Ester 9:20–32
Nueva Biblia de las AméricasOtras versiones
Español
Alemán
Árabe
Checo
Chino simplificado
Chino tradicional
Coreano
Francés
Hebreo
Húngaro
Inglés
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
Italiano
Latín
Portugués
Ruso
Entonces Mardoqueo escribió estos hechos, y envió cartas a todos los judíos que se hallaban en todas las provincias del rey Asuero, tanto cercanas como lejanas,
ordenándoles que celebraran anualmente el día catorce del mes de Adar, y el día quince del mismo mes1.
Porque en esos días los judíos se libraron1 de sus enemigos, y fue para ellos un mes que se convirtió de tristeza en alegría y de duelo en día festivo2a. Los harían días de banquete y de regocijo, para que se enviaran porciones de comida unos a otros e hicieran donativos a los pobresb.
Así los judíos llevaron a cabo lo que habían comenzado a hacer, y lo que Mardoqueo les había escrito.
Pues Amán, hijo de Hamedata, el agagueo, enemigo de todos los judíos, había hecho planes contra los judíos para destruirlos, y había echado el Pur, es decir, la suertea, para su ruina y destrucción.
Pero cuando esto llegó al conocimiento1 del rey, este ordenó por carta que el perverso plan que Amán había tramado contra los judíosa recayera sobre su cabezab, y que él y sus hijos fueran colgados en la horca2c.
Por eso estos días son llamados Purim1, por el nombre Pur. Y a causa de las instrucciones2 en esta cartaa, tanto por lo que habían visto sobre este asunto y por lo que les había acontecido,
los judíos establecieron e hicieron1 una costumbre para ellos, para sus descendientes2 y para todos los que se aliaban con ellosa, que no dejarían de3 celebrar estos dos días conforme a su ordenanza4 y conforme a su tiempo señalado cada añob.
Para que estos días fueran recordados y celebrados por todas las generaciones, por cada familia, cada provincia y cada ciudad; y que estos días de Purim no dejaran de celebrarse1 entre los judíos, ni su memoria se extinguiera2 entre sus descendientes3.
Entonces la reina Ester, hija de Abihaila, y el judío Mardoqueo escribieron con toda autoridad para confirmar esta segunda carta acerca de Purimb.
Y se enviaron cartas a todos los judíos, a las 127 provincias del reino de Asueroa, palabras de paz y de verdad,
para establecer estos días de Purim en sus tiempos señalados, tal como habían establecido para ellos el judío Mardoqueo y la reina Ester, según habían fijado para ellos y sus descendientes1, con instrucciones2 para sus tiempos de ayuno y de lamentacionesa.
El mandato de Ester estableció estas costumbres1 acerca de Purima, y esto fue escrito en el libro.
Notas al pie
Referencias cruzadas
Copyright 2005 por The Lockman Foundation