Estudio bíblico Logos

Ester 5–6

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El banquete de Ester

Al tercer día Ester se vistió con sus vestiduras reales y se puso en el atrio interior del palacio1 del rey delante de los aposentos1 del reya. El rey estaba sentado en su trono real en el aposento del trono2b, frente a la entrada del palacio.

Cuando el rey vio a la reina Ester de pie en el atrio, ella obtuvo gracia ante sus ojosa; y el rey extendió hacia Ester el cetro de oro que estaba en su manob. Ester entonces se acercó y tocó el extremo del cetro.

Y el rey le dijo: «¿Qué te preocupa, reina Ester? ¿Y cuál es tu petición? Hasta la mitad del reino se te daráa».

Ester respondió: «Si le parece bien al rey, venga hoy el rey con Amán al banquete que le he preparado».

«Traigan pronto a Amán para que hagamos como Ester desea1», dijo el rey. Y el rey vino con Amán al banquete que Ester había preparadoa.

Y mientras bebían el vino en el banquete1, el rey dijo a Ester: «¿Cuál es tu petición? Te será concedida. ¿Y cuál es tu deseo? Aun hasta la mitad del reino, se te dará2a».

Respondió Ester: «Mi petición y mi deseo es:

si he hallado gracia ante los ojos del rey, y si le place al rey conceder mi petición y hacer lo que yo pido1a, que venga el rey con Amán al banquete que yo les prepararéb, y mañana haré conforme a la palabra del rey».

Aquel día Amán salió alegre y con corazón contento; pero cuando Amán vio a Mardoqueo en la puerta del reya y que este no se levantaba ni temblaba1 delante de él, Amán se llenó de furor contra Mardoqueob.

Amán, sin embargo, se contuvo, fue a su casa, y mandó traer a sus amigos y a su mujer Zeresa.

Entonces Amán les contó la gloria de sus riquezas, la multitud de sus hijosa, y todas las ocasiones en que el rey lo había engrandecido, y cómo lo había exaltado sobre los príncipes y siervos del reyb.

Y Amán añadió: «Aun la reina Ester no permitió que nadie, excepto yo, viniera con el rey al banquete que ella había preparado; y también para mañana estoy invitado por1 ella junto con el reya.

»Sin embargo, nada de esto me satisface mientras vea al judío Mardoqueo sentado a la puerta del reya».

Su mujer Zeres y todos sus amigos le dijeron: «Haz que se prepare una horca1 de 50 codos (22.5 metros) de alto, y por la mañana pide al rey que ahorquen a Mardoqueo en ellaa; entonces ve gozoso con el rey al banquete». Y el consejo2 agradó a Amán, y mandó preparar la horca1.

Mardoqueo honrado por el rey

Aquella noche el rey no podía dormir1a y dio orden que trajeran el libro de las Memorias, las crónicasb, y que las leyeran delante del rey.

Y fue hallado escrito lo que Mardoqueo había informado acerca de Bigtán y Teres, dos de los eunucos del rey, guardianes del umbral, de que ellos habían procurado echar mano al1 rey Asueroa.

Y el rey preguntó: «¿Qué honor o distinción se le ha dado a Mardoqueo por esto?». Respondieron los siervos del rey que le servían: «Nada se ha hecho por él».

Entonces el rey preguntó: «¿Quién está en el atrio?». Y Amán acababa de entrar al atrio exteriora del palacio1 del rey, para pedir al rey que hiciera ahorcar a Mardoqueo en la horca que él le había preparadob.

Los siervos del rey le respondieron: «Amán está en el atrio». El rey dijo: «Que entre».

Cuando Amán entró, el rey le preguntó: «¿Qué se debe hacer para el hombre a quien el rey quiere honrara?». Y Amán se dijo1: «¿A quién desearía el rey honrar más que a mí?».

Amán respondió al rey: «Para el hombre a quien el rey quiere honrar,

que traigan un manto real con que se haya vestido el rey, y un caballo en el cual el rey haya montadoa y en cuya cabeza se haya colocado una diadema realb;

y el manto y el caballo sean entregados en mano de uno de los príncipes más nobles del rey, y vistan al hombre a quien el rey quiere honrar, lo lleven a caballo por la plaza de la ciudad y anuncien delante de éla: “Así se hace al hombre a quien el rey quiere honrar”».

Entonces el rey dijo a Amán: «Toma presto el manto y el caballo como has dicho, y hazlo así con el judío Mardoqueo, que está sentado a la puerta del rey. No omitas nada de todo lo que has dicho».

Y Amán tomó el manto y el caballo, vistió a Mardoqueo y lo llevó a caballo por la plaza de la ciudad, y anunció delante de él: «Así se hace al hombre a quien el rey quiere honrar».

Después Mardoqueo regresó a la puerta del rey, pero Amán se apresuró a volver a su casa, lamentándose, con la cabeza cubiertaa.

Y Amán contó a su mujer Zeres y a todos sus amigosa todo lo que le había acontecido. Entonces sus sabios y su mujer Zeres le dijeron: «Si Mardoqueo, delante de quien has comenzado a caer, es de descendencia judía1, no podrás con él, sino que ciertamente caerás delante de él».

Aún estaban hablando con él, cuando llegaron los eunucos del rey y llevaron aprisa a Amán al banquete que Ester había preparadoa.

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Notas al pie

  1. 1 de la casa.
  2. 2 en la casa real.
  3. 1 la palabra de Ester.
  4. 1 Y en el banquete de vino.
  5. 2 y será hecho.
  6. 1 mi petición.
  7. 1O ni se movía.
  8. 1 llamado a.
  9. 1 árbol.
  10. 2 asunto.
  11. 1 el sueño del rey huyó.
  12. 1 enviar mano contra.
  13. 1 casa.
  14. 1 dijo en su corazón.
  15. 1 de la simiente de los judíos.

Referencias cruzadas

  1. aEst. 4:11, 16
  2. bEst. 6:4
  3. aEst. 2:9
  4. bEst. 4:11; 8:4
  5. aEst. 7:2; Mar. 6:23
  6. aEst. 6:14
  7. aEst. 5:3; 7:2
  8. aEst. 7:3; 8:5
  9. bEst. 6:14
  10. aEst. 2:19
  11. bEst. 3:5
  12. aEst. 6:13
  13. aEst. 9:7–10
  14. bEst. 3:1
  15. aEst. 5:8
  16. aEst. 5:9
  17. aEst. 6:4; 7:9, 10
  18. aDan. 6:18
  19. bEst. 2:23; 10:2
  20. aEst. 2:21, 22
  21. aEst. 4:11
  22. bEst. 5:14
  23. aEst. 6:7, 9, 11
  24. a1 Rey. 1:33
  25. bEst. 1:11; 2:17
  26. aGn. 41:43
  27. a2 Sam. 15:30
  28. aEst. 5:10
  29. aEst. 5:8