Jeremías 32–34
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Jeremías compra un campo en Anatot
Palabra que vino a Jeremías de parte del Señor en el año décimo de Sedequías, rey de Judá, que fue el año dieciocho de Nabucodonosora.
En aquel tiempo el ejército del rey de Babilonia tenía sitiada a Jerusalén, y el profeta Jeremías estaba encerrado en el patio de la guardiaa, que estaba en la casa del rey de Judá,
porque Sedequías, rey de Judá, lo había encerradoa, diciéndole: «¿Por qué profetizas: “Así dice el Señorb: ‘Voy a entregar esta ciudad en manos del rey de Babiloniac, y él la tomarád;
y Sedequías, rey de Judá, no escapará de la mano de los caldeos, sino que ciertamente será entregado en manos del rey de Babiloniaa que hablará con él cara a cara1, y sus ojos verán sus ojos;
y Nabucodonosor llevará a Sedequías a Babilonia, y allí estará hasta que Yo lo visite’, declara el Señor, “y si ustedes pelean contra los caldeosa, no tendrán éxitob’ ”?».
Entonces Jeremías dijo: «Vino a mí la palabra del Señor y me dijo:
“Hanamel, hijo de tu tío Salum, viene a verte y te dirá: ‘Cómprate el campo que tengo en Anatota, porque tú tienes el derecho de rescate para comprarlob’ ”.
»Y Hanamel, hijo de mi tío, vino a verme al patio de la guardia conforme a la palabra del Señor, y me dijoa: “Te ruego que compres el campo que tengo en Anatot, que está en la tierra de Benjamín, porque tú tienes el derecho de posesiónb y el rescate es tuyo; cómpralo para ti”. Entonces supe que esta era la palabra del Señorc.
»Así que compré a Hanamel, hijo de mi tío, el campo que estaba en Anatot, y le pesé la plata, 17 siclos (194 gramos) de plataa.
»Firmé la escrituraa y la1 selléb, llamé a testigosc y pesé la plata en la balanza.
»Luego tomé la escrituraa de compra, la copia sellada con los términos y condiciones, y también la copia abierta;
y entregué la escritura de compra a Baruc, hijo de Neríasa, hijo de Maasíasb, en presencia de Hanamel, hijo de mi tío, en presencia de los testigos que firmaron la escritura de compra y en presencia de todos los judíos que se encontraban en el patio de la guardia.
»Y en presencia de ellos, ordené a Baruc:
“Así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: ‘Toma estas escrituras, esta escritura de compra sellada y esta escritura abierta, y ponlas en una vasija de barro para que duren mucho tiempo1’.
”Porque así dice el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: ‘De nuevo se comprarán casas, campos y viñas en esta tierraa’ ”.
»Después de haber entregado la escritura de compra a Baruc, hijo de Nerías, oré al Señora:
“¡Ah, Señor Dios1! Ciertamentea, Tú hiciste los cielos y la tierra con Tu gran poder y con Tu brazo extendidob. Nada es imposible para Tic,
que muestras misericordia a millares, pero que castigas la iniquidad de los padres en1 sus hijos después de ellosa. Oh grandeb y poderoso Diosc, el Señor de los ejércitos es Su nombred.
”Él es grande en consejo y poderoso en obrasa, cuyos ojos están abiertos sobre todos los caminos de los hijos de los hombresb, para dar a cada uno conforme a sus caminos y conforme al fruto de sus obrasc.
”Tú realizaste1 señales y portentos en la tierra de Egiptoa hasta este día, y en Israel y entre los hombres, y te has hecho un nombre, como se ve hoyb.
”Sacaste a Tu pueblo Israel de la tierra de Egipto con señales y portentos, con mano fuerte y con brazo extendido y con gran terrora,
y les diste esta tierra, que habías jurado dar a sus padres, tierra que mana leche y miela.
”Ellos entraron y tomaron posesión de ellaa, pero no obedecieron Tu voz ni anduvieron en Tu leyb. No hicieron nada de todo lo que les mandaste hacerc; por tanto Tú has hecho venir sobre ellos toda esta calamidadd.
”Los terraplenes de asalto han llegado a la ciudad para tomarlaa. La ciudad va a ser entregada en manos de los caldeos que pelean contra ella, por causa de la espada, el hambre y la pestilenciab. Lo que habías hablado ha venido a serc, y Tú lo estás viendo.
”Tú me has dicho, oh Señor Dios1: ‘Cómprate el campo con dinero, y llama testigos’; aunque la ciudad sea entregada en manos de los Caldeos”».
Entonces vino palabra del Señor a Jeremías:
«Yo soy el Señor, el Dios de toda carnea, ¿habrá algo imposible para Míb?».
Por tanto, así dice el Señor: «Voy a entregar esta ciudad en mano de los caldeos y en mano de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y él la tomaráa.
»Los caldeos que atacan esta ciudad entrarán y prenderán fuego a la1 ciudad y la quemarána, junto con las casas en las que han ofrecido incienso a Baal sobre sus terrazas y han derramado libaciones a otros diosesb para provocarme a ira.
»Porque los israelitas y los hijos de Judá solo han hecho lo malo ante Mis ojos desde su juventud. Ciertamente los israelitas no han hecho más que provocarme a ira con la obra de sus manosa», declara el Señorb.
«Porque motivo de Mi ira y de Mi furor ha sido esta ciudad para Mí, desde el día en que la edificarona hasta hoy, de modo que será quitada de Mi presenciab
por todo el mal que los israelitas y los hijos de Judá hicieron para provocarme a ira, ellos, sus reyes, sus jefes, sus sacerdotes, sus profetas, los hombres de Judá y los habitantes de Jerusaléna.
»Ellos me dieron la espalda, y no el rostro. Aunque les enseñaba, enseñándoles una y otra vez1, no escucharon ni aceptaron2 correccióna,
sino que pusieron sus abominaciones en la casa que es llamada por Mi nombre, profanándolaa.
»También edificaron los lugares altos de Baal que están en el valle de Ben Hinom, para hacer pasar por el fuego a sus hijos y a sus hijas en honor de Moloca. Esto nunca les había mandado, ni me pasó por la mente1 que ellos cometieran tal abominaciónb, para hacer que Judá pecara.
»Ahora pues, así dice el Señor, Dios de Israel, en cuanto a esta ciudad de la cual ustedes dicen: “Va a ser entregada en mano del rey de Babilonia por la espada, por el hambre y por la pestilenciaa”.
»Yo los reuniré de todas las tierras a las cuales los he echado en Mi ira, en Mi furor y con gran enojo, y los haré volver a este lugar y los haré morar segurosa.
»Ellos serán Mi pueblo, y Yo seré su Diosa;
y les daré un solo corazóna y un solo camino, para que me teman siempre, para bien de ellos y de sus hijos después de ellosb.
»Haré con ellos un pacto eternoa, de que Yo no me apartaré de ellosb para hacerles bien, e infundiré Mi temor en sus corazones para que no se aparten de Míc.
»Me regocijaré en ellos haciéndoles biena, y ciertamente los plantaré en esta tierrab, con todo Mi corazón y con toda Mi almac.
»Porque así dice el Señor: “Como he traído a este pueblo toda esta gran calamidad así he de traer sobre ellos todo el biena que les prometob.
”Y se comprarán campos en esta tierra de la cual ustedes dicen: ‘Es una desolación, sin hombres ni animalesa; entregada está en mano de los caldeosb’
”La gente comprará campos por dinero, firmarán y sellarán escrituras1 y llamarán a testigosa, en la tierra de Benjamín, en los alrededores de Jerusalén, en las ciudades de Judá, en las ciudades de la región montañosa, en las ciudades de la llanura y en las ciudades del Neguev2b, porque restauraré su bienestar3”», declara el Señorc.
Promesas de restauración
Entonces vino la palabra del Señor a Jeremías por segunda vez, mientras él estaba aún detenido1 en el patio de la guardiaa:
«Así dice el Señor que hizo la tierra1, el Señor que la formó para establecerla; el Señor es Su nombrea:
“Clama a Mí, y Yo te responderéa y te revelaré cosas grandes e inaccesiblesb, que tú no conocesc”
»Porque así dice el Señor, Dios de Israel, acerca de las casas de esta ciudad y acerca de las casas de los reyesa de Judá, las cuales han sido derribadas para hacer defensas contra los terraplenes de asalto y contra la espadab:
“Mientras ellos vienen a pelear contra los caldeosa que llenarán la ciudad con los cadáveres de los hombres que herí en Mi ira y en Mi furor, pues Yo había escondido Mi rostro de esta ciudad a causa de toda su maldadb.
”Pero ciertamente Yo le traeré salud y sanidad; los sanaréa y les revelaré abundancia de pazb y de verdad.
”Restauraré el bienestar1 de Judá y el bienestar1 de Israela y los reedificaré como eran al principiob.
”Los limpiaré de toda la maldad que cometieron contra Mí, y perdonaré todas las iniquidades con que pecaron contra Mí y con las que se rebelaron contra Mía.
”Y la ciudada será para Mí un nombre de gozo, de alabanza y de gloria ante todas las naciones de la tierrab, las cuales oirán de todo el bien que Yo le hagoc, y temerán y temblarán a causa de todo el bien y de toda la paz que Yo le doy1d”
»Así dice el Señor: ‘En este lugar, del cual ustedes dicen: ‘Es una desolación, sin hombres y sin animalesb’, en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén que están desoladas, sin hombres, sin habitantesa y sin animales, se oirá de nuevo
voz de gozo y voz de alegríaa, la voz del novio y la voz de la novia, la voz de los que dicen:
‘Den gracias al Señor de los ejércitos,
Porque el Señor es bueno,
Porque para siempre es Su misericordiab’;
y de los que traen ofrenda de acción de graciasc a la casa del Señor. Porque restauraré el bienestar1 de esta2 tierra como fueron al principio”, dice el Señor.
»Así dice el Señor de los ejércitos: “En este lugar desolado, sin hombres y sin animalesa, y en todas sus ciudades, habrá de nuevo morada1 de pastores que hagan descansar sus rebañosb.
”En las ciudades de la región montañosa, en las ciudades de la llanura, en las ciudades del Neguev1, en la tierra de Benjamín, en los alrededores de Jerusalén y en las ciudades de Judáa, volverán a pasar las ovejas bajo las manos del que las cuentab”, declara el Señor.
»“Vienen días”, declara el Señora, “en que cumpliré la buena palabra que he habladob a la casa de Israel y a la casa de Judá.
”En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar de David un Renuevo justo, y Él hará juicio y justiciaa en la tierrab.
”En aquellos días Judá estará a salvo y Jerusalén morará segura, y este es el nombre con el cual será llamada: el Señor es nuestra justiciaa”.
»Porque así dice el Señor: “Nunca le faltará a David1 quien se siente sobre el trono de la casa…
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Footnotes
- 1 boca a boca.
- 1O Y escribí en el documento y lo.
- 1 permanezcan muchos días.
- 1 YHWH, generalmente traducido SEÑOR.
- 1 en el seno de.
- 1 pusiste.
- 1 YHWH, generalmente traducido SEÑOR.
- 1 esta.
- 1 madrugando y enseñando.
- 2 para.
- 1 ni vino a mi corazón.
- 1O escribirán...en el documento.
- 2 región del sur.
- 3O haré volver a sus cautivos.
- 1 encerrado.
- 1 la hizo.
- 1O Haré volver a los cautivos.
- 1 hago.
- 1O haré volver a los cautivos.
- 2 la.
- 1O pastizal.
- 1 región del sur.
- 1 No será cortado a David.
Cross references
- a2 Rey. 25:1, 2; Jer. 39:1, 2
- aNeh. 3:25; Jer. 33:1; 37:21; 38:6; 39:14
- a2 Rey. 6:32
- bJer. 26:8, 9
- cJer. 21:3–7; 34:2, 3
- dJer. 21:4–7; 32:28, 29; 34:2, 3
- a2 Rey. 25:4–7; Jer. 37:17; 38:18, 23; 39:4–7
- aJer. 27:22; 39:7; Ezq. 12:12, 13
- bEzq. 17:9, 10, 15
- aJer. 1:1; 11:21
- bLev. 25:25; Rut 4:3, 4
- aJer. 32:2; 33:1
- bJer. 1:1; 32:7
- c1 Sam. 9:16, 17; 10:3–7; 1 Rey. 22:25; Jer. 32:25
- aGn. 23:16; 24:22; Ex. 21:32; Neh. 5:15; Ezq. 4:10; Zac. 11:12
- aIsa. 44:5; Jer. 32:44
- bDt. 32:34; Job 14:17
- cRut 4:1, 9; Isa. 8:2
- aLuc. 2:27
- aJer. 32:16; 36:4, 5, 32; 43:3; 45:1
- bJer. 51:59
- aJer. 30:18; 31:5, 12, 24; 32:37, 43, 44; 33:12, 13; Amós 9:14, 15; Zac. 3:10
- aGn. 32:9–12; Jer. 12:1; Fil. 4:6, 7
- aJer. 1:6; 4:10
- b2 Rey. 19:15; Sal. 102:25; Isa. 40:26–29; Jer. 27:5
- cGn. 18:14; Jer. 32:27; Zac. 8:6; Mat. 19:26; Mar. 10:27; Luc. 1:37; 18:27
- aEx. 20:6; 34:6, 7; Dt. 5:9, 10; 7:9, 10; 1 Rey. 14:9, 10; 16:1–3; Mat. 23:32–36
- bSal. 145:3
- cSal. 50:1; Isa. 9:6; Jer. 20:11
- dJer. 10:16; 31:35
- aIsa. 9:6; 28:29
- bJob 34:21; Jer. 23:24
- cSal. 62:12; Jer. 17:10; 21:14; Mat. 16:27; Juan 5:29
- aSal. 78:43; 105:27
- bEx. 9:16; Isa. 63:12, 14; Dan. 9:15
- aEx. 6:6; Dt. 4:34; 7:19; 26:8; 2 Sam. 7:23; 1 Crón. 17:21; Sal. 136:11
- aEx. 3:8, 17; 13:5; Dt. 1:8; Sal. 105:9–11; Jer. 11:5
- aSal. 44:2, 3; 78:54, 55; Jer. 2:7
- bEsd. 9:7; Jer. 26:4; 44:10
- cNeh. 9:26; Jer. 11:8; Dan. 9:10–14
- dLam. 1:18; Dan. 9:11, 12
- aJer. 33:4; Ezq. 21:22
- bJer. 14:12; 20:5; 21:4–7; 29:17, 18; 32:5, 36; 34:17; Ezq. 14:21
- cDt. 4:26; Jos. 23:15, 16; Zac. 1:6
- aNúm. 16:22; 27:16
- bJer. 32:17; Mat. 19:26
- a2 Rey. 25:11; 2 Crón. 36:17–21; Jer. 19:7–12; 32:3, 24, 36; 34:2, 3
- a2 Crón. 36:19; Jer. 21:10; 37:8, 10; 39:8
- bJer. 19:13; 44:17–19, 25; 52:13
- aDt. 9:7–12; Isa. 63:10; Jer. 2:7; 7:22–26
- bJer. 8:19; 11:17; 25:7
- a1 Rey. 11:7, 8; 2 Rey. 21:4–7, 16; Jer. 5:9–11; 6:6, 7; Mat. 23:37
- b2 Rey. 23:27; 24:3, 4; Jer. 27:10
- aEsd. 9:7; Isa. 1:4–6, 23; Jer. 2:26; 44:17, 21; Dan. 9:8
- a2 Crón. 36:15, 16; Jer. 7:13; 25:3; 26:5; 35:15; Juan 8:2
- a2 Rey. 21:1–7; Jer. 7:30; 19:4–6; Ezq. 8:5
- aLev. 18:21; 20:2–5; 1 Rey. 11:7; 2 Rey. 23:10; Hech. 7:43
- b2 Crón. 28:2, 3; 33:6; Jer. 7:31; 19:5
- aJer. 32:24
- aDt. 30:3; Sal. 106:47; Isa. 11:11–16; Jer. 16:14, 15; 23:3, 8; Ezq. 11:17; Os. 1:11; Amós 9:14, 15; Jer. 23:6; Ezq. 34:25, 28; Zac. 14:11
- aJer. 24:7
- a2 Crón. 30:12; Jer. 31:33; Ezq. 11:19; Juan 17:21; Hech. 4:32
- bDt. 11:18–21; Ezq. 37:25
- aIsa. 55:3; Jer. 31:33, 34; 50:5; Ezq. 37:26
- bDt. 31:6, 8; Ezq. 39:29
- cJer. 24:7; 31:33
- aDt. 30:9; Isa. 62:5; 65:19
- bJer. 24:6; 31:28; Amós 9:15
- cOs. 2:19, 20
- aJer. 31:28; Zac. 8:14, 15
- bJer. 33:14
- aJer. 33:10
- bJer. 32:15, 25; Ezq. 37:11–14
- aJer. 32:10
- bJer. 17:26; 33:13
- cJer. 31:23; 33:7, 11, 26
- aJer. 32:2, 8; 37:21; 38:28
- aEx. 3:15; 6:3; 15:3; Jer. 10:16; 51:19
- aSal. 50:15; 91:15; Isa. 55:6, 7; Jer. 29:12
- bJer. 32:17, 27
- cIsa. 48:6
- aIsa. 32:13, 14
- bJer. 32:24; Ezq. 4:2; 21:22; Hab. 1:10
- aJer. 21:4–7; 32:5
- bIsa. 8:17; Jer. 21:10; Miq. 3:4
- aJer. 17:14; 30:17; Os. 6:1
- bIsa. 66:12; Gál. 5:22, 23
- aSal. 85:1; Jer. 30:18; 32:44; 33:26; Amós 9:14
- bIsa. 1:26; Jer. 30:18; 31:4, 38; Amós 9:14, 15
- aSal. 51:2; Isa. 44:22; Jer. 50:20; Ezq. 36:25, 33; Miq. 7:18, 19; Zac. 13:1; Heb. 9:11–14
- aIsa. 62:2, 4, 7; Jer. 13:11
- bJer. 3:17, 19; 4:2; 16:19
- cJer. 24:6; 32:42
- dNeh. 6:16; Sal. 40:3; Isa. 60:5; Os. 3:5
- bJer. 26:9; 34:22
- aJer. 32:43
- aIsa. 35:10; 51:3, 11
- b1 Crón. 16:8, 34; 2 Crón. 5:13; 7:3; Esd. 3:11; Sal. 100:4, 5; 106:1; 107:1; 118:1; 136:1
- cLev. 7:12, 13; Sal. 107:22; 116:17; Jer. 17:26; Heb. 13:15
- aJer. 32:43; 36:29; 51:62
- bIsa. 65:10; Jer. 31:12; Ezq. 34:12–15; Sof. 2:6, 7
- aJer. 17:26; 32:44
- bLev. 27:32; Luc. 15:4
- aJer. 23:5, 6
- bIsa. 32:1, 2; Jer. 29:10; 32:42; 33:9; Ezq. 34:23–25; Hag. 2:6–9
- aSal. 72:1–5
- bIsa. 4:2; 11:1–5; Jer. 23:5, 6; 30:9; Zac. 3:8; 6:12, 13
- aIsa. 45:17, 22, 24, 25; Jer. 23:6; 1 Cor. 1:30; 2 Cor. 5:21; Fil. 3:9
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