Deuteronomio 2:8–23
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En camino de Cades a Zered
»Pasamos, pues, de largo a nuestros hermanos, los hijos de Esaú que habitan en Seir, lejos del camino del Arabáa, lejos de Elat y de Ezión Geberb. Y nos volvimos, y pasamos por el camino del desierto de Moab.
»Entonces el Señor me dijo: “No molestes a Moab, ni los provoques a la guerra, porque no te daré nada de su tierra por posesión, pues he dado Ara a los hijos de Lotb por posesión.
(Antes habitaban allí los emitasa, un pueblo tan grande, numeroso y alto como los anaceos.
Como los anaceos, ellos también son considerados gigantes1a, pero los moabitas los llaman emitas.
Los horeos habitaban antes en Seir, pero los hijos de Esaú los desalojaron y los destruyeron delante de ellos, y se establecieron1 en su lugara, tal como Israel hizo con la tierra que el Señor les dio en posesiónb).
”Levántense ahora, y crucen el torrente de Zered”, dijo el Señor. Y cruzamos el torrente de Zered.
»El tiempo que nos llevó para venir1 de Cades Barnea, hasta que cruzamos el torrente de Zered, fue de treinta y ocho añosa; hasta que pereció toda la generación de los hombres de guerra de en medio del campamentob, como el Señor les había juradoc.
»Además, la mano del Señor fue contra ellos, para destruirlos de en medio del campamento, hasta que todos perecierona.
»Cuando todos los hombres de guerra ya habían perecido de entre el puebloa,
el Señor me habló:
“Tú cruzarás hoy por Ar la frontera de Moaba.
”Y cuando llegues frente a los amonitasa, no los molestes ni los provoques, porque no te daré en posesión nada de la tierra de los amonitas, pues se la he dado a los hijos de Lot por heredadb”.
(Esta región es también conocida como la tierra de los gigantes1a, porque antiguamente habitaban gigantes en ella1, a los que los amonitas llaman zomzomeos,
pueblo grande, numeroso y alto como los anaceos, pero que el Señor destruyó delante de ellos. Y los amonitas los desalojaron y se establecieron en su lugar,
tal como Dios hizo con1 los hijos de Esaú, que habitan en Seira, cuando destruyó a los horeos delante de ellos; y ellos los desalojaron, y se establecieron en su lugar hasta hoyb.
Y a los aveos que habitaban en aldeas hasta Gazaa, los caftoreos1b, que salieron de Caftor2c, los destruyeron y se establecieron en su lugar).
Footnotes
Cross references
- aNúm. 33:35; 1 Rey. 9:26
- bDt. 1:1
- aGn. 19:36, 37
- bNúm. 21:15, 28; Dt. 2:18, 29
- aGn. 14:5
- aGn. 14:5; Dt. 2:20
- aGn. 36:20; Dt. 2:22
- bNúm. 21:25, 35
- aDt. 2:7
- bNúm. 14:29–35; 26:64, 65; Sal. 106:26; 1 Cor. 10:5
- cDt. 1:34, 35
- aJud. 5
- aDt. 2:14
- aDt. 2:9
- aGn. 19:38
- bDt. 2:9
- aDt. 2:11
- aGn. 36:8; Dt. 2:5
- bDt. 2:12
- aJos. 13:3
- bGn. 10:14; 1 Crón. 1:12
- cJer. 47:4; Amós 9:7
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