Hechos de los Apóstoles 9:7–18
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Los hombres que iban con él se detuvieron atónitosa, oyendo la voz1b, pero sin ver a nadie.
Saulo se levantó del suelo, y aunque sus ojos estaban abiertos, no veía nadaa; y llevándolo por la mano, lo trajeron a Damascob.
Estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.
Ananías visita a Saulo
Había en Damascoa cierto discípulo llamado Ananíasb; y el Señor le dijo en una visiónc: «Ananías». «Aquí estoy, Señor», contestó él.
El Señor le dijo: «Levántate y ve a la calle que se llama Derecha, y pregunta en la casa de Judas por un hombre de Tarsoa llamado Saulo, porque él está orando,
y ha visto en una visión1 a un hombre llamado Ananías, que entra y pone las manos sobre él para que recobre la vistaa».
Pero Ananías respondió: «Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuánto mal ha hecho a Tus santosa en Jerusalénb,
y aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prendera a todos los que invocan Tu nombreb»
Pero el Señor le dijo: «Ve, porque él es Mi instrumento1 escogidoa, para llevar Mi nombre en presencia de los gentilesb, de los reyesc y de los israelitas;
porque Yo le mostraré cuánto debe padecera por Mi nombre».
Ananías fue y entró en la casa, y después de poner las manos sobre éla, dijo: «Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vistab y seas lleno del Espíritu Santoc»
Al instante cayeron de sus ojos como unas escamas, y recobró la vista; y se levantó y fue bautizado.
Footnotes
Cross references
- aHech. 26:14
- bJuan 12:29, 30; Hech. 22:9
- aHech. 9:18; 22:11
- bGn. 14:15; 2Cor. 11:32; Gál. 1:17
- aGn. 14:15; 2Cor. 11:32; Gál. 1:17
- bHech. 22:12
- cHech. 10:3, 17, 19; 11:5; 12:9; 16:9, 10; 18:9
- aHech. 9:30; 11:25; 21:39; 22:3
- aMar. 5:23; Hech. 6:6; 9:17
- aHech. 9:32, 41; 26:10; Rom. 1:7; 15:25, 26, 31; 16:2, 15; 1Cor. 1:2
- bHech. 8:3
- aHech. 9:2, 21
- bHech. 7:59
- aHech. 13:2; Rom. 1:1; 9:23; Gál. 1:15; Ef. 3:7
- bHech. 22:21; 26:17; Rom. 1:5; 11:13; 15:16; Gál. 1:16; 2:7 y ; Ef. 3:1, 8; 1Tim. 2:7; 2Tim. 4:17
- cHech. 25:22, 23; 26:1, 32; 2Tim. 4:17
- aHech. 20:23; 21:4, 11, 13; 2Cor. 6:4, 5; 11:23–27; 1Tes. 3:3
- aMar. 5:23; Hech. 6:6; 9:12
- bHech. 22:13
- cHech. 2:4
Copyright 2005 por The Lockman Foundation