Estudio bíblico Logos

Salmo 11:1–13:6

Nueva Biblia de las AméricasOtras versiones

Español

Alemán

Árabe

Checo

Chino simplificado

Chino tradicional

Coreano

Francés

Hebreo

Húngaro

Inglés

Italiano

Latín

Portugués

Ruso

En el Señor me refugioa;

¿Cómo es que ustedes le dicen a mi alma: «Huye como ave al monteb?

»Porque, los impíos tensan el arcoa,

Preparan su flecha sobre la cuerdab

Para disparar en lo oscuro a los rectos de corazónc.

»Si los fundamentos son destruidosa;

¿Qué puede hacer el justo?».

El Señor está en Su santo temploa, el trono del Señor está en los cielosb;

Sus ojos contemplanc, Sus párpados examinan a los hijos de los hombres.

El Señor prueba al justoa y al impío,

Y Su alma aborrece al que ama la violenciab.

Sobre los impíos hará llover carbones encendidosa;

Fuego, azufreb y viento abrasadorc será la porción de su copad.

Pues el Señor es justoa; Él ama la justiciab;

Los rectos contemplarán Su rostroc.

Salmo 12

Dios, protector del justo

Para el director del coro; sobre una lira de ocho cuerdas. Salmo de David.

Salva, Señor, porque el piadoso deja de sera;

Porque los fieles desaparecen de entre los hijos de los hombres.

Falsedad habla cada uno a su prójimoa;

Hablan con labios lisonjerosb y con doblez de corazón.

Corte el Señor todo labio lisonjero,

La lengua que habla con exageracióna;

A los que han dicho: «Con nuestra lengua prevaleceremos,

Nuestros labios nos defienden; ¿quién es señor sobre nosotrosa?».

«Por la desolación del afligidoa, por los gemidos del menesteroso,

Me levantaré ahora», dice el Señorb; «lo pondré en la seguridad que anhelac».

Las palabras del Señor son palabras purasa,

Plata probadab en un crisol en la tierra, siete veces refinada.

Tú, Señor, los guardarás;

De esta generación los preservarás para siemprea.

Por todas partes se pasean los impíosa,

Cuando la maldad es exaltadab entre los hijos de los hombres.

Salmo 13

Plegaria de un afligido

Para el director del coro. Salmo de David.

¿Hasta cuándo, oh Señor? ¿Me olvidarás para siemprea?

¿Hasta cuándo esconderás de mí Tu rostrob?

¿Hasta cuándo he de tomar consejo en mi almaa,

Teniendo pesar en mi corazón todo el díab?

¿Hasta cuándo mi enemigo se enaltecerá sobre mí?

Considera y respóndeme, oh Señor, Dios míoa;

Ilumina mis ojosb, no sea que duerma el sueño de la muertec;

No sea que mi enemigo diga: «Lo he vencidoa»;

Y mis adversarios se regocijen cuando yo sea sacudidob.

Pero yo en Tu misericordia he confiadoa;

Mi corazón se regocijará en Tu salvaciónb.

Cantaré al Señora,

Porque me ha llenado de bienesb.

Leer en Logos
Salmo 12:5: POR LA DESOLACIÓN DEL AFLIGIDO, POR LOS GEMIDOS DEL MENESTEROSO, ME LEVANTARÉ AHORA, DICE EL SEÑOR; “LO PONDRÉ EN LA SEGURIDAD QUE ANHELA.”

Referencias cruzadas

  1. aSal. 2:12
  2. bSal. 121:1
  3. aSal. 7:12; 37:14
  4. bSal. 64:3
  5. cSal. 64:4
  6. aSal. 82:5; 87:1; 119:152
  7. aSal. 18:6; Miq. 1:2; Hab. 2:20
  8. bSal. 103:19; Isa. 66:1; Mat. 5:34; Apoc. 4:2
  9. cSal. 33:18; 34:15, 16
  10. aGn. 22:1; Sal. 34:19; Sant. 1:12
  11. bSal. 5:5
  12. aSal. 18:13, 14
  13. bGn. 19:24; Ezq. 38:22
  14. cJer. 4:11, 12
  15. dSal. 75:8
  16. aSal. 7:9, 11
  17. bSal. 33:5; 45:7
  18. cSal. 16:11; 17:15
  19. aIsa. 57:1; Miq. 7:2
  20. aSal. 10:7; 41:6
  21. bSal. 28:3; 55:21; Jer. 9:8; Rom. 16:18
  22. aDan. 7:8; Apoc. 13:5
  23. aSal. 73:8, 9
  24. aSal. 9:9; 10:18
  25. bIsa. 33:10
  26. cSal. 34:6; 35:10
  27. a2 Sam. 22:31; Sal. 18:30; 19:8, 10; 119:140
  28. bPrv. 30:5
  29. aSal. 37:28; 97:10
  30. aSal. 55:10, 11
  31. bIsa. 32:5
  32. aSal. 89:46
  33. bJob 13:24; Sal. 44:24
  34. aSal. 42:4
  35. bSal. 42:9
  36. aSal. 5:1
  37. b1 Sam. 14:29; Esd. 9:8; Job 33:30; Sal. 18:28
  38. cJer. 51:39
  39. aSal. 12:4
  40. bSal. 25:2; 38:16
  41. aSal. 52:8
  42. bSal. 9:14
  43. aSal. 96:1, 2
  44. bSal. 116:7; 119:17; 142:7