Logos Bible Study

Génesis 47–48

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Jacob presentado a Faraón

Entonces José vino e informó a Faraón: «Mi padre y mis hermanos, con sus ovejas, sus vacas y todo lo que tienen, han venido de la tierra de Canaána. Ahora ellos están en la tierra de Gosénb».

Y tomó cinco hombres de entre sus hermanos, y los presentó delante de Faraóna.

Entonces Faraón dijo a sus hermanos: «¿Cuál es su ocupacióna?». «Sus siervos son pastores de ovejas, tanto nosotros como nuestros padresb», ellos respondieron a Faraón.

Dijeron también a Faraón: «Hemos venido a residir en esta1 tierraa, porque no hay pasto para los rebaños de sus siervos, pues el hambre es severa en la tierra de Canaánb. Ahora pues, permita que sus siervos habiten en la tierra de Gosénc»

Y Faraón dijo a José1: «Tu padre y tus hermanos han venido a ti.

»La tierra de Egipto está a tu disposición1. En lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanosa. Que habiten en la tierra de Gosén, y si sabes que hay hombres capaces entre ellosb, ponlos a cargo2 de mi ganado»

José trajo a su padre Jacob y lo presentó a1 Faraón. Jacob bendijo a Faraóna.

Y Faraón preguntó a Jacob: «¿Cuántos años tienes1?»

Entonces Jacob respondió a Faraón: «Los años1 de mi peregrinación son 130 añosa; pocos y malos han sido los años1 de mi vida, y no han alcanzado a los años1 que mis padres vivieron2 en los días de su peregrinaciónb»

Y Jacob bendijo a Faraóna, y salió de su presencia1.

Así, pues, José estableció1 allí a su padre y a sus hermanos, y les dio posesión en la tierra de Egipto, en lo mejor de la tierraa, en la tierra de Ramsésb, como Faraón había mandado.

José proveyó de alimentos a su padre, a sus hermanos y a toda la casa de su padre, según el número de sus hijos1a.

Consecuencias económicas del hambre

No había alimento en toda la tierra, de modo que el hambre era muy severa, y la tierra de Egipto y la tierra de Canaán desfallecían a causa del hambrea.

Y José recogió todo el dinero que había en la tierra de Egiptoa y en la tierra de Canaán a cambio del grano que le compraban, y José trajo el dinero a la casa de Faraón.

Cuando se acabó el dinero en la tierra de Egipto y en la tierra de Canaán, todos los egipcios vinieron a José, diciendo: «Denos alimento, pues ¿por qué hemos de morir delante de usteda? ya que nuestro dinero se ha acabado»

Entonces José dijo: «Entreguen sus ganados y yo les daré alimento por sus ganados, puesto que su dinero se ha acabado»

Trajeron, pues, sus ganados a José, y José les dio pan a cambio de los caballos, las1 ovejas, las1 vacas y los asnos; aquel año les proveyó de alimento a cambio de todos sus ganados.

Y terminado aquel año, vinieron a él el segundo año, y le dijeron: «No encubriremos a mi señor que el dinero se ha acabado, y que el ganado pertenece a mi señor. No queda nada para1 mi señor, excepto nuestros cuerpos y nuestras tierras.

»¿Por qué hemos de morir delante de sus ojos, tanto nosotros como nuestra tierra? Cómprenos a nosotros y a nuestra tierra a cambio de alimento, y nosotros y nuestra tierra seremos siervos de Faraón. Denos, pues, semilla para que vivamos y no muramos, y no quede la tierra desolada»

Así compró José toda la tierra de Egipto para Faraón, pues los egipcios1 vendieron cada uno su campo, porque el hambre era severa sobre ellos. Y la tierra llegó a ser de Faraón.

En cuanto a la gente, la hizo pasar a las ciudades, desde un extremo de la frontera de Egipto hasta el otro.

Solamente la tierra de los sacerdotes no compró, pues los sacerdotes tenían ración de parte de Faraón, y vivían de la1 ración que Faraón les daba. Por tanto no vendieron su tierra.

Entonces José dijo al pueblo: «Hoy los he comprado a ustedes y a sus tierras para Faraón. Ahora, aquí hay semilla para ustedes. Vayan y siembren la tierra.

»Al1 tiempo de la cosecha darán la quinta parte a Faraóna, y cuatro partes serán de ustedes para sembrar la tierra2 y para el mantenimiento de ustedes, para los de sus casas y para alimento de sus pequeños»

Y ellos dijeron: «Nos ha salvado la vida. Hallemos gracia ante los ojos de Faraón mi señor, y seremos siervos de Faraón»

Entonces José puso una ley respecto a la tierra de Egipto, en vigor hasta hoy: que Faraón debía recibir la quinta parte. Solo la tierra de los sacerdotes no1 llegó a ser de Faraóna.

Petición de Jacob a José

Israel habitó en la tierra de Egipto, en Gosén1. Allí adquirieron propiedadesa y fueron fecundos y se multiplicaron en gran manerab.

Jacob vivió diecisiete años en la tierra de Egipto; así que los días de Jacob, los años de su vida, fueron 147 añosa.

Cuando a Israel se le acercó el tiempo1 de morira, llamó a su hijo José y le dijo: «Si he hallado gracia ante tus ojos, por favor, pon ahora tu mano debajo de mi muslob y trátame con misericordia y fidelidad2c: Por favor, no me sepultes en Egipto.

»Cuando duerma con mis padresa, me llevarás de Egipto y me sepultarás en el sepulcro de ellosb». «Haré según tu palabra», le respondió José.

Y Jacob dijo: «Júrameloa». Y se lo juró. Entonces Israel se inclinó en adoración en la cabecera de la camab.

Jacob bendice a los hijos de José

Y después de estas cosas, le dijeron a José1: «Su padre está enfermo». Y él tomó consigo a sus dos hijos, Manasés y Efraína.

Cuando se le avisó a Jacob: «Su hijo José ha venido a usted»; entonces Israel hizo un esfuerzo1 y se sentó en la cama.

Y Jacob dijo a José: «El Dios Todopoderoso1a se me apareció en Luzb, en la tierra de Canaán. Me bendijo,

y me dijo: “Yo te haré fecundo y te multiplicaré. Y haré de ti multitud de pueblos y daré esta tierra a tu descendencia1 después de ti en posesión perpetuaa”

»Ahora pues, tus dos hijos que te nacieron en la tierra de Egipto, antes de que yo viniera a ti a Egipto, míos son. Efraín y Manasésa serán míos, como lo son Rubénb y Simeón.

»Pero los hijos1 que has tenido después de ellos, serán tuyos. Serán llamados por el nombre de sus hermanos en su heredad.

»En cuanto a mí, cuando vine de Padána, Raquel se me murió1 en la tierra de Canaán, en el camino, cuando faltaba todavía cierta distancia para llegar a Efrata, y la sepulté allí en el camino a Efrata, esto es Belénb»

Cuando Israel vio a los hijos de Joséa, dijo: «¿Quiénes son estos?»

Y José respondió a su padre: «Son mis hijos, los que Dios me ha dado aquía». «Acércalos a mí, te ruego, para que yo los bendigab», le dijo.

Los ojos de Israel estaban tan débiles por la vejez que no podía vera. Entonces José se los acercó, y él los besób y los abrazó.

Israel dijo a José: «Nunca esperaba1 ver tu rostro, y mira, Dios me ha permitido ver también a tus hijos2»

Entonces José los tomó de las1 rodillas de Jacob, y se inclinó con su rostro en tierraa.

José tomó a los dos, a Efraín con la derecha, hacia la izquierda de Israel, y a Manasés con la izquierda, hacia la derecha de Israel, y se los acercó.

Pero Israel extendió su derecha y la puso sobre la cabeza de Efraín, que era el menor, y su izquierda sobre la cabeza de Manasés, cruzando a propósito sus manos, aunque1 Manasés era el primogénitoa.

Israel bendijo a José, y dijo:

«El Dios delante de quien anduvieron mis padres Abraham e Isaaca,

El Dios que ha sido mi pastorb toda mi vida1 hasta este día,

El ángel que me ha rescatado de todo mala,

Bendiga a estos muchachosb;

Y viva1 en ellos mi nombre,

Y el nombre de mis padres Abraham e Isaac;

Y crezcan para ser multitud en medio de la tierrac».

Cuando José vio que su padre había puesto su mano derecha sobre la cabeza de Efraína, esto le desagradó. Y tomó la mano de su padre para cambiarla de la cabeza de Efraín a la cabeza de Manasés.

Y José dijo a su padre: «No sea así, padre mío, pues este es el primogénito. Pon tu mano derecha sobre su cabeza»

Pero su padre rehusó y dijo: «Lo sé, hijo mío, lo sé. Él también llegará a ser un pueblo, y él también será grande. Sin embargo, su hermano menor será más grande que él, y su descendencia1 llegará a ser multitud2 de nacionesa»

Y los bendijo aquel díaa, diciendo:

«Por ti1 bendecirá Israel, diciendo:

“Que Dios te haga como Efraín y Manasés”».

Así puso a Efraín antes de Manasés.

Entonces Israel dijo a José: «Yo estoy a punto de morir, pero Dios estará con ustedesa y los hará volver a la tierra de sus padresb.

»Yo te doy una parte1 más que a tus hermanos, la cual tomé de mano del amorreoa con mi espada y con mi arco»

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Footnotes

  1. 1 la.
  2. 1 a José, diciendo.
  3. 1 delante de ti.
  4. 2 nómbralos jefes.
  5. 1 puso delante de.
  6. 1 ¿Cuántos son los días de los años de tu vida?
  7. 1 días de los años.
  8. 2 de la vida de mis padres.
  9. 1 de la presencia de Faraón.
  10. 1 hizo habitar.
  11. 1 pequeños.
  12. 1 los ganados de las.
  13. 1 en presencia de.
  14. 1 pues en Egipto.
  15. 1 comían su.
  16. 1 Y sucederá que al.
  17. 2 para semilla del campo.
  18. 1 sola no.
  19. 1 en la tierra de Gosén.
  20. 1 se acercaron los días.
  21. 2O verdad.
  22. 1 uno dijo a José.
  23. 1 se fortaleció.
  24. 1 El Shaddai.
  25. 1 simiente.
  26. 1 tu prole.
  27. 1 Raquel murió sobre mí.
  28. 1 juzgaba.
  29. 2 tu simiente.
  30. 1 los hizo salir de sus.
  31. 1 cuando.
  32. 1 desde mi continuidad.
  33. 1 sea llamado.
  34. 1O simiente.
  35. 2 plenitud.
  36. 1Algunos dicen: ustedes.
  37. 1 un hombro, Shekem.

Cross references

  1. aGn. 46:31
  2. bGn. 45:10; 46:28
  3. aHech. 7:13
  4. aGn. 46:33
  5. bGn. 46:34
  6. aGn. 15:13; Dt. 26:5; Sal. 105:23
  7. bGn. 43:1; Hech. 7:11
  8. cGn. 46:34
  9. aGn. 45:10, 18; 47:11
  10. bEx. 18:21, 25; 1 Rey. 11:28; Prv. 22:29
  11. aGn. 47:10; 2 Sam. 14:22; 1 Rey. 8:66
  12. aHeb. 11:9, 13
  13. bGn. 25:7; 35:28
  14. aGn. 47:7
  15. aGn. 47:6, 27
  16. bEx. 1:11; 12:37
  17. aGn. 45:11
  18. aGn. 41:30; Hech. 7:11
  19. aGn. 41:56
  20. aGn. 47:19
  21. aGn. 41:34
  22. aGn. 47:22
  23. aGn. 47:11
  24. bGn. 17:6; 26:4; 35:11; Ex. 1:7; Dt. 26:5; Hech. 7:17
  25. aGn. 47:9
  26. aDt. 31:14; 1 Rey. 2:1
  27. bGn. 24:2
  28. cGn. 24:49
  29. aGn. 15:15; Dt. 31:16
  30. bGn. 23:17–20; 25:9, 10; 35:29; 49:29–32; 50:5, 13; Hech. 7:15, 16
  31. aGn. 21:23, 24; 24:3; 31:53; 50:25
  32. b1 Rey. 1:47
  33. aGn. 41:51, 52; Jos. 14:4
  34. aGn. 28:13, 14; 35:9–12
  35. bGn. 28:19; 35:6
  36. aGn. 17:8
  37. aGn. 41:50–52; 46:20; 48:1; Jos. 14:4
  38. b1 Crón. 5:1, 2
  39. aGn. 33:18
  40. bGn. 35:19, 20
  41. aGn. 48:10
  42. aGn. 33:5
  43. bGn. 27:4
  44. aGn. 27:1
  45. bGn. 27:27
  46. aGn. 42:6
  47. aGn. 41:51, 52
  48. aGn. 17:1
  49. bGn. 49:24
  50. aGn. 22:11, 15–18; 28:13–15; 31:11
  51. bHeb. 11:21
  52. cGn. 28:14; 46:3
  53. aGn. 48:14
  54. aGn. 28:14; 46:3
  55. aHeb. 11:21
  56. aGn. 26:3
  57. bGn. 28:15; 46:4; 50:24
  58. aJos. 24:32; Juan 4:5