Daniel 6:3–9
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Pero1 este mismo Daniel sobresalía entre2 los funcionarios y sátrapas porque había en él un espíritu extraordinarioa, de modo que el rey pensó ponerlo sobre todo el reinob.
Entonces los funcionarios y sátrapas buscaron un motivo para acusara a Daniel con respecto a los asuntos del reino. Pero no pudieron encontrar ningún motivo de acusación ni evidencia alguna de corrupción, por cuanto él era fiel, y ninguna negligencia ni corrupción podía hallarse en élb.
Entonces estos hombres dijeron: «No encontraremos ningún motivo de acusación contra este Daniel a menos que encontremos algo contra él en relación con la ley de su Diosa».
Estos funcionarios y sátrapas, de común acuerdo1, fueron entonces al rey y le dijeron así: «¡Rey Darío, viva para siemprea!
»Todos los funcionarios del reino, prefectos, sátrapas, altos oficiales y gobernadoresa, han acordado que el rey promulgue un edicto y ponga en vigor el mandato de que cualquiera que en el término de treinta días haga petición a cualquier dios u hombre fuera de usted, oh rey, sea echado en el foso de los leonesb.
»Ahora pues, oh rey, promulgue el mandato y firme el documento para que no sea modificado, conforme a la leya de los medos y persas, que no puede ser revocada1b».
Por tanto, el rey Darío firmó el documento, esto es, el mandatoa.
Notas al pie
Referencias cruzadas
- aDan. 5:12, 14; 9:23
- bGn. 41:40; Est. 10:3
- aGn. 43:18; Jue. 14:4; Jer. 20:10; Dan. 3:8; Luc. 20:20
- bDan. 6:22; Luc. 20:26; 23:14, 15; Fil. 2:15; 1 Ped. 2:12; 3:16
- aHech. 24:13–16, 20, 21
- aNeh. 2:3; Dan. 2:4; 5:10; 6:21
- aDan. 3:2, 27
- bSal. 10:9; 59:3; 62:4; 64:2–6; 83:1–3; Dan. 3:6; 6:16
- aEst. 3:12; 8:10; Isa. 10:1
- bEst. 1:19; 8:8; Dan. 6:12, 15
- aSal. 118:9; 146:3
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