 1:29
- aTito 2:11
- bRom. 2:4; Ef. 2:7; 1Ped. 2:3
- cTito 2:10
- aRom. 11:14; 2Tim. 1:9
- bEf. 2:9
- cEf. 2:4; 1Ped. 1:3
- dJuan 3:5; Ef. 5:26; 1Ped. 3:21
- eRom. 12:2
- aRom. 5:5
- bRom. 2:4; 1Tim. 6:17
- aMat. 25:34; Mar. 10:17; Rom. 8:17, 24; Tito 1:2
- a1Tim. 1:15
- b1Tim. 2:8
- c2Tim. 1:12
- dTito 2:7, 14; 3:14
- a2Tim. 2:16
- b2Tim. 2:23
- c1Tim. 1:4
- dSant. 4:1
- e2Tim. 2:14
- aRom. 16:17
- bMat. 18:15, 16
- c2Jn. 10
- aTito 1:14
- aHech. 20:4; Ef. 6:21, 22; Col. 4:7, 8; 2Tim. 4:12
- b2Tim. 4:9
- c2Tim. 4:21
- aMat. 22:35
- bHech. 18:24; 1Cor. 16:12
- aTito 2:8
- bTito 3:8
- cRom. 12:13; Fil. 4:16
- dMat. 7:19; Fil. 1:11; Col. 1:10
- aHech. 20:34
- b1Tim. 1:2
- cCol. 4:18
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