Estudio bíblico Logos

Isaías 50–52

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Exhortación a confiar en elSeñor

Así dice el Señor:

«¿Dónde está esa carta de divorcioa

Con la que repudié a su madreb?

¿O a cuál de Mis acreedores los vendíc?

Por causa de sus iniquidades ustedes fueron vendidosd,

Y por sus transgresionese fue repudiada su madref.

»¿Por qué cuando vine no había nadie,

Y cuando llamé no había quien respondieraa?

¿Acaso es tan corta Mi mano que no puede rescatarb,

O no tengo poder para librar?

Con Mi reprensión seco el marc,

Convierto los ríos en desiertod.

Sus peces huelen mal por falta de agua,

Mueren de sed.

»Yo revisto de negrura los cielos,

Y hago de cilicio su coberturaa».

El Señor Dios1 me ha dado lengua de discípulo2a,

Para que Yo sepa sostener con una palabra al fatigadob.

Mañana tras mañanac me despierta,

Despierta Mi oído para escuchar como los discípulos.

El Señor Dios me ha abierto el oídoa;

Y no fui desobedienteb,

Ni me volví atrás.

Ofrecí Mi espalda a los que me herían,

Y Mis mejillas a los que me arrancaban la barba;

No escondí Mi rostro de injurias y salivazosa.

El Señor Dios me ayudaa,

Por eso no soy humillado,

Por eso he puesto Mi rostro como pedernal,

Y sé que no seré avergonzadob.

Cercano está el que me justificaa;

¿Quién discutirá conmigo?

Comparezcamos juntosb;

¿Quién es el enemigo de Mi causa?

Que se acerque a Mí.

Si el Señor Dios me ayudaa;

¿Quién es el que me condenab?

Todos ellos como un vestido se gastarán,

La polilla se los comerác.

¿Quién hay entre ustedes que tema al Señor,

Que oiga la voz de Su siervoa,

Que ande en tinieblas y no tenga luzb?

Confíe en el nombre del Señor y apóyese en su Diosc.

Todos ustedes que encienden fuegoa,

Que se rodean1 de teas,

Anden a la lumbre de su fuego

Y entre las teas que han encendido.

Esto les vendrá de Mi mano:

En tormento yaceránb.

Anuncio de salvación para Sión

«Escúchenmea, ustedes que siguen la justiciab,

Los que buscan al Señor.

Miren la roca de donde fueron talladosc,

Y la cantera1 de donde fueron extraídos.

»Miren a Abraham, su padrea,

Y a Sara, que los dio a luz.

Cuando él era uno solo lo llamé,

Y lo bendije y lo multipliquéb».

Ciertamente el Señor consolará a Sióna,

Consolará todos sus lugares desoladosb.

Convertirá su desiertoc en Edénd,

Y sus lugares desolados en huerto del Señore.

Gozo y alegría se encontrarán en ellaf,

Acciones de gracias y voces de alabanza.

«Préstame atención, pueblo Míoa,

Y óyeme, nación1 Mía.

Porque de Mí saldrá una leyb,

Y estableceré2 Mi justiciac para luz de los pueblosd.

»Cerca está Mi justicia, ha salido Mi salvacióna,

Y Mis brazos juzgarán a los pueblosb.

Por Mí esperan las costasc,

Y en Mi brazo ponen su esperanzad.

»Alcen los ojos a los cielosa,

Y miren la tierra abajo.

Porque los cielos como humo se desvanecerán,

Y la tierra como un vestido se gastaráb.

Sus habitantes como mosquitos1 morirán,

Pero Mi salvación será para siempre,

Y Mi justicia no disminuirá2c.

»Escúchenme, ustedes que conocen la justiciaa,

Pueblo en cuyo corazón está Mi leyb.

No teman el oprobio del hombrec,

Ni se desalienten a causa de sus ultrajes.

»Porque como a vestido se los comerá la polillaa,

Y como a lana se los comerá la larvab.

Pero Mi justicia durará para siemprec,

Y Mi salvación por todas las generaciones».

Despierta, despierta, vístete de poder, oh brazo del Señora.

Despierta como en los días de antaño, en las generaciones pasadasb.

¿No eres Tú el que despedazó a Rahab1c,

El que traspasó al dragónd?

¿No eres Tú el que secó el mara,

Las aguas del gran abismo;

El que transformó en camino las profundidades del mar

Para que pasaran los redimidosb?

Los rescatados del Señor volverána,

Entrarán en Sión con gritos de júbilo,

Con alegría eterna sobre sus cabezasb.

Gozo y alegría alcanzarán,

Y huirán la tristeza y el gemidoc.

«Yo, Yo soy su consoladora.

¿Quién eres tú que temes al hombre mortalb,

Y al hijo del hombre que como hierba es tratadoc?

»¿Has olvidado al Señor, tu Hacedora,

Que extendió los cielosb

Y puso los cimientos de la tierra,

Para que estés temblando sin cesarc todo el día ante la furia del opresor,

Mientras este se prepara para destruir?

Pero ¿dónde está la furia del opresord?

»El desterrado1 pronto será libertadoa, y no morirá en la cárcel, ni le faltará su panb.

»Porque Yo soy el Señor tu Dios, que agito el mar y hago bramar sus olasa (el Señor de los ejércitos es Su nombre)

»Y he puesto Mis palabras en tu bocaa, y con la sombra de Mi mano te he cubiertob al establecer1 los cielos, poner los cimientos de la tierrac y decir a Sión: “Tú eres Mi pueblo”».

¡Despierta, despierta! Levántate, Jerusaléna,

Tú, que has bebido de la mano del Señor la copa de Su furor,

Que has bebido el cáliz1 del vértigob hasta vaciarlo.

No hay quien la guíe entre todos los hijos que dio a luz,

Ni hay quien la tome de la mano entre todos los hijos que crióa.

Estas dos cosas te han acontecido,

¿Quién te confortará?;

Desolación y destrucción, hambre y espadaa,

¿Quién te consolará?

Tus hijos han desfallecido,

Yacen en las esquinas de todas las callesa

Como antílope en la redb,

Llenos del furor del Señor,

De la reprensión de tu Diosc.

Por tanto, oye ahora esto, afligidaa,

Que estás ebria, pero no de vinob:

Así dice tu Señor, el Señor tu Dios,

Que lucha por Su puebloa:

«He quitado de tu mano la copa del vértigo,

El cáliz1 de Mi furorb,

Nunca más lo beberás.

»Lo pondré en las manos de los que te atormentana,

Que te1 han dicho: “Póstrate para que pasemosb”.

Y tú pusiste tu espalda como suelo,

Como calle para los que pasaban».

Promesas de restauración a Sión

Despierta, despiertaa,

Vístete de tu poder, oh Sión.

Vístete de tus ropajes hermososb,

Oh Jerusalén, ciudad santac.

Porque el incircunciso y el inmundod

No volverán a entrar en ti.

Sal1 del polvoa, levántateb,

Cautiva Jerusalén.

Líbrate de las cadenas de tu cuello,

Cautiva hija de Siónc.

Porque así dice el Señor: «De balde fueron ustedes vendidosa y sin dinero serán redimidosb».

Porque así dice el Señor Dios1: «Mi pueblo descendió a Egipto al principio para residir allía; después los asirios los oprimieron sin motivo.

»Y ahora, ¿qué hago Yo aquí», declara el Señor, «viendo que se llevan a Mi pueblo sin causa?». También declara el Señor: «Sus dominadores dan gritos, y sin cesar Mi nombre es blasfemado todo el díaa.

»Por tanto, Mi pueblo conocerá Mi nombrea. Así que en aquel día comprenderán que Yo soy el que dice: “Aquí estoy”».

¡Qué hermosos son sobre los montes

Los pies del que trae buenas nuevas,

Del que anuncia la paz1a,

Del que trae las buenas nuevas de gozo2,

Del que anuncia la salvación,

Y dice a Sión: «Tu Dios reinab»!

¡Una voz! Tus centinelas alzan la voza,

A una gritan de júbilo

Porque verán con sus propios ojos1

Cuando el Señor restaure a Sión.

Prorrumpan a una en gritos de júbiloa,

Lugares desolados de Jerusalénb,

Porque el Señor ha consolado a Su pueblo,

Ha redimidoc a Jerusalén.

El Señor ha desnudado Su santo brazo

A la vista de todas las nacionesa,

Y todos los confines de la tierra verán

La salvación de nuestro Diosb.

Apártense, apártense, salgan de allía,

Nada inmundo toquenb.

Salgan de en medio de ella, purifíquensec,

Ustedes que llevan las vasijas del Señor.

Pues no saldrán precipitadamentea,

Ni irán como fugitivos1.

Porque delante de ustedes irá el Señorb,

Y su retaguardia será el Dios de Israelc.

Sufrimiento y gloria del Siervo del Señor

Oigan esto: Mi Siervo prosperaráa,

Será enaltecido, levantado y en gran manera exaltadob.

De la manera que muchos se asombraron de ti, pueblo Mío,

Así fue desfigurada Su apariencia más que la de cualquier hombre,

Y Su aspecto más que el de los hijos de los hombresa.

Ciertamente Él asombrará1a a muchas naciones,

Los reyes cerrarán la bocab ante Él.

Porque lo que no les habían contado verán,

Y lo que no habían oído entenderánc.

Leer en Logos

Notas al pie

  1. 1 YHWH, generalmente traducido SEÑOR; y así en el resto del
  2. 2 discípulos.
  3. 1 ciñen.
  4. 1 la excavación del pozo.
  5. 1O pueblo.
  6. 2 haré descansar.
  7. 1Otra posible lectura es, de la misma manera.
  8. 2 no se quebrará.
  9. 1O al monstruo marino.
  10. 1 encadenado.
  11. 1 plantar.
  12. 1 lo cóncavo de la copa.
  13. 1 lo cóncavo de la copa.
  14. 1 a tu alma.
  15. 1 Sacúdete.
  16. 1 YHWH, generalmente traducido SEÑOR.
  17. 1O el bienestar.
  18. 2 del bien.
  19. 1 ojo con ojo.
  20. 1 en fuga.
  21. 1Así en la versión El Targum dice: esparcirá. El dice: rociará.

Referencias cruzadas

  1. aDt. 24:1, 3; Jer. 3:8
  2. bIsa. 54:6, 7
  3. cDt. 32:30; 2 Rey. 4:1; Neh. 5:5
  4. dIsa. 52:3; 59:2
  5. eIsa. 1:28; 43:27
  6. fJer. 3:8
  7. aIsa. 41:28; 59:16; 66:4
  8. bGn. 18:14; Núm. 11:23; Isa. 59:1
  9. cEx. 14:21; Isa. 19:5; 43:16; 44:27
  10. dJos. 3:16; Isa. 42:15
  11. aIsa. 13:10; Apoc. 6:12
  12. aIsa. 8:16; 54:13
  13. bIsa. 57:19; Jer. 31:25
  14. cSal. 5:3; 88:13; 119:147; 143:8
  15. aSal. 40:6; Isa. 35:5
  16. bMat. 26:39; Juan 8:29; 14:31; 15:10; Hech. 26:19; Fil. 2:8; Heb. 5:8; 10:7
  17. aMat. 26:67; 27:30; Mar. 14:65; 15:19; Luc. 22:63
  18. aIsa. 42:1; 49:8
  19. bIsa. 45:17; 54:4; Ezq. 3:8, 9
  20. aIsa. 45:25; Rom. 8:33, 34
  21. bIsa. 1:18; 41:1; 43:26
  22. aIsa. 41:10
  23. bIsa. 54:17
  24. cJob 13:28; Isa. 51:8
  25. aIsa. 49:2, 3; 50:4
  26. bIsa. 9:2; 26:9; Ef. 5:8
  27. cIsa. 12:2; 26:4
  28. aPrv. 26:18; Isa. 9:18; Sant. 3:6
  29. bIsa. 8:22; 65:13–15; Amós 4:9, 10
  30. aIsa. 46:3; 48:12
  31. bSal. 94:15; Prv. 15:9; Isa. 51:7
  32. cGn. 17:15–17
  33. aIsa. 46:3; 48:12; 51:7
  34. bGn. 12:1; 15:5; Dt. 1:10; Ezq. 33:24
  35. aIsa. 40:1; 49:13
  36. bIsa. 52:9
  37. cGn. 2:8; Joel 2:3
  38. dIsa. 35:1; 41:19
  39. eGn. 13:10
  40. fIsa. 25:9; 41:16; 65:18; 66:10
  41. aSal. 50:7; 78:1
  42. bDt. 18:18; Isa. 2:3; Miq. 4:2
  43. cIsa. 1:27; 42:4
  44. dIsa. 42:6; 49:6
  45. aIsa. 46:13; 54:17
  46. bIsa. 40:10
  47. cIsa. 42:4; 60:9
  48. dIsa. 59:16; 63:5
  49. aIsa. 40:26
  50. bSal. 102:25, 26; Isa. 13:13; 34:4; Mat. 24:35; Heb. 1:10–12; 2 Ped. 3:10
  51. cIsa. 45:17; 51:8
  52. aIsa. 51:1
  53. bSal. 37:31
  54. cIsa. 25:8; 54:4; Mat. 5:11; Hech. 5:41
  55. aIsa. 50:9
  56. bIsa. 14:11; 66:24
  57. cIsa. 51:6
  58. aIsa. 51:17; 52:1
  59. bEx. 6:6; Dt. 4:34
  60. cJob 26:12; Sal. 89:10; Isa. 30:7
  61. dSal. 74:13; Isa. 27:1
  62. aIsa. 11:15, 16; 50:2; 63:11, 12
  63. bEx. 15:13; Sal. 106:10; Isa. 63:9
  64. aIsa. 35:10; Jer. 31:11, 12
  65. bIsa. 60:19; 61:7
  66. cIsa. 25:8; 60:20; 65:19; Apoc. 7:17; 21:1, 4; 22:3
  67. aIsa. 51:3
  68. bSal. 118:6; Isa. 2:22
  69. cIsa. 40:6, 7; 1 Ped. 1:24
  70. aDt. 6:12; 8:11; Isa. 17:10
  71. bJob 9:8; Sal. 104:2; Isa. 40:22; 45:12, 18; 48:13
  72. cIsa. 7:4; 10:24
  73. dIsa. 49:26; 54:14
  74. aIsa. 48:20; 52:2
  75. bIsa. 33:6; 49:10
  76. aSal. 107:25; Jer. 31:35
  77. aDt. 18:18; Isa. 59:21
  78. bEx. 33:22; Isa. 49:2
  79. cIsa. 66:22
  80. aIsa. 51:9; 52:1
  81. bJob 21:20; Isa. 29:9; 63:6; Jer. 25:15; Apoc. 14:10; 16:19
  82. aSal. 88:18; 142:4; Isa. 49:21
  83. aIsa. 8:21; 9:20; 14:30
  84. aIsa. 5:25; Jer. 14:16
  85. bDt. 14:5
  86. cIsa. 66:15
  87. aIsa. 54:11
  88. bIsa. 29:9; 51:17; 63:6
  89. aIsa. 3:12, 13; 49:25; Jer. 50:34
  90. bIsa. 51:17
  91. aIsa. 49:26; Jer. 25:15–17, 26, 28; Zac. 12:2
  92. bJos. 10:24
  93. aIsa. 51:9, 17
  94. bEx. 28:2, 40; 1 Crón. 16:29; Sal. 110:3; Isa. 49:18; 61:3, 10; Zac. 3:4
  95. cNeh. 11:1; Isa. 48:2; 64:10; Zac. 14:20, 21; Mat. 4:5
  96. dIsa. 35:8
  97. aIsa. 29:4
  98. bIsa. 60:1
  99. cIsa. 9:4; 10:27; 14:25; Zac. 2:7
  100. aSal. 44:12; Jer. 15:13
  101. bIsa. 1:27; 45:13; 62:12; 63:4
  102. aGn. 46:6
  103. aEzq. 36:20, 23; Rom. 2:24
  104. aIsa. 49:23
  105. aIsa. 40:9; 61:1; Nah. 1:15; Rom. 10:15; Ef. 6:15
  106. bSal. 93:1; Isa. 24:23
  107. aIsa. 62:6
  108. aSal. 98:4; Isa. 44:23
  109. bIsa. 44:26; 51:3; 61:4
  110. cIsa. 43:1; 48:20
  111. aIsa. 51:9; 66:18, 19
  112. bSal. 98:1–3; Isa. 45:22; 48:20
  113. aIsa. 48:20; Jer. 50:8; Zac. 2:6, 7
  114. bNúm. 19:11, 16; 2 Cor. 6:17
  115. cLev. 22:2; Isa. 1:16
  116. aEx. 12:11, 33; Dt. 16:3
  117. bIsa. 26:7; 42:16; 49:10, 11
  118. cEx. 14:19, 20; Isa. 58:8
  119. aIsa. 42:1; 49:1–7; 53:11
  120. bIsa. 57:15; Fil. 2:9
  121. aIsa. 53:2, 3
  122. aNúm. 19:18–21; Ezq. 36:25
  123. bJob 21:5
  124. cRom. 15:21; Ef. 3:5