Apocalipsis 6:1–8
Nueva Biblia de las AméricasOther versions
Spanish
Arabic
Czech
English
- DARBY 1890 Darby Bible
- ASV American Standard Version
- AV 1873 The Cambridge Paragraph Bible of the Authorized English Version
- CSB Christian Standard Bible
- D-R Douay-Rheims Bible
- ESV English Standard Version
- GW GOD’S WORD Translation
- GNB Good News Translation
- HCSB The Holman Christian Standard Bible
- KJV 1900 King James Version
- LSB Legacy Standard Bible
- LEB The Lexham English Bible
- MSG The Message: The Bible in Contemporary Language
- NET The NET Bible
- NASB95 New American Standard Bible (1995)
- NCV New Century Version
- NIrV New International Reader’s Version (1998)
- NIV New International Version (2011)
- NKJV The New King James Version
- NLT New Living Translation
- NRSVue New Revised Standard Version: Updated Edition
- RSV The Revised Standard Version
- RSVCE The Revised Standard Version, Catholic Edition
- YLT Young’s Literal Translation
French
German
Greek
Hungarian
Italian
Korean
Latin
Portuguese
Russian
Simplified Chinese
Traditional Chinese
Entonces vi cuando el Corderoa abrió uno de los siete sellosb, y oí a uno de los cuatro seres vivientesc que decía, como con voz de truenod: «Ven».
Miré, y había un caballo blancoa. El que estaba montado en él tenía un arco. Se le dio una coronab, y salió conquistando y para conquistarc.
Cuando el Cordero abrió el segundo sello, oí al segundo ser vivientea que decía: «Ven».
Entonces salió otro caballo, rojoa. Al que estaba montado en él se le concedió quitar la paz de la tierrab y que los hombres se mataran unos a otros; y se le dio una gran espada.
Cuando el Cordero abrió el tercer sello, oí al tercer ser vivientea que decía: «Ven». Y miré, y había un caballo negrob. El que estaba montado en él tenía una balanza en la manoc.
Y oí como una voz en medio de los cuatro seres vivientesa que decía: «Un litro de trigo por un denario1, y tres litros de cebada por un denario, y no dañes el aceite y el vinob».
Cuando el Cordero abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser vivientea que decía: «Ven».
Y miré, y había un caballo amarillento1a. El que estaba montado en él se llamaba Muerteb, y el Hades2b lo seguía. Y se les dio autoridad sobre la cuarta parte de la tierrac, para matar con espada, con hambre, con pestilencia3 y con las fieras de la tierra.
Footnotes
Cross references
- aJuan 1:29; Apoc. 5:6, 12, 13; 13:8
- bApoc. 5:1
- cApoc. 4:6; 5:6, 8, 11, 14
- dApoc. 14:2; 19:6
- aZac. 1:8; 6:3, 4; Apoc. 19:11
- bZac. 6:11; Apoc. 9:7; 14:14; 19:12
- cApoc. 3:21
- aApoc. 4:7
- aZac. 1:8; 6:2
- bMat. 10:34
- aApoc. 4:7
- bZac. 6:2, 6
- cEzq. 4:16
- aApoc. 4:6, 7
- bApoc. 7:3; 9:4
- aApoc. 4:7
- aZac. 6:3
- bPrv. 5:5; Os. 13:14; Mat. 11:23; Apoc. 1:18; 20:13, 14
- cJer. 15:2, 3; 24:10; 29:17, 18; Ezq. 5:12, 17; 14:21
Copyright 2005 por The Lockman Foundation