Estudio bíblico Logos

2 Corintios 9–10

Nueva Biblia de las AméricasOtras versiones

Español

Alemán

Árabe

Checo

Chino simplificado

Chino tradicional

Coreano

Francés

Griego

Húngaro

Inglés

Italiano

Latín

Portugués

Ruso

Llamamiento a la liberalidad

Porque en cuanto a este1 servicio a los santos, es por demás que yo les escribaa.

Pues conozco su buena disposición, de la cual me alegroa por ustedes ante los macedonios, es decir, que Acayab ha estado preparada desde el año pasadoc. El celo de ustedes ha estimulado a la mayoría de ellos.

Pero he enviado a los hermanos para que nuestra jactancia acerca de ustedesa no sea hecha vana en este caso, a fin de que, como decía, estén preparadosb;

no sea que algunos macedoniosa vayan conmigo y los encuentren desprevenidos, y nosotros, (por no decir ustedes), seamos avergonzados por esta confianza.

Así que creí necesario exhortar a los hermanosa a que se adelantaran en ir a ustedes, y prepararan de antemano su generosa ofrenda1, ya prometida, para que la misma estuviera lista como ofrenda generosab, y no como por codiciac.

Recompensa de la liberalidad

Pero esto digo: el que siembra escasamente, escasamente también segará; y el que siembra abundantemente1 (con bendiciones), abundantemente1 también segaráa.

Que cada uno dé1 como propuso en su corazón, no de mala gana ni por obligacióna, porque Dios ama al que da con alegríab.

Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, a fin de que teniendo siempre todo lo suficiente en todas las cosas, abundena para toda buena obra.

Como está escrito:

«Él esparció, dio a los pobres;

su justicia permanece para siemprea».

Y el que suministra semilla al sembrador y pan para su alimentoa, suplirá y multiplicará la siembra de ustedes y aumentará la cosecha de su justiciab.

Ustedes serán enriquecidos en todoa para toda liberalidad, la cual por medio de nosotros produce acción de gracias a Diosb.

Porque la ministración de este servicio no solo suple con plenitud lo que falta a los santosa, sino que también sobreabunda a través de muchas acciones de gracias a Diosb.

Por la prueba dada por1 esta ministración2, glorificarán a Diosa por la obediencia de ustedes a la confesiónb del evangelio de Cristo3c, y por la liberalidad de su contribución para4 ellos y para todosd.

Ellos, a su vez, mediante la oración a favor de ustedes, también les demuestran su anhelo1 debido a la sobreabundante gracia de Dios en ustedes.

¡Gracias a Diosa por Su don inefableb!

Las armas del apostolado

Yo mismo, Pabloa, les ruegob por la mansedumbre y la benignidadc de Cristo, yo, que soy humilde cuando estoy delante de ustedes, pero osado para con ustedes cuando estoy ausented,

ruego, pues, que cuando esté presente, no tenga que ser osado con la confianza con que me propongo proceder resueltamente1 contra algunosa que nos consideran como si anduviéramos según la carneb.

Pues aunque andamos en la carne, no luchamos según la carnea.

Porque las armas de nuestra contienda no son carnales, sino poderosas en Diosa para la destrucción de fortalezasb;

destruyendo especulaciones1 y todo razonamiento altivo2a que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristob,

y estando preparados para castigar toda desobediencia cuando la obediencia de ustedes sea completaa.

Ustedes ven1 las cosas según la apariencia exterior2a. Si alguien tiene confianza en sí mismo de que es de Cristob, considere esto dentro de sí otra vez: que así como él es de Cristo, también lo somos nosotrosc.

Pues aunque yo me gloríea más todavía1 respecto de nuestra autoridad, que el Señor nos dio para edificación y no para la destrucción de ustedesb, no me avergonzaré,

para que no parezca como que deseo asustarlos con mis1 cartas.

Porque ellos dicen: «Sus cartas son severas y duras, pero la presencia física es poco impresionante1a, y la manera de hablar2 despreciableb»

Esto tenga en cuenta tal persona: que lo que somos en palabra por carta, estando ausentes, lo somos también1 en hechos, estando presentes.

Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismosa. Pero ellos, midiéndose a sí mismos y comparándose consigo mismos, carecen de entendimiento.

Pero nosotros no nos gloriaremos desmedidamente, sino dentro de la medida1 de la esfera que Dios nos señalóa como límite para llegar también hasta ustedes.

Pues no nos excedemos a nosotros mismos, como si no los hubiéramos alcanzado, ya que nosotros fuimos los primeros en llegar hasta ustedesa con1 el evangelio de Cristob.

No nos gloriamos desmedidamentea, esto es, en los trabajos de otrosb, sino tenemos la esperanza de que conforme la fe de ustedes crezca, nosotros seremos, dentro de1 nuestra esfera, engrandecidos aún más por ustedesc,

para predicar el evangelioa aun a las regiones que están más allá de ustedesb, y para no gloriarnos en lo que ya se ha hecho1 en la esfera de otroc.

Pero el que se gloría, que se glorie en el Señora.

Porque no es aprobado el que se alaba a sí mismoa, sino aquel a quien el Señor alabab.

Leer en Logos

Notas al pie

  1. 1 del.
  2. 1 bendición.
  3. 1 con bendiciones.
  4. 1O haga.
  5. 1 de.
  6. 2O este servicio.
  7. 3I.e. el Mesías.
  8. 4O su comunión con.
  9. 1O anhelan.
  10. 1O ser valiente.
  11. 1O refutando argumentos.
  12. 2 toda cosa altiva.
  13. 1O Miren, o ¿Ven.
  14. 2 lo que está delante del rostro.
  15. 1O más abundantemente.
  16. 1 por las.
  17. 1 es débil.
  18. 2 la palabra.
  19. 1 los tales también.
  20. 1 según la medida.
  21. 1 en.
  22. 1 según.
  23. 1 en las cosas preparadas.

Referencias cruzadas

  1. a2Cor. 8:4; 1Tes. 4:9
  2. a2Cor. 7:4
  3. bHech. 18:12; Rom. 15:26
  4. c2Cor. 8:10
  5. a2Cor. 7:4
  6. b1Cor. 16:2
  7. aRom. 15:26
  8. a2Cor. 9:3
  9. bGn. 33:11; Jue. 1:15; 2Cor. 9:6; 12:17, 18
  10. cFil. 4:17
  11. aPrv. 11:24, 25; 22:9; Gál. 6:7, 9
  12. aDt. 15:10; 1Crón. 29:17; Rom. 12:8; 2Cor. 8:12
  13. bEx. 25:2
  14. aEf. 3:20
  15. aSal. 112:9
  16. aIsa. 55:10
  17. bOs. 10:12
  18. a1Cor. 1:5
  19. b2Cor. 1:11
  20. a2Cor. 8:14
  21. b2Cor. 1:11
  22. aMat. 9:8
  23. b1Tim. 6:12, 13; Heb. 3:1; 4:14; 10:23
  24. c2Cor. 2:12
  25. dRom. 15:31; 2Cor. 8:4
  26. a2Cor. 2:14
  27. bRom. 5:15, 16
  28. aGál. 5:2; Ef. 3:1; Col. 2:23
  29. bRom. 12:1
  30. cMat. 11:29; 1Cor. 4:21; Fil. 4:5
  31. d1Cor. 2:3, 4; 2Cor. 10:10
  32. a1Cor. 4:18, 19
  33. bRom. 8:4; 1Cor. 4:21; 2Cor. 1:17; 13:2, 10
  34. aRom. 8:4; 2Cor. 1:17
  35. a1Cor. 9:7; 2Cor. 6:7; 1Tim. 1:18
  36. bJer. 1:10; 2Cor. 10:8; 13:10
  37. aIsa. 2:11, 12
  38. b2Cor. 9:13
  39. a2Cor. 2:9
  40. aJuan 7:24; 2Cor. 5:12
  41. b1Cor. 1:12; 14:37
  42. c1Cor. 9:1; 2Cor. 11:23; Gál. 1:12
  43. a2Cor. 7:4
  44. b2Cor. 13:10
  45. a1Cor. 2:3; 2Cor. 12:7; Gál. 4:13, 14
  46. b1Cor. 1:17; 2Cor. 11:6
  47. a2Cor. 3:1; 10:18
  48. aRom. 12:3; 2Cor. 10:15, 16
  49. a1Cor. 3:6
  50. b2Cor. 2:12
  51. a2Cor. 10:13
  52. bRom. 15:20
  53. cHech. 5:13; 2Tes. 1:3
  54. a2Cor. 11:7
  55. bHech. 19:21
  56. cRom. 15:20
  57. aJer. 9:24; 1Cor. 1:31
  58. a2Cor. 10:12
  59. bRom. 2:29; 1Cor. 4:5