Estudio bíblico Logos

Proverbios 1:8–19

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Peligro de las malas compañías

Oye, hijo mío, la instrucción de tu padrea

Y no abandones la enseñanza de tu madreb;

Porque son guirnalda de gracia para tu cabezaa,

Y collares para tu cuellob.

Hijo mío, si los pecadores te quieren seducir1a,

No consientasb.

Si dicen: «Ven con nosotros,

Pongámonos al acecho para derramar sangrea,

Sin causa asechemos al inocenteb,

Devorémoslos vivosa como el Seol,

Enteros, como los que descienden al abismob;

Hallaremos toda clase de preciadas riquezas,

Llenaremos nuestras casas de botín;

Echa tu suerte con1 nosotros,

Todos tendremos una bolsa»,

Hijo mío, no andes en el camino con ellosa.

Aparta tu pie de su sendab,

Porque sus pies corren hacia el mal,

Y se apresuran a derramar sangrea.

Porque es en vano tender la red

Ante los ojos de cualquier ave1;

Pero ellos a su propia sangre asechan,

Tienden lazo a sus propias vidasa.

Tales son los caminos de todo el que se beneficia por la violencia:

Que quita la vida de sus poseedoresa.

Leer en Logos
Proverbios 1:8: OYE, HIJO MÍO, LA INSTRUCCIÓN DE TU PADRE Y NO ABANDONES LA ENSEÑANZA DE TU MADRE..

Notas al pie

  1. 1O te seducen.
  2. 1 en medio de.
  3. 1 poseedor de ala.

Referencias cruzadas

  1. aPrv. 4:1
  2. bPrv. 6:20
  3. aPrv. 4:9
  4. bGn. 41:42; Dan. 5:29
  5. aPrv. 16:29
  6. bGn. 39:7–10; Dt. 13:8; Sal. 50:18; Ef. 5:11
  7. aPrv. 12:6; Jer. 5:26
  8. bSal. 10:8; Prv. 1:18
  9. aSal. 124:3
  10. bSal. 28:1
  11. aSal. 1:1; Prv. 4:14
  12. bSal. 119:101
  13. aPrv. 6:17, 18; Isa. 59:7
  14. aPrv. 11:19
  15. aPrv. 15:27