Estudio bíblico Logos

Mateo 10:24–31

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Palabras de aliento a los doce

»Un discípulo1 no está por encima del maestro, ni un siervo por encima de su señora.

»Le basta al discípulo llegar a ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al dueño de la casaa lo han llamado Beelzebúb, ¡cuánto más a los de su casa!

»aAsí que no les tengan miedo, porque nada hay encubierto que no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de saberseb.

»Lo que les digo en la oscuridad, háblenlo en la luza; y lo que oyen al oído, proclámenlo desde las azoteasb.

»No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; más bien teman a Aquela que puede hacer perecer1 tanto el alma como el cuerpo en el infierno2b.

»¿No se venden dos pajarillos1 por una moneditaa? Y sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin permitirlo el Padre2.

»Y hasta los cabellos de la cabeza de ustedes están todos contadosa.

»Así que no teman; ustedes valen más que muchos pajarillos1a.

Leer en Logos

Notas al pie

  1. 1O alumno.
  2. 1O destruir.
  3. 2 guéenna.
  4. 1O gorriones.
  5. 2 el Padre de ustedes.
  6. 1O gorriones.

Referencias cruzadas

  1. aLuc. 6:40; Juan 13:16; 15:20
  2. aMat. 9:34
  3. b2Rey. 1:2; Mat. 12:24, 27; Mar. 3:22; Luc. 11:15, 18, 19
  4. aMat. 10:26–33: Luc. 12:2–9
  5. bMar. 4:22; Luc. 8:17; 12:2; 1Cor. 4:5
  6. aLuc. 12:3
  7. bMat. 24:17; Hech. 5:20
  8. aHeb. 10:31
  9. bMat. 5:22; Luc. 12:5
  10. aLuc. 12:6
  11. a1Sam. 14:45; 2Sam. 14:11; 1Rey. 1:52; Luc. 21:18; Hech. 27:34
  12. aMat. 12:12