2º Reyes 12:4–12
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Entonces Joás dijo a los sacerdotes: «Todo el dinero de las cosas sagradas que se trae a la casa del Señora en moneda corriente, tanto el dinero estipulado a cada persona, como todo el dinero que cada uno voluntariamente traiga a la casa del Señorb,
que los sacerdotes lo tomen para sí, cada cual de sus conocidos; y ellos repararán los daños de la casa dondequiera que se encuentre algún daño».
Pero en el año veintitrés del rey Joás, los sacerdotes aún no habían reparado los daños de la casaa.
Entonces el rey Joás llamó al sacerdote Joiada y a los otros sacerdotes, y les dijo: «¿Por qué no reparan los daños de la casa? Ahora pues, no tomen más dinero de sus conocidos, sino entréguenlo para los daños de la casa».
Y consintieron los sacerdotes en no tomar más dinero del pueblo, ni reparar ellos los daños de la casa.
Entonces el sacerdote Joiada tomó un cofre e hizo un agujero en la tapa, y lo puso junto al altar, al lado derecho conforme se entra a la casa del Señor; y los sacerdotes que custodiaban el umbral depositaban en él todo el dinero que se traía a la casa del Señora.
Cuando veían que había mucho dinero en el cofre, el escriba del rey y el sumo sacerdote subían y lo ponían en sacos, y contaban el dinero que se encontraba en la casa del Señora.
Y entregaban el dinero que había sido contado1 en manos de los que hacían el trabajo, los cuales tenían a su cargo la casa del Señor, y ellos lo traían para pagar a los carpinteros y a los constructores que trabajaban en la casa del Señor,
y a los albañiles y canteros, y para comprar madera y piedra de cantería para reparar los daños de la casa del Señor, y para todo lo que se gastaba para la casa, a fin de repararlaa.
Footnotes
- 1O pesado.
Cross references
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