Logos Bible Study

Números 23:7–24:9

Nueva Biblia de las AméricasOther versions

Spanish

Arabic

Czech

English

French

German

Hebrew

Hungarian

Italian

Korean

Latin

Portuguese

Russian

Simplified Chinese

Traditional Chinese

Y comenzó su discurso1, y dijo:

«Desde Aram me ha traído Balaca,

Rey de Moab, desde los montes del oriente:

“Ven, y maldíceme a Jacob;

Ven, y condena a Israelb”.

»¿Cómo maldeciré a quien Dios no ha maldecido?

¿Cómo condenaré a quien el Señor no ha condenadoa?

»Porque desde la cumbre de las peñas lo veo,

Y desde los montes lo observo.

Este es un pueblo que mora apartea,

Y que no será contado entre las naciones.

»¿Quién puede contar el polvo de Jacob,

O numerar la cuarta parte de Israela?

Muera yo la muerte de los rectosb,

Y sea mi fin como el suyoc».

Segunda profecía

Entonces Balac dijo a Balaam: «¿Qué me has hecho? Te he traído para maldecir a mis enemigos, pero mira, ¡los has llenado de bendicionesa!».

Y él le respondió: «¿No debo tener cuidado de hablar lo que el Señor pone en mi bocaa?».

Entonces Balac le dijo: «Te ruego que vengas conmigo a otro sitio desde donde podrás verlos, aunque solo verás el extremo de ellos, y no los verás a todos; y desde allí maldícemelos».

Lo llevó al campo de Zofim, sobre la cumbre del Pisga, y edificó siete altares y ofreció un novillo y un carnero en cada altar.

Y Balaam le dijo a Balac: «Ponte aquí junto a tu holocausto, mientras voy allá a encontrarme con el Señor.».

El Señor salió al encuentro de Balaam y puso palabra en su bocaa y le dijo: «Vuelve a Balac y así hablarás».

Y él volvió a Balac, quien estaba de pie junto a su holocausto, y los jefes de Moab con él. Y Balac le preguntó: «¿Qué ha dicho el Señor?».

Y comenzó su discurso1, y dijo:

«Levántate, Balac, y escucha;

Dame oídos, hijo de Zipor.

»Dios no es hombre, para que mientaa,

Ni hijo de hombre, para que se arrepienta.

¿Lo ha dicho Él, y no lo haráb?

¿Ha hablado, y no lo cumplirá?

»Mira, he recibido orden de bendecira;

Si Él ha bendecido, yo no lo puedo anularb.

ȃl no ha observado iniquidad en Jacoba,

Ni ha visto malicia en Israelb;

En él está el Señor su Diosc,

Y el júbilo de un rey está en éld.

»Dios lo saca de Egiptoa;

Es para él como los cuernos del búfalob.

»Porque no hay agüero contra Jacob,

Ni hay adivinación contra Israela.

A su tiempo se le dirá a Jacob

Y a Israel: “¡Vean lo que ha hecho Dios!”

»Son un pueblo que se levanta como leona,

Y se yergue como leóna;

No se echará hasta que devore la presa

Y beba la sangre de los que ha matado».

Entonces Balac dijo a Balaam: «¡De ninguna manera los maldigas ni los bendigas!».

Pero Balaam respondió a Balac: «¿No te dije que todo lo que el Señor hable, eso debo hacera?».

Y Balac dijo a Balaam: «Ven, te ruego, te llevaré a otro lugar; quizá le plazca a Dios que me los maldigas desde allí».

Entonces Balac llevó a Balaam a la cumbre del monte Peor, que da hacia el desierto.

Y Balaam dijo a Balac: «Constrúyeme aquí siete altares y prepárame aquí siete novillos y siete carneros».

Balac hizo tal como Balaam le había dicho y ofreció un novillo y un carnero en cada altar.

Tercera profecía de Balaam

Cuando Balaam vio que agradaba al Señor bendecir a Israel, no fue como otras veces a buscar presagiosa, sino que puso su rostro hacia el desiertob.

Y levantó Balaam sus ojos y vio a Israel acampado por tribus; y vino sobre él el Espíritu de Diosa.

Y comenzando su discurso1, dijoa:

«Oráculo de Balaam, hijo de Beor,

Y oráculo del hombre de ojos abiertos;

Oráculo del que escucha las palabras de Diosa,

Del que ve la visión del Todopoderoso1b;

Caído, pero con los ojos descubiertos.

»¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob;

Tus moradas, oh Israel!

»Como valles que se extienden,

Como jardines junto al río,

Como áloesa plantados por el Señor,

Como cedros junto a las aguasb.

»Agua correrá de sus baldes,

Y su simiente estará junto a muchas aguas;

Más grande que Agaga será su rey,

Y su reino será exaltadob.

»Dios lo saca de Egiptoa;

Es para Israel como los cuernos del búfalo.

Devorará a las naciones que son sus adversariosb,

Y desmenuzará sus huesos,

Y los traspasará con sus flechasc.

»Se agazapa, se echa como león,

O como leona ¿quién se atreverá a despertarloa?

Benditos los que te bendigan,

Y malditos los que te maldiganb».

Read in Logos

Footnotes

  1. 1 parábola.
  2. 1 parábola.
  3. 1 parábola.
  4. 1 Shaddai.

Cross references

  1. aNúm. 22:5; Dt. 23:4
  2. bNúm. 22:6
  3. aNúm. 22:12
  4. aDt. 32:8; 33:28
  5. aGn. 13:16; 28:14
  6. bIsa. 57:1
  7. cSal. 37:37
  8. aNeh. 13:2
  9. aNúm. 22:20
  10. aNúm. 22:20
  11. a1 Sam. 15:29
  12. bIsa. 40:8; 55:11
  13. aGn. 12:2; 22:17; Núm. 22:12
  14. bIsa. 43:13
  15. aNúm. 14:18, 19, 34; Sal. 32:2, 5
  16. bDt. 9:24; 32:5; Jer. 50:20
  17. cEx. 3:12; Dt. 31:23
  18. dDt. 33:5; Sal. 89:15–18
  19. aNúm. 24:8
  20. bDt. 33:17
  21. aNúm. 22:7; 24:1; Jos. 13:22
  22. aGn. 49:9; Nah. 2:11, 12
  23. aNúm. 22:18
  24. aNúm. 22:7; 23:23
  25. bNúm. 23:28
  26. aNúm. 11:26; 1 Sam. 19:20; Apoc. 1:10
  27. aNúm. 24:15, 16
  28. aNúm. 22:20
  29. bGn. 15:1; Núm. 12:6
  30. aSal. 45:8
  31. bSal. 1:3
  32. aNúm. 24:20; 1 Sam. 15:8
  33. bSal. 145:11–13
  34. aNúm. 23:22
  35. bNúm. 23:24; Sal. 2:9
  36. cSal. 45:5
  37. aGn. 49:9; Núm. 23:24
  38. bGn. 12:3; 27:29